En el universo que envuelve al mundo del automovilismo de competición, siempre hay máquinas que trascienden su condición de vehículo para convertirse en auténticas piezas de culto. Algunas lo logran por su historia, otras por su rareza, y unas pocas por haber pasado por las manos de auténticos iconos del automovilismo. Pero este Ford Escort Mk2 de 1978 reúne todos esos ingredientes… Y algunos más. No es un Escort cualquiera: es uno de los coches modificados y pilotados por el mismísimo Ken Block en sus célebres Gymkhana, y ahora acaba de encontrar nuevo dueño, quien ha conseguido llevarse a casa una joya deseada por coleccionistas y apasionados del rendimiento extremo.
Block adquirió este Ford Escort Mk2 en el año 2008, y poco después lo puso en manos de los chicos de Quick Motorsport para transformarlo en una máquina radical y debidamente preparada para ser digna de competir en Gymkhana Grid. Desde entonces, este compacto clásico dejó de parecerse a un Escort de calle para convertirse en un juguete salvaje, afinado al máximo para ofrecer sensaciones puras y un comportamiento tan agresivo como espectacular.
No escatimaron en gastos a la hora de preparar este Ford Escort Mk2
La transformación estética es tan profunda como llamativa. La carrocería original de acero fue debidamente modificada para alojar un completo kit de carrocería ancha firmado por los artesanos de Rocket Bunny, con pasos de rueda sobredimensionados, un contundente alerón trasero y una toma de aire de fibra de carbono situada en el techo. Las ventanillas laterales se sustituyeron por paneles de policarbonato, y el conjunto se remató con un trabajo de pintura negra mate que realza instantáneamente su carácter. En el capó, una bandera estadounidense recuerda el origen del proyecto y va en línea con el estilo inconfundible de Block.
Bajo esa carrocería tan trabajada se esconde una preparación técnica que va mucho más allá de lo habitual en un coche clásico de la talla del Ford Escort Mk2. La parte trasera fue rediseñada por completo, incorporando una barra estabilizadora ajustable y brazos de suspensión triangulares inspirados en los vehículos que compiten en el WRC. A ello se suman amortiguadores de tipo coilover totalmente ajustables en tres vías con depósito remoto y protecciones específicas para sobrevivir a las exigentes Gymkhana.
Un auténtico juguete que pesa 900 kilos y que tiene 335 CV de potencia

El peso total del conjunto es de apenas 900 kilos, una cifra que, combinada con su configuración mecánica, promete una agilidad y una respuesta inmediatas que salieron a relucir en Gymkhana Grid, donde Block ponía en apuros a sus neumáticos Toyo Proxes T1 Sport en medida 235/40 R17, calzados sobre unas sublimes llantas Fifteen52 concebidas para la ocasión. Como ocurre con su poderoso equipo de frenos firmado por los especialistas de AP Racing. Claramente no escatimaron en absoluto a la hora de dar vida a este proyecto.
Y es que el corazón original de este Ford Escort Mk2 dejó paso a un extraordinario Millington Diamond de 2.5 litros y cuatro cilindros, construido a la medida del proyecto de Block. Cuenta con 16 válvulas, cuerpos de aceleración independientes y una ECU firmada por los maestros de Cosworth que gestiona cada detonación con una precisión quirúrgica. La potencia es de unos extraordinarios 335 CV, mientras que el par motor llega a 335 Nm. Pero lo mejor de todo es que el corte de inyección se sitúa en unas impresionantes 9.000 rpm.
Este Ford Escort Mk2 cuenta con lo mínimo e indispensable para disfrutar derrapando

A diferencia de otros coches pilotados por Block en sus Gymkhana, este Ford Escort Mk2 envía toda su fuerza al eje trasero y no a las cuatro ruedas. Cosa que hace por medio de una caja de cambios secuencial Sadev de seis velocidades.
El habitáculo también fue debidamente despojado de cualquier elemento que no contribuya al rendimiento. Dos asientos Recaro, un volante Sparco, un salpicadero rediseñado y poco más. Absolutamente todo está pensado para minimizar peso y maximizar la conexión entre piloto y máquina. Como detalle especial, la firma de Ken Block en el panel de la puerta del conductor añade un valor emocional y coleccionista que pocos vehículos pueden ofrecer.
Tras 14 pujas alguien se lo llevó a casa por unos 246.000 euros al cambio actual

Este maravilloso Ford Escort Mk2 no es solo un coche preparado para la acción; es una pieza de la historia reciente del automovilismo y un homenaje al legado de uno de los pilotos más influyentes de la cultura del motor moderna. De ahí que no faltaran interesados para poder llevárselo a casa, porque fue debidamente subastado por medio de la página Bring A Trailer, quien anteriormente ya había ayudado a que otras maravillas de Block cambiasen de manos.
De ahí que tras 14 pujas, la subasta finalizase con un monto total de 285.000 dólares (alrededor de 246.000 euros), cuantía que al otro lado del océano casi da para comprarse el Mustang más salvaje y caro de todos los tiempos, que aún siendo asombrosamente rápido, claramente no tiene el carisma de este maravilloso Ford Escort Mk2.
Fotos: Bring A Trailer




































