El muelle del capó activo es un componente oculto bajo el capó y que muchos conductores desconocen que puede arruinar una inspección técnica. Los muelles de gas del capó activo, conocidos como gasdruckfeder, tienen fecha de caducidad y si se ha superado, la ITV alemana considera que el vehículo no es apto para circular. Así lo recoge una información publicada por el medio especializado alemán auto motor und sport, que detalla cómo este pequeño amortiguador, clave en la seguridad pasiva del vehículo, debe reemplazarse cada 4 o 5 años.
La función oculta de los muelles de gas del capó
En muchos coches modernos, el capó activo forma parte del equipamiento de seguridad. Su función es proteger a los peatones en caso de atropello: al detectar un impacto, el capó se eleva ligeramente para amortiguar el golpe. Quien acciona ese movimiento son precisamente los muelles conocidos en Alemania como gasdruckfedern, unos amortiguadores de gas que, con el tiempo, pierden presión y eficacia.
Es el mismo principio que hace que dispara los pretensores pirotécnicos de los cinturones de seguridad ante un impacto inminente. Su potencial malfuncionamiento supone un riesgo para la protección de las personas que caminan por la calle.
Por qué la ITV alemana los revisa y no pasa si están caducados
La Hauptuntersuchung (HU), la inspección técnica periódica en Alemania —coloquialmente llamada TÜV—, incluye un control exhaustivo de todos los elementos que afectan a la seguridad del vehículo. Y los muelles de gas del capó activo figuran en esa lista. Si la fecha de caducidad impresa en la propia pieza se ha superado, el inspector lo considera un defecto grave y retiene la pegatina.
Según la publicación alemana, la duración típica de estos componentes es de 4 a 5 años. Pasado ese plazo, aunque aparentemente el capó se abra y cierre sin problema, su capacidad de reacción ante un accidente está comprometida. La inspección no se conforma con una comprobación visual: exige que el sistema funcione como fue homologado.
En Alemania, circular sin una ITV en vigor acarrea sanciones que van desde los 15 hasta los 75 euros y, si el retraso supera los cuatro meses, suma un punto en el carné. Pero más allá de la multa, un capó que no se eleva correctamente en un accidente puede agravar las lesiones de un peatón.
Cambiarlos cuesta entre 60 y 150 euros y es fácil
La buena noticia es que sustituir las gasdruckfedern no es una operación complicada. La pieza suele venderse por pares y, según los datos del medio alemán, se puede adquirir en el mercado de recambios por unos 60 euros. En el concesionario oficial de la marca, el mismo par de muelles originales puede alcanzar los 150 euros.
El cambio puede realizarse en casa con herramientas básicas, ya que los amortiguadores van anclados con clips o tornillos de fácil acceso. Eso sí, es imprescindible comprobar que el repuesto lleva impresa la fecha de caducidad y que corresponde exactamente al modelo de coche y su sistema de seguridad. No todos los fabricantes la incluyen, y colocar una pieza genérica sin esa marca puede hacer que el vehículo tampoco supere la inspección.
Lo que esto significa para un conductor en España
El artículo original alemán no analiza el caso específico de las ITV españolas, pero la reflexión es válida para cualquier conductor europeo. El sistema de capó activo no es obligatorio en los modelos vendidos en Europa desde hace años, pero tu coche podría montarlo, y la normativa de inspección española también contempla la verificación de los sistemas de seguridad pasiva.
En España, la ITV incluye la comprobación del correcto funcionamiento de los elementos de seguridad, como airbags, cinturones y sistemas de retención. Un capó activo con los muelles caducados podría interpretarse como una falta grave, ya que afecta directamente a la protección de los usuarios vulnerables. Aunque la cobertura alemana no detalla el caso español, conviene revisar este componente antes de una inspección, sobre todo en vehículos con más de cuatro años.
Información útil para el conductor
- Componente: Muelles de gas (gasdruckfeder) del sistema de capó activo.
- Caducidad: 4 o 5 años desde su fabricación, según la pieza.
- Consecuencia en la ITV alemana: Defecto grave y denegación de la pegatina si se ha superado la fecha.
- Coste de la sustitución: Desde 60 euros en recambios genéricos, hasta 150 euros en concesionario oficial.
- Relevancia para España: Aunque no existe una confirmación oficial idéntica, la ITV española también inspecciona los sistemas de seguridad. Sustituir los muelles caducados es una precaución recomendable.

