El envejecimiento del parque automovilístico español y el auge del vehículo histórico han obligado a actualizar los criterios de inspección técnica. La nueva versión del Manual de Procedimiento de las estaciones ITV, la conocida ITV v7.9, ya está en vigor desde el 1 de enero de 2026 y llega con cambios relevantes que afectan directamente a la forma en la que se revisa tu coche. No hablamos solo de los clásicos: las nuevas directrices buscan unificar criterios, evitar interpretaciones distintas entre estaciones y adaptar las inspecciones a la realidad actual del mercado.
En este contexto, la frase “mi coche ya es casi histórico” ha dejado de ser una broma. El número de vehículos con esta catalogación se ha disparado en España y eso ha obligado a definir normas más precisas, especialmente en aspectos como el alumbrado, la señalización o las reformas. La ITV v7.9 no endurece la inspección por sí misma, pero sí la hace más clara y específica, lo que cambia la forma en la que muchos conductores tendrán que preparar su coche antes de acudir a la revisión.
Por qué era necesaria la nueva ITV v7.9

El crecimiento del número de vehículos históricos ha sido uno de los detonantes principales de esta actualización. En apenas un año se ha pasado de 48.000 a más de 175.000 unidades en España, una cifra que refleja tanto el envejecimiento del parque como el interés por conservar modelos clásicos. Este aumento ha puesto sobre la mesa la necesidad de aplicar criterios homogéneos en todas las estaciones.
Hasta ahora, la interpretación de ciertos elementos podía variar en función del centro de inspección. Esto generaba situaciones confusas para los propietarios, que podían encontrar un resultado distinto en función de dónde pasaran la ITV con su coche. La versión 7.9 nace precisamente para acabar con esas diferencias y establecer un marco común más claro.
Alumbrado y señalización: los cambios más importantes

Uno de los puntos clave de la ITV v7.9 es la introducción de referencias temporales en el apartado de alumbrado y señalización. Esto significa que los elementos que se exigen a un coche dependen directamente de su fecha de homologación o de su primera matriculación.
En la práctica, esto evita exigir sistemas que no eran obligatorios cuando el vehículo se fabricó. Por ejemplo, no se puede pedir a un modelo antiguo que tenga determinados dispositivos de iluminación modernos si no formaban parte de la normativa de su época. Es un cambio que aporta coherencia y seguridad jurídica al proceso de inspección.
Las reformas en vehículos históricos: más control y documentación

Otro de los aspectos que se refuerzan en la nueva normativa es el de las reformas. En un coche histórico no solo se evalúa que sea seguro; también se protege su originalidad y su valor como pieza de época.
Por eso, cualquier modificación debe estar perfectamente documentada y ser compatible con el régimen histórico. Cambiar componentes por otros más modernos sin justificarlo puede complicar la inspección. Los expertos recomiendan revisar siempre la normativa antes de realizar cualquier intervención y conservar todos los documentos que acrediten las características originales del vehículo.
Qué ocurre con los históricos importados sin matrícula española

La ITV v7.9 introduce por primera vez un procedimiento específico para los vehículos históricos del llamado Grupo B, es decir, aquellos que llegan del extranjero y se presentan a inspección para ser matriculados en España.
El manual detalla qué documentación debe aportarse —incluido el informe favorable del Servicio Técnico de Vehículos Históricos— y en qué orden se realizan las comprobaciones. Primero se verifica que los papeles corresponden realmente al coche y después se realiza la inspección técnica. Si el resultado es favorable, la tarjeta ITV reflejará todos los datos relevantes, incluida la periodicidad de las futuras inspecciones o las posibles limitaciones de uso.
Las sanciones no cambian: lo que debes tener en cuenta

Aunque la actualización introduce novedades técnicas y administrativas, el régimen sancionador se mantiene. Circular con la ITVcaducada sigue suponiendo una multa habitual de 200 euros. Hacerlo con un resultado desfavorable también puede acarrear la misma sanción si se utiliza el coche fuera de los desplazamientos necesarios para su reparación.
En el caso de una ITV negativa, la multa asciende a 500 euros y el vehículo no puede circular por la vía pública. Como curiosidad, los coches catalogados como históricos están exentos de llevar la pegatina de la ITV en el parabrisas, un detalle que muchos propietarios desconocen.



















































































































































