¿Circulas habitualmente por carreteras convencionales? Si es así, seguro que alguna vez has pasado por un túnel con un único carril reservado para cada sentido, como la propia carretera. Y ojo con las maniobras que realizas, porque la Dirección General de Tráfico (DGT) ha extremado la vigilancia.
Imagina que circulas por una carretera convencional y el coche que tienes justo delante reduce tanto la velocidad que tienes la tentación de adelantar para no quedarte atrapado detrás hasta salir del túnel. La DGT vigila este tipo de situaciones, porque consideran que adelantar dentro es una de las infracciones más peligrosas.
De hecho, adelantar en un túnel, en determinados casos, te puede costar hasta 600 euros e incluso la retirada de varios puntos del carnet de conducir. Además, una conducta peligrosa se paga mucho más caro (en términos de riesgo) en una carretera convencional que en una autovía o autopista.
3El error que más se repite en estos tramos
Muchos conductores creen que si el túnel es ancho, tiene buena visibilidad o apenas hay tráfico, no hay problema por adelantar, pero la norma no funciona así. La norma es tajante en este aspecto y prohíbe adelantar en ciertos tramos, sea cual sea la circunstancia. Así que si te encuentras con una línea continua que impide adelantar, da igual que la situación parezca segura.
El ‘truco’ para saberlo, al margen de la línea continua, está en el número de carriles y en si necesitas invadir el sentido contrario o no para efectuar la maniobra. Si la DGT te pilla, la multa va a ser de 600 euros, además del riesgo para tu seguridad y la del resto de usuarios de la vía.


