La nueva oferta de renting de KGM desembarca en España con toda la gama del fabricante surcoreano, y con el pick-up Musso y el SUV Torres como puntas de lanza para el profesional que busca un vehículo de trabajo sin desembolso inicial. Las cuotas arrancan en los 399 euros al mes para un KGM Tivoli Urban Plus en contrato de 72 meses y alcanzan los 585 euros al mes para el pick-up Musso PRO en un plazo de 60 meses, según los ejemplos de financiación facilitados por la marca.
La ficha rápida para el profesional
- Por qué es importante: KGM pone a disposición de autónomos y PYMES una solución de movilidad sin inversión inicial, con la robustez todoterreno y la variada gama de motorizaciones que exige el trabajo diario.
- Ventajas e inconvenientes: A favor: cuotas competitivas que suelen incluir mantenimiento y seguro, disponibilidad de toda la gama (SUV, pick-up, diésel, gasolina, híbridos y eléctricos) y la exclusiva reductora y bloqueo del diferencial trasero en los modelos Rexton y Musso para tareas off-road. En contra: los kilómetros anuales pactados limitan la libertad de uso y los excesos se penalizan; los residuales de las versiones electrificadas, todavía conservadores, pueden encarecer la cuota respecto a las térmicas equivalentes.
- Datos clave: Modelos: Tivoli, Korando, Torres, Rexton, Musso. Motorizaciones: gasolina, diésel, HEV, EV. Cuotas desde 399 €/mes (Tivoli, 72 meses) hasta 585 €/mes (Musso PRO, 60 meses). Contratos de 24 a 72 meses. Posibilidad de renting flexible con kilometraje adaptable.
Una gama que cubre desde el reparto urbano hasta la obra más exigente
Carlos Olaso, director general de KGM España, subraya que «contar con una gama que incluye todos los segmentos con posibilidad 4×4 y todas las variedades en motores gasolina, diésel, híbridos y 100 % eléctricos permite adaptarse a perfiles de cliente muy diferentes». En la práctica, un autónomo que necesita un vehículo para desplazamientos mixtos puede optar por el SUV compacto Korando, mientras que un instalador o una empresa agrícola encontrará en el pick-up Musso o en el todoterreno Rexton una respuesta a los caminos más difíciles.
Dentro del renting, Musso y Rexton destacan especialmente. No solo por su capacidad off-road con reductora y bloqueo de diferencial trasero, sino porque, según Olaso, «también son muy demandados por instituciones públicas y por empresas de renting flexible, que hacen acopio de estas tipologías para posteriormente abastecer a sus clientes». Pocos pick-up del mercado ofrecen esa combinación de robustez mecánica y un contrato de renting sin desembolso inicial.
Para el profesional que necesite un vehículo más polivalente pero sin renunciar a cierta capacidad de campo, el Torres con motorización HEV y acabado Trend se ofrece en renting por 515 euros al mes en un contrato de 72 meses. Una cifra que lo sitúa en la banda media de los SUV híbridos de su segmento.
La combinación de un pick-up con reductora y cuotas ajustadas da al profesional del campo o la construcción una herramienta de trabajo sin el golpe financiero de la compra.
Lo que pagas mes a mes y los costes que conviene vigilar
Los ejemplos facilitados por la marca son una foto fija, pero todo autónomo debe negociar el kilometraje anual con el operador de renting elegido. «Lo ideal es analizar las necesidades del cliente desde el inicio y fijar bien los plazos de kilómetros», explica Olaso, que recuerda que el renting flexible permite ajustar estos parámetros si la actividad varía. Las cuotas más bajas suelen corresponder a recorridos anuales de 15.000 o 20.000 km; superarlos implica un coste adicional que puede trastocar la cuenta de resultados.
Además, las versiones eléctricas o híbridas enchufables –presentes en la gama KGM– se enfrentan a un reto: la prudencia de las compañías de renting a la hora de fijar el valor residual de los electrificados. «Esta diferencia se va reduciendo, pero aún queda trabajo por hacer», admite el directivo. Por tanto, para un autónomo que busque la máxima rentabilidad inmediata, las versiones de combustión o los híbridos no enchufables suelen resultar más asequibles en renting.
La ventaja operativa del renting de KGM es la disponibilidad de toda la gama en los tres canales: particular, autónomo y empresa. El profesional puede acceder a un Tivoli desde 399 euros al mes o a un Rexton 4×4 con reductora desde 769 euros al mes, sabiendo que mantenimiento y seguro suelen ir incluidos si así se pacta con el operador.
El veredicto profesional: ¿le conviene al autónomo firmar un KGM en renting?
Desde la perspectiva del gestor de flota o del trabajador por cuenta propia, la propuesta de KGM es atractiva sobre todo en dos escenarios. El primero, cuando se necesita un vehículo de trabajo con capacidad off-road real y no se quiere inmovilizar capital: un Musso o un Rexton con reductora y bloqueo posterior no abundan en el mercado de renting. El segundo, cuando se busca una segunda unidad familiar o mixta con costes fijos claros; aquí el Torres HEV o un Korando con un contrato a 48 meses pueden encajar.
Ahora bien, el profesional que ruede más de 25.000 kilómetros al año debe hacer números con lápiz fino: el sobrecoste por exceso de kilometraje, sumado a la posible penalización al finalizar el contrato, puede desequilibrar la balanza frente a otras fórmulas. Y, aunque la marca afirma tener presencia en todos los canales de renting, conviene comparar las condiciones de varios operadores antes de firmar, ya que la inclusión de seguro a todo riesgo o de neumáticos no es universal.
En definitiva, el renting de KGM llega en un momento en el que la movilidad profesional demanda flexibilidad financiera y variedad de propulsiones. La combinación de un pick-up puro y un SUV híbrido con cuotas que parten de los 585 euros y 515 euros mensuales, respectivamente, ofrece una vía para trabajar sin el desembolso inicial que desequilibra la tesorería de muchos autónomos. El detalle, como siempre, estará en la letra pequeña del kilometraje y en la negociación de los servicios incluidos.


