Mighty Car Mods: BMW M140i frente a Mercedes E43 AMG

Marty y Moog enfrentan un BMW M140i de segunda mano contra un Mercedes E43 AMG modificado en pruebas de gusto, sonido y aceleración. El resultado fue mucho más desigual de lo que esperaban, con lecciones para cualquiera que busque un chollo alemán.

No hay nada que le guste más a un petrolhead que meter dos coches icónicos en un puñado de pruebas y ver cuál sale mejor parado. Los chicos de Mighty Car Mods, el canal australiano que lleva más de una década trasteando con fierros, acaban de publicar un vídeo que enfrenta a dos berlinas alemanas de segunda mano: un BMW M140i de 2018 y un Mercedes E43 AMG importado de Japón. Marty y Moog se han propuesto saber cuál de estos dos ‘caza-gangas’ se lleva el trono en una competición que mezcla estética, sonido y aceleración pura. Y lo que esperaban que fuese un cara a cara reñido terminó con una sorpresa clara.

La premisa era sencilla: coger el BMW M140i más barato de Australia —30.000 dólares y una pequeña lista de reparaciones— y plantarle cara a un Mercedes E43 AMG que, con modificaciones como intercooler, escape y repro, aterrizó en el garaje por unos 40.000 dólares locales. Ambos montan motores de seis cilindros turbo, pero mientras el BMW manda toda su fuerza al eje trasero, el Mercedes reparte entre las cuatro ruedas. Sobre el papel, una receta perfecta para un duelo de tracción y potencia.

Dos ‘chollos’ alemanes con mucha hambre de asfalto

Antes de arrancar los motores, Marty dedicó unos minutos a presentar cada máquina. Del M140i destacó su motor B58 de 3.0 litros turbo —el mismo que monta el Toyota Supra actual— y una estética oscurecida con labio delantero, retrovisores tipo M2 y un alerón de fibra de carbono. «Es un coche que puedes comprar por la mitad de lo que cuesta un Supra y con un montón de soporte en la comunidad de modificaciones», explicó. Eso sí, el interior le pareció «pobre, sacado directamente de 2012».

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Del lado de la estrella, Moog presumió del porte del E43 AMG: carrocería blanca, llantas de 20 pulgadas y una suspensión rebajada que le daba un aspecto agresivo. «Mercedes siempre ha sido la marca premium alemana por excelencia —sostuvo—, y este, con sus mejoras, debería plantar cara a cualquiera». El interior recibió elogios por calidad y confort, un punto donde el AMG dejó muy atrás al BMW.

El jurado popular dicta sentencia

Como todo duelo que se precie, la primera prueba fue de gusto visual. Los presentadores se dieron 60 segundos para defender el diseño de su coche y después pidieron la opinión de los más de 7 millones de seguidores del canal. El resultado fue demoledor: el BMW M140i ganó el voto de la audiencia por goleada. «Todo el mundo adora un compacto negro antes que un clásico familiar», bromeó Marty entre risas. La berlina blanca no convenció ni con las llantas grandes ni con el aire racing; el hatchback de Múnich se llevó los primeros dos puntos sin despeinarse.

Cuando el sonido no es lo que parece

Llegó luego la prueba acústica, ese termómetro emocional que separa un coche con alma de un simple electrodoméstico. Con los motores al ralentí, el Mercedes no pudo disimular: el limitador de revoluciones en parado impedía subir de 4.000 rpm. «No sé qué pasa, es como un coche eléctrico ahora», se quejó Moog mientras esperaba. Marty, en cambio, dejó rugir el seis en línea del BMW, que aunque no enamoró a todos, al menos se dejó oír. La conclusión fue unánime: el M140i se llevó el punto, aunque más por demérito del rival que por mérito propio. «Te doy el punto, colega. Quizá ganes una prueba de rendimiento luego», ironizó su compañero.

Todo el mundo adora un compacto negro antes que un clásico familiar.

— Marty, Mighty Car Mods

Arrancones y rodadas: el peso manda

Las pruebas de aceleración desde parado y en rodaje fueron donde el Mercedes demostró su ventaja. En la primera, con el asfalto algo húmedo, la tracción integral del AMG le permitió salir disparado mientras el BMW patinaba buscando agarre. «Me ha cazado enseguida, la diferencia de peso se nota mucho al inicio», admitió Marty. En la segunda, partiendo desde 20 km/h, la historia se repitió: el V6 biturbo del Mercedes tiró con más fuerza y el coche alemán volvió a imponerse sin contemplaciones. «He vuelto a perder. Está claro que la potencia y el peso juegan a mi favor una vez que cojo velocidad», reconoció el piloto del M140i.

Lectura editorial: más que un resultado

Lo que esta comparativa deja claro es que el dinero bien invertido en modificaciones puede equilibrar un duelo que a priori parecía favorable al BMW. El M140i, con su motor B58 y su ligereza relativa, es un proyecto muy atractivo para los que buscan diversión a bajo coste, pero la tracción integral y los extra de potencia del AMG importado le dieron una ventaja aplastante en las pruebas dinámicas. Para el aficionado que rastrea anuncios en Facebook Marketplace o subastas japonesas, el vídeo de Mighty Car Mods es una lección práctica: el coche más barato no siempre es el más lento, y la tracción suele ser un argumento imbatible en manos hábiles.

Al cierre del metraje, el equipo dejó la puerta abierta a más pruebas —frenadas, slalom o incluso tandas comparativas a fondo— y recordó que ambos coches serán entregados a suscriptores australianos en un concurso de habilidad. La recaudación de los packs promocionales financia el programa independiente que, desde hace más de una década, sigue demostrando que convertir una mala compra en un proyecto decente es puro arte. ¿Habría sido distinta la historia con un M140i de tracción total? La pregunta queda flotando en el garaje.

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Puedes ver el análisis completo en el vídeo original de Mighty Car Mods en YouTube.

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