Tu casco de moto no lleva fecha de caducidad impresa, pero sí tiene fecha de caducidad real. Y el día que la cruzas, deja de protegerte como debería.
Te lo cuento sin rodeos porque he visto demasiadas veces el mismo escenario en el taller y en la concesionaria: motoristas con cascos de hace ocho o nueve años, brillantes por fuera, con la calcomanía intacta, convencidos de que mientras no se haya caído al suelo el casco aguanta. No aguanta. El poliestireno expandido (EPS) que tienes dentro del casco — esa espuma blanca que absorbe el impacto — se compacta, se reseca y pierde capacidad de absorción aunque tú no lo notes a simple vista.
Qué dice la DGT sobre la caducidad del casco de moto
Vamos por partes. En España no existe una norma que obligue a sustituir el casco a los X años. Ni el Reglamento General de Circulación ni la Ley de Tráfico fijan una vida útil legal. Lo que sí existe es una recomendación clara de la DGT y de los fabricantes: cambiar el casco cada cinco años desde su fecha de fabricación, o cada tres años desde que empiezas a usarlo de forma habitual. La fecha de fabricación viene grabada dentro del casco, casi siempre en la carcasa interna o en una pegatina junto a la etiqueta de homologación ECE 22.06 (la norma europea actualmente en vigor).
¿Por qué cinco años y no diez? Porque los materiales envejecen aunque el casco no haya recibido ningún golpe. El sudor, los rayos UV, los cambios de temperatura, los productos de limpieza agresivos y la humedad atacan tanto la carcasa exterior (policarbonato, fibra o composite) como el EPS interior. A los cinco años, ese casco no es el mismo que compraste. Aunque lo parezca.
Cuándo tienes que cambiarlo sí o sí
Hay tres escenarios en los que no se discute, se cambia y punto:
- Tras una caída con golpe en el casco, por leve que parezca. El EPS funciona deformándose una sola vez. Si ya absorbió un impacto, en el siguiente no protege igual aunque por fuera no veas grietas.
- Si han pasado más de cinco años desde la fecha de fabricación, aunque el casco apenas se haya usado.
- Si notas el acolchado interior flojo, la correa desgastada, el cierre con holgura o la pantalla rayada de forma que afecte a la visión nocturna.
Y un cuarto escenario que mucha gente ignora: los cascos de segunda mano. Comprar un casco usado por internet es jugártela. No sabes si se cayó, no sabes cómo lo guardó el anterior dueño, no sabes si lo dejó al sol cinco veranos en la terraza. Las recomendaciones del RACE son tajantes en este punto: un casco usado que no sea de absoluta confianza, no se compra. Punto.

Por qué la recomendación es de cinco años y no de diez
Aquí entra el análisis que me parece relevante. La cifra de cinco años no es un capricho comercial de los fabricantes para vender más. He hablado con técnicos de homologación y la explicación es física: el EPS interior es una espuma con células de aire que se comprimen al recibir el impacto. Con el paso del tiempo, esas células se degradan por oxidación. Un casco de hace ocho años absorbe entre un 15% y un 20% menos de energía en el impacto que uno nuevo, según pruebas internas de varios fabricantes europeos. Esa diferencia, en un siniestro a 50 km/h, puede ser la frontera entre una contusión y un traumatismo grave.
Dicho esto, sí hay una crítica que hago a la comunicación oficial: la DGT recomienda, pero no informa con campañas claras. La mayoría de motoristas que conozco no sabe ni dónde mirar la fecha de fabricación de su casco. El cambio a la homologación ECE 22.06, obligatoria para cascos nuevos vendidos en la UE desde enero de 2024, ha mejorado los estándares de prueba (ahora se evalúan impactos rotacionales y a más velocidades), pero no ha venido acompañado de una pedagogía sobre la vida útil. Y eso se nota en la calle.
Mi consejo práctico: mira ahora mismo el tuyo. Quítale el acolchado interior con cuidado, busca la etiqueta. Si tu casco es anterior a 2021, ya estás en zona de riesgo. Si es anterior a 2019, cámbialo. Cuesta menos de lo que parece y vale más de lo que cuesta.
Información útil para el conductor
- Vida útil recomendada: 5 años desde la fecha de fabricación o 3 años de uso intensivo, lo que ocurra antes.
- Homologación vigente: ECE 22.06, obligatoria en cascos nuevos vendidos en la UE desde enero de 2024.
- Dónde mirar la fecha: dentro del casco, en la carcasa interior o pegatina junto a la etiqueta de homologación.
- Consejo de Merca2 Motor: guarda el casco en lugar fresco, seco y a la sombra. El sol directo en la bandeja trasera del coche es uno de sus peores enemigos.
- Curiosidad: en países como Alemania, las aseguradoras pueden reducir la indemnización si el casco usado en el siniestro tenía más de siete años.

