La DGT avisa: 8 consejos para evitar incidentes en tu viaje en moto este verano

La operación salida de julio trae altas temperaturas y trayectos largos en moto. La DGT ha difundido ocho recomendaciones para que el viaje sea seguro y sin sorpresas.

El calor aprieta y la operación salida de julio ya está en marcha. La DGT acaba de difundir ocho consejos imprescindibles para viajar seguro este verano, y aunque el aviso original se centra en coches, en moto son aún más críticos. Porque una somnolencia, un neumático bajo de presión o una comida copiosa te pasan factura mucho más rápido sobre dos ruedas.

Los ocho consejos de la DGT, adaptados a la moto

1. Revisión a fondo antes de arrancar

Lo primero es llevar la moto al taller para una puesta a punto, o si acabas de hacerla, comprobar los neumáticos y la presión. La presión debe ajustarse a la carga que vayas a llevar: si viajas con pasajero y maletas, necesitarás más aire. Y ojo a la banda de rodadura: el límite legal es 1,6 mm, pero en moto mejor no bajar de 2 mm.

2. Paradas cada 200 km o dos horas

La fatiga reduce el tiempo de reacción y la visión periférica. En moto, donde el equilibrio es todo, un despiste por cansancio puede ser fatal. Bájate, estira las piernas y bebe agua. Tu cuerpo y tu moto te lo agradecerán.

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En moto, una pequeña distracción se multiplica: el cansancio, el calor y la deshidratación se convierten en enemigos mucho más rápido que en un coche.

3. Evita las horas más calurosas

La DGT recuerda que el exceso de calor dentro del habitáculo dispara el riesgo de accidente hasta un 20%. Sobre la moto, con el asfalto abrasando y sin carrocería, la cosa empeora. Viaja a primera hora de la mañana o al atardecer y lleva siempre una chaqueta ventilada y guantes ligeros, pero homologados.

4. Planifica la ruta

Estudia el trayecto, mira el estado de las carreteras y localiza gasolineras y áreas de descanso. En moto, un tramo en obras o un puerto cerrado te puede pillar lejos de todo. Lleva un mapa o el móvil con batería extra y, si puedes, evita las autopistas monótonas: las secundarias son más entretenidas pero exigen más concentración.

5. Protege la vista

Los deslumbramientos no son solo un incordio: no ver bien la carretera es un peligro real. Usa gafas de sol con protección UV y la visera siempre limpia. Si llevas casco integral, la pantalla interior antiempañamiento es tu aliada.

6. Comidas ligeras

Antes de salir o durante una parada, evita los platos pesados. Una digestión pesada te provocará somnolencia y, en moto, eso se traduce en menor capacidad de reacción. Bocadillo, fruta y nada de alcohol.

7. Hidratación constante

Aunque no tengas sed, bebe agua, zumo o isotónica. El golpe de calor sobre dos ruedas es muy peligroso, porque la deshidratación afecta al equilibrio y a la concentración. Una cantimplora en la mochila nunca sobra.

8. Sin prisas y con paciencia

Llegar tarde es mejor que no llegar. Respeta los límites, mantén la distancia de seguridad y, si pillas atasco, no te pegues al coche de delante. Recuerda que en moto eres más vulnerable y cualquier alcance te puede costar caro.

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La puesta a punto que no puedes olvidar antes de cada salida

Las revisiones rápidas te ahorran disgustos. Comprueba los neumáticos en frío con un manómetro: la presión correcta según la carga la encuentras en el manual o en la etiqueta del basculante. La banda de rodadura debe superar los 2 mm y no tener cortes ni deformaciones. La cadena (en motos con transmisión secundaria por cadena) necesita la tensión justa (unos 25-35 mm de juego) y un engrase ligero; una cadena demasiado tensa o seca te dejará tirado. Los frenos, tanto delantero como trasero: comprueba el grosor de las pastillas y el nivel del líquido en los depósitos. Las luces: intermitentes, posición, corto, largo y stop; con una mano en la maneta y otra mirando, en un minuto lo verificas. Y no te olvides de la documentación: carnet A, permiso de circulación, ficha técnica y seguro en regla. La ITV, si toca, que no esté caducada.

Por qué el verano castiga más al motorista

Los datos de siniestralidad en verano son tozudos: más desplazamientos largos, más calor y más imprudencias. La DGT insiste en que un interior sobrecalentado puede elevar un 20% las probabilidades de sufrir un incidente; en moto, el efecto se multiplica porque el cuerpo está expuesto a la temperatura ambiente y al reflejo del asfalto. La hidratación y las paradas frecuentes no son un lujo, son una necesidad si quieres mantener la agudeza al manillar. Además, conviene recordar que el asfalto caliente reduce la adherencia de los neumáticos, sobre todo en las curvas. Una conducción suave, sin acelerones ni frenadas bruscas, es el mejor seguro.

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La planificación de la ruta y la prevención mecánica son el 90% del éxito. Y aunque estos consejos parezcan de sentido común, la prisa y las ganas de llegar nos juegan malas pasadas. Que la hoja de ruta incluya siempre un margen para imprevistos y que las pausas no sean una pérdida de tiempo: son inversión en seguridad.

Tu mecánico de confianza

  • Kit básico para el viaje: un juego de llaves Allen, destornillador de punta plana y de estrella, alicates, manómetro, spray para cadenas y un bote de aceite. Con esto cubres el 90% de las emergencias menores.
  • Chequeo exprés en cada parada: echa un vistazo a la presión de los neumáticos (sobre todo si notas algo raro en la dirección), mira que no haya ninguna pieza suelta y comprueba que las luces funcionan al encender la moto.
  • Ahorro y prevención: una revisión completa en taller cuesta entre 60 y 100 euros, según la moto, pero te garantiza no quedarte tirado en pleno agosto ni tener que pagar una grúa. Si no tienes experiencia mecánica, consulta con un profesional antes de meterle mano a frenos o suspensión.