Hablar del Ferrari F40 es hablar de uno de los superdeportivos más emblemáticos de todos los tiempos. Pero incluso dentro de ese olimpo mecánico existen ejemplares que juegan en otra liga. Este en particular, cuyo valor podría acariciar la barrera de los 4 millones de euros, no solo es uno de los F40 más exclusivos del planeta, sino que es también uno de los más potentes jamás creados para circular por la calle. Y su historia, ligada a nombres clave del automovilismo, lo convierte en una pieza irrepetible.
Esta maravilla de la ingeniería fue encargada en el año 1989 por Jean Sage, quien fuera director deportivo del equipo Renault de Fórmula 1, para en ese mismo año pasar a ser responsable del programa Ferrari F40 IMSA en Estados Unidos. De ahí que tras convivir con las versiones de competición, Sage decidió hacerse con su propio F40 de calle, que fue entregado en abril de 1990 y matriculado al mes siguiente.
En 1994 este Ferrari F40 se envía a Michelotto para crear una pieza única

Sage lo disfrutó como un niño, hasta el punto de que dos años después su Ferrari F40 ya acumulaba más de 9.000 kilómetros, certificados por sus libros de mantenimiento. Sin embargo, no tardó en ir un paso más allá hasta que en 1994 decidió enviar su coche al especialista Michelotto, la firma italiana que había desarrollado el legendario Ferrari F40 LM para las 24 Horas de Le Mans. Y de los que concretamente ensambló 18 unidades. Lo que ocurrió a partir de ahí fue una transformación profunda que convirtió a esta joya en una máquina más ligera, más potente y más cercana a un coche de carreras que a un superdeportivo convencional.
Michelotto revisó por completo el legendario motor 2.9 V8 Biturbo con la instalación de dos nuevos turbocompresores IHI y un sistema de escape aligerado y confeccionado por el especialista Maurice Chabord. El resultado fueron un total de 527 CV de potencia a 7.000 rpm, es decir, 49 CV más que un Ferrari F40 estándar. Pero lo realmente impresionante es el par: 850 Nm, nada menos que 270 Nm adicionales respecto al modelo de serie. Una cifra descomunal incluso para los estándares actuales, y que en los años 90 convertía a esta maravilla en un auténtico misil.
Una criatura casi de carreras, pero debidamente homologado para la calle

Las mejoras no se quedaron en el motor. Michelotto eliminó el sistema de aire acondicionado para reducir peso, instaló capós delantero y trasero más ligeros y montó asientos con estructura de fibra de carbono inspirados en los del F40 LM. También añadió llantas OZ Racing de 17 pulgadas, amortiguadores ajustables Koni, el equipo de frenos de los F40 LM y un splitter delantero específico. En conjunto, el coche adelgazó 136 kilos (30 de ellos solo por los nuevos cristales y ventanas correderas) respecto a un F40 convencional, una reducción notable que ayudaba a mejorar la agilidad sin poner en riesgo su homologación para circular por carretera al haber sido modificado bajo la norma CSAI GT.
Otro detalle a tener en cuenta es que a pesar de su singularidad, este Ferrari F40 tampoco vivió encerrado en una colección. Sage lo utilizó tanto en carretera como en competición, incluyendo una temporada completa en el Campeonato BPR Global Endurance GT, uno de los certámenes de resistencia más relevantes de la época. En 1996, el coche pasó a manos de un comprador británico, y aunque en algún momento los turbos mejorados fueron retirados, posteriormente se reinstalaron. Hoy conserva todas sus piezas originales, un detalle crucial para los coleccionistas más exigentes.
RM Sotheby’s apunta a que podría acariciar los 4 millones de euros en la subasta

Ahora, este ejemplar único saldrá a la venta de la mano de los especialistas de RM Sotheby’s, en su subasta de Woodcote Park, en el Reino Unido. Con 22.699 kilómetros en su marcador y conservado a la perfección (lo último fue reemplazar su tanque de carburante por 37.000 libras o 42.900 euros), se espera que alcance entre 2,7 y 3,2 millones de libras (entre 3.130.000 y 3.700.000 euros), una cifra que refleja tanto su exclusividad como su historia deportiva. Porque este Ferrari F40 tan especial no es ‘un F40 más’, sino un capítulo vivo de la era dorada de los superdeportivos analógicos.
5 claves del Ferrari F40 afinado por Michelotto
- Potencia aumentada — 527 CV y 850 Nm, cifras superiores al F40 estándar.
- Peso reducido — 136 kg menos gracias a piezas aligeradas y eliminación del A/C.
- Mejoras de competición — Asientos de carbono, llantas OZ, amortiguadores Koni y splitter específico.
- Historia deportiva — Participó en el BPR Global Endurance GT.
- Valor excepcional — Estimado entre 2,7 y 3,2 millones de libras.
Fotos: RM Sotheby’s




























