En el Salón del Automóvil de Pekín 2026, Lynk & Co ha presentado su primer prototipo de superdeportivo: el GT Concept, bautizado internamente como «Time to Shine». Esta creación coincide con el décimo aniversario de la marca, fundada en 2016 y con sede en Gotemburgo, y actúa como síntesis de una década de evolución en diseño, experiencia en competición y ambición técnica. Desarrollado de forma conjunta por los equipos europeo y chino de la compañía, el proyecto refleja la doble identidad de la marca: raíces escandinavas proyectadas desde China hacia el mercado global.
Las dimensiones del GT Concept responden a las de un gran turismo clásico de carrocería ancha: 4.780 mm de longitud, 2.000 mm de anchura y apenas 1.330 mm de altura, sobre una batalla de 2.750 mm. Estas dimensiones definen una silueta baja y extendida que anticipa la filosofía de máximo dinamismo con la que está creado.

El exterior parte de un concepto denominado «esculpido por la luz»: las superficies de la carrocería generan un reflejo continuo, a modo de halo, que varía con el ángulo de visión y el movimiento alrededor del vehículo. La pintura Apex Blue, de acabado líquido-metálico subraya la intención aerodinámica de las formas. Los detalles en amarillo Spark -un color que está vinculado al historial competitivo de la marca nacida en Suecia pero con ADN chino– aparecen como contrapunto en algunas zonas concretas de la carrocería.
Interior: materiales de competición en un espacio 2+2
El habitáculo adopta una distribución 2+2 con un núcleo centrado en el conductor. El cuero blanco «Digital Shimmer» define el tono general del interior, mientras que los detalles técnicos remiten a la vocación deportiva del conjunto. En la zona trasera, detrás de los asientos, la marca emplea fibra de carbono Textreme 360 incrustada a mano, un material de uso habitual en competición que en este contexto se trabaja con técnicas de artesanía.

Uno de los elementos más singulares del GT Concept es el botón «+» en color amarillo Spark situado en la consola central. Al accionarlo, el vehículo entra en modo de rendimiento mediante una secuencia coordinada de acciones: la suspensión desciende 15 mm, los elementos aerodinámicos delanteros y traseros se despliegan -añadiendo 100 mm a la longitud total del vehículo-, y el alerón posterior adopta su posición de máxima carga aerodinámica. Al mismo tiempo, el panel de instrumentos y las tres pantallas digitales del salpicadero se pliegan y retraen, eliminando información no esencial para que el conductor pueda concentrarse exclusivamente en la conducción.
Plataforma, mecánica e inteligencia artificial

El GT Concept es de tracción trasera y se asienta sobre un chasis inspirado en la competición, que se complementa con un sistema de control de movimiento del vehículo asistido por inteligencia artificial, al que la marca denomina «digital chassis». La cifra de aceleración declarada es de 0 a 100 km/h en 2,0 segundos. Aunque lo que no se ha especificado es qué tipo de sistema de propulsión lo mueve: tipo de propulsión, potencia máxima y autonomía, en su caso. La marca ha indicado que las opciones de motorización se definirán en función de la respuesta de la comunidad de usuarios y del mercado.

Lynk & Co llega a este prototipo respaldada por un historial en competición que incluye nueve campeonatos en siete temporadas en el World Touring Car Cup (WTCR), un campeonato de referencia en turismos. La marca cuenta además con una comunidad global de más de 1,76 millones de usuarios, cuyas aportaciones han influido en el proceso de diseño del concept y podrían condicionar decisiones futuras sobre una eventual versión de producción. En Europa, la red comercial de Lynk & Co supera los 140 puntos de venta operados por socios locales en 25 mercados. Recientemente, además, la firma ha anunciado que pasa a depender de Volvo para el desarrollo comercial en el continente.
Imágenes Lynk & Co GT Concept
Fotos: Lynk & Co


















