Las mejoras del Mercedes W17 llegan a Sepang con suelo nuevo y sidepods rediseñados: el mayor paquete de la temporada.
El W17 ha sido el coche de referencia del Mundial 2026. Ferrari, McLaren y Red Bull han aparecido a ráfagas, sin encadenar una amenaza sostenida en ninguna de las dos clasificaciones. Esa es la foto que explica por qué Mercedes no se relaja pese a dominar: en Brackley saben que una ventaja de concepto se erosiona en cuanto los rivales entienden de dónde sale el tiempo por vuelta.
El paquete que debuta este fin de semana es el segundo del año y el más amplio desde el Gran Premio de Canadá de mayo. Toca el suelo completo —floor board, borde de ataque, esquina trasera y la zona principal del fondo, difusor incluido—, la mitad posterior de la carrocería de los sidepods, los carenados de la suspensión trasera y los winglets alojados en los tambores de las ruedas traseras.
Del undercut al perfil rampado: la apuesta que los rivales ya habían copiado
El cambio de geometría en los sidepods es el más significativo. Mercedes abandona el undercut que utiliza desde el arranque del curso —y que otras escuderías han ido adoptando en sus propias versiones— para pasar a un perfil rampado en la superficie superior. La intención es doble: mantener el flujo de entrada hacia la zona de la botella de Coca-Cola y, al mismo tiempo, empujar el aire hacia abajo para reforzar el downwash sobre la parte alta del difusor. Más presión en esa zona significa mayor diferencial entre la superficie superior y el volumen interior del difusor. Y eso, en el idioma de la aerodinámica, se traduce en carga.
El suelo sigue la misma lógica. Los tres elementos horizontales del floor board se rediseñan: la lámina superior baja su borde de ataque aunque resuelve con el mismo ángulo de salida, y aparecen dos piezas verticales que guían la estela del neumático delantero hacia fuera. La geometría no busca milagros, busca constancia: que el coche no se caiga cuando la pista se calienta o cuando el viento cambia de dirección en el circuito de Sepang, un trazado donde la carga trasera se ha convertido en en moneda de cambio.
Mercedes no desarrolla para remontar; desarrolla para que nadie encuentre la ventana por la que meterse en el campeonato.
Hay un detalle de calendario que explica el tamaño de la actualización. El equipo retrasó la construcción de su coche antes de arrancar 2026 para meter en él cuantas evoluciones de invierno pudo. El resultado fue un W17 varios pasos por delante de sus rivales desde la primera carrera, pero también un equipo con menos piezas en la tubería de desarrollo durante las primeras citas. De ahí que el primer paquete grande no llegara hasta mayo, en Canadá, y el segundo haya esperado hasta ahora.
El hueco de desarrollo que Mercedes se cavó en invierno
George Russell lo resumía con pragmatismo, en declaraciones recogidas por la prensa especializada: es anómalo traer una mejora en mayo y otra casi en octubre. Para el británico, el salto es grande como paquete aislado, aunque en una temporada normal respondería a la trayectoria esperable entre esas dos fechas. Su lectura de pilotaje apunta a lo mismo que la telemetría: los circuitos de este perfil se le han atragantado al W17 en las últimas seis carreras.
Y hay un factor que no conviene pasar por alto. El gran premio se corre en la casa de Petronas y Mercedes vestirá una librea verde azulado y negro en su honor. El detalle no es cosmético. Petronas es proveedor oficial de combustible de todos los equipos motorizados por Mercedes, así que cualquier interacción entre la nueva aerodinámica, el mapa de motor y la gestión térmica deja de ser un asunto interno de el equipo de Brackley y pasa a interesar a varios garajes de la parrilla.
El riesgo de un paquete grande cuando el coche ya gana
En la era híbrida hemos visto los dos extremos. Equipos que llegaron a la segunda mitad del curso con un paquete llamado a reabrir el campeonato y se encontraron con un coche distinto, pero no necesariamente mejor. Cada euro invertido en una dirección aerodinámica nueva exige correlación entre túnel de viento, CFD y pista, y esa correlación es justo lo que se rompe cuando llevas cinco meses sin traer piezas. Y esa ventana de datos, tras tanto tiempo sin novedades, es más estrecha de lo que parece.
A ese riesgo se suma el de la referencia. Los rivales han ido adoptando el undercut de Mercedes —la solución que ahora se jubila en el W17—, lo que deja una pregunta interesante en el paddock: ¿cuánto de su mejora reciente dependía de una geometría que en Brackley han decidido que ya no da más? Ferrari, McLaren y Red Bull tendrán que elegir entre perseguir la referencia antigua o saltar directamente al perfil rampado. Cualquiera de las dos opciones obliga a reasignar recursos con la temporada en marcha.
La comparativa con otras categorías ayuda a calibrar la apuesta. En el WEC y en la Fórmula E las ventanas de homologación se planifican con meses de antelación y un paquete tardío no se compensa con otro. En la F1 los ciclos son más cortos y el error se paga antes. Mercedes juega con ventaja y aun así gasta munición: eso, en clave de gestión, es lo que separa a un campeón que se protege de uno que se confía.
La primera respuesta llegará en la clasificación del sábado. Si el W17 recupera la carga trasera que le faltó en las últimas seis citas, la ventaja de 66 puntos de Kimi Antonelli en el campeonato dejará de parecer cómoda. Y si no la recupera, Mercedes habrá quemado su bala más grande del año en un circuito que no admite excusas.
Análisis de Impacto Motor16
- El dato: Russell recortó su desventaja con Antonelli hasta los 66 puntos tras ganar en Bakú, y el paquete de Sepang es el primero de gran escala desde Canadá, con los rivales aún copiando la geometría que Mercedes acaba de retirar.
- El rumor: en el paddock se apunta a que parte del retraso responde a la falta de piezas en la tubería tras el esfuerzo de invierno, más que a una decisión deliberada de guardar munición para el tramo final.
- El veredicto: la apuesta es coherente para quien domina y quiere cerrar el título cuanto antes, pero llega con poco margen para corregir si la correlación entre túnel y pista no aparece en Sepang.


