La movilidad del futuro se va a experimentar en Valladolid con el objetivo de mejorar la seguridad vial y la fluidez del tráfico. La ciudad castellanoleonesa va a ser pionera en la instalación de un circuito urbano conectado y seguro en el que los vehículos podrán interactuar con el entorno y las infraestructuras de modo que sean capaces de avisar a los conductores sobre situaciones de riesgo, como peatones que cruzan por un ángulo muerto, obras o cruces peligrosos, entre otras.
El proyecto convertirá a Valladolid en una pista de pruebas. Y para ponerlo en marcha se cuenta con el apoyo tecnológico de Renault. La marca liderará la iniciativa desde el Centro I+D+i de la ciudad y desarrollará su trabajo en tres vías principales. Por un lado, se encargará del diseño del circuito urbano, asegurando que su trazado esté alineado con la hoja de ruta de la industria de la automoción.

Por otro lado, Renault desarrollará las soluciones de movilidad conectada y cibersegura que necesita este circuito de Valladolid y además desplegará vehículos prototipo para validar las soluciones de movilidad con pruebas en tráfico urbano.
Para el proyecto tecnológico, los equipos del Centro I+D+i de Renault liderarán una unión temporal de empresas formada por Renault (70 %) y Orange (30 %), con la participación de Atos, Thales, GMV y el Air Institute.
Las calles de Valladolid como centro del proyecto
El proyecto de este circuito urbano se desarrollará en varias calles de la ciudad de Valladolid: a lo largo de la Avenida de Salamanca, el Paseo Isabel la Católica, el Paseo de Zorrilla, la Avenida de Madrid y la Avenida de Zamora. En ese recorrido ya están instaladas 12 de las 15 unidades de comunicación V2X (Vehicle-to-Everything) previstas —montadas principalmente en postes de cámaras de tráfico—, junto a paneles de velocidad y cámaras capaces de vigilar parking, controlar velocidades y proteger a peatones.
La tecnología V2X permite que los vehículos equipados reciban avisos sobre situaciones de riesgo antes de que el conductor pueda percibirlas. Los vehículos sin esa tecnología también quedan cubiertos: son detectados puntualmente mediante cámaras, con procesos de anonimización de imágenes.
Un Centro de Excelencia en Ciberseguridad aplicada a la Movilidad

La red de comunicaciones que lo hace posible es la red 5G Stand-Alone de Orange con capacidades de Edge computing, diseñada para latencias ultrabajas en escenarios donde los milisegundos cuentan: una maniobra de emergencia, la detección de un ciclista en un punto ciego, un vehículo de emergencia acercándose.
Las comunicaciones V2X serán híbridas, combinando los estándares ITS-G5 y C-V2X (4G y, próximamente, 5G), lo que garantiza interoperabilidad entre los distintos actores del tráfico independientemente de su tecnología de origen.
Lo que diferencia a este circuito de otros proyectos de movilidad inteligente es que la ciberseguridad no es un añadido. El sistema integrará una infraestructura de clave pública para garantizar la autenticidad e integridad de todas las comunicaciones entre vehículos e infraestructura, además de un espacio de datos centralizado para la gestión segura de la información, habilitando servicios de análisis, predicción y toma de decisiones en tiempo real.
En este sentido, el proyecto tiene también como objetivo diseñar, desarrollar e implementar un Centro de Excelencia en Ciberseguridad aplicada a la Movilidad Conectada en Castilla y León.
El calendario del proyecto

El Centro de Excelencia en Ciberseguridad aplicada a la Movilidad Conectada deberá estar completamente operativo antes del 30 de junio de este año. Tras esa fecha, habrá una fase de demostración del circuito en el entorno urbano real y las pruebas se llevarán a cabo en tráfico abierto durante los dos años posteriores. Pasado ese tiempo, el circuito se cederá al Ayuntamiento de Valladolid para garantizar su continuidad a largo plazo.
La financiación corre a cargo de la Junta de Castilla y León (25 %) y fondos europeos Next Generation canalizados a través del INCIBE (75 %), con una inversión total de 3,5 millones de euros. El proyecto se enmarca en la iniciativa RETECH-ciberseguridad, que promueve la colaboración entre el INCIBE y las comunidades autónomas para blindar sectores productivos estratégicos.
El objetivo no es solo mejorar la seguridad vial local: es posicionar a Castilla y León como entorno demostrativo de referencia internacional en vehículo conectado, atrayendo a fabricantes y empresas del sector auxiliar de la automoción que necesitan validar sus soluciones en condiciones urbanas reales.
El proyecto fue presentado en el Ayuntamiento de Valladolid en un acto que contó con la participación del presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco; el alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero; el director general del INCIBE, Félix Barrio Juárez; y el director del Centro I+D+i de Renault Group España, César Lorenzo.

