En las últimas semanas, un incidente que tuvo lugar en Burgos ha captado la atención de las autoridades y la ciudadanía. Un radar de velocidad detectó en múltiples ocasiones a un vehículo que triplicaba el límite permitido. Sin embargo, a pesar de estas infracciones reiteradas, el conductor no recibirá ninguna multa. La razón detrás de esta aparente incongruencia radica en la naturaleza del vehículo implicado: un patinete eléctrico modificado.
El incidente en detalle
Durante varios días, un radar ubicado en la Avenida de Caja Círculo de Burgos registró la presencia de un vehículo que circulaba a velocidades inusualmente altas para la zona. Lo sorprendente no era solo la velocidad, sino que el vehículo en cuestión resultó ser un patinete eléctrico. En una de las ocasiones, el radar captó al patinete desplazándose a 73 km/h, casi triplicando el límite establecido para este tipo de vehículos, que es de 25 km/h.
Ante la repetición de estas detecciones, la Policía Local de Burgos decidió investigar el caso. Tras analizar los registros del radar y establecer patrones de circulación, los agentes organizaron un operativo para interceptar al conductor. Finalmente, lograron detener al individuo y confirmaron que el patinete había sido modificado para superar los límites de velocidad permitidos.

La normativa vigente para patinetes eléctricos
Según la Dirección General de Tráfico (DGT), los patinetes eléctricos, clasificados como Vehículos de Movilidad Personal (VMP), deben cumplir con ciertas especificaciones técnicas. Entre ellas, la más destacada es que no pueden superar una velocidad máxima de 25 km/h. Además, estos vehículos no requieren matrícula, seguro ni permiso de conducir, siempre y cuando se ajusten a las características establecidas por la normativa.
Sin embargo, cuando un patinete es modificado para exceder este límite de velocidad, deja de ser considerado un VMP y pasa a ser tratado como un vehículo a motor. Esto implica que debería cumplir con requisitos adicionales, como matriculación, seguro obligatorio y que el conductor posea el correspondiente permiso de conducción. La ausencia de estos requisitos puede conllevar sanciones significativas.

Por qué no habrá multa por exceso de velocidad
A pesar de que el patinete fue captado en múltiples ocasiones superando el límite de velocidad, el conductor no recibirá multas por estas infracciones específicas. La razón principal es que los radares de tráfico están diseñados para identificar y registrar matrículas de vehículos a motor. Dado que los patinetes eléctricos no poseen matrícula, el sistema no puede asociar la infracción a un propietario específico, lo que imposibilita la emisión de una multa basada únicamente en la detección del radar.
No obstante, una vez que el conductor fue interceptado por la policía, se procedió a imponer sanciones por otras infracciones relacionadas con la modificación ilegal del vehículo y la falta de los requisitos obligatorios para circular.

Sanciones aplicables por modificación ilegal
Aunque no se emitieron multas por las detecciones del radar, el conductor enfrenta sanciones por las siguientes razones:
- Modificación del vehículo: Alterar un patinete eléctrico para que supere los 25 km/h está prohibido. Esta modificación implica que el vehículo deja de ser considerado un VMP y pasa a ser clasificado como un ciclomotor, con las obligaciones que ello conlleva. La sanción por esta infracción puede ascender a 500 euros.
- Falta de seguro y matriculación: Al ser considerado un vehículo a motor debido a la modificación, el patinete debería estar matriculado y contar con un seguro obligatorio. La ausencia de estos requisitos puede conllevar multas adicionales y la inmovilización del vehículo.

Riesgos asociados a la modificación de patinetes
Modificar un patinete eléctrico para que alcance velocidades superiores a las permitidas no solo es ilegal, sino que también representa un riesgo significativo para la seguridad del conductor y de otros usuarios de la vía. Estos vehículos no están diseñados para manejar altas velocidades; sus sistemas de frenado, estabilidad y estructura general no garantizan un control adecuado en condiciones extremas. Además, en caso de accidente, las consecuencias pueden ser mucho más graves debido a la falta de protecciones adecuadas.
Este incidente desarrollado en Burgos pone de manifiesto las lagunas existentes en la regulación y control de los patinetes eléctricos modificados. Aunque los radares de velocidad pueden detectar excesos cometidos por estos vehículos, la ausencia de matrícula dificulta la imposición de sanciones automáticas.

































