Burgos deja de multar en su Zona de Bajas Emisiones a los coches que no están empadronados en la ciudad. La medida llega pocas semanas después de que Málaga suspendiera sus sanciones y abre la puerta a que otros municipios revisen el mismo criterio.
Lo adelanta Diario de Burgos este mes de octubre. El Ayuntamiento de la capital deja de sancionar en Burgos Central, la ZBE del centro, a los vehículos que no figuran en el padrón municipal, que eran exactamente los que se llevaban los expedientes.
Qué ha cambiado en la ZBE de Burgos Central
Para medir el alcance conviene recordar qué es una zona de bajas emisiones. Es el perímetro de una ciudad donde solo pueden circular los vehículos que cumplen determinados requisitos ambientales; en la práctica, llevar la etiqueta ambiental de la DGT. Se solicita una sola vez: la DGT la expide sin coste en su sede electrónica y en Correos se paga una tasa de unos 5 euros por el trámite en ventanilla, según la información oficial de la DGT.
El esquema que los tribunales están revisando es siempre el mismo. La ordenanza permite a los residentes lo que prohíbe a los de fuera: un coche empadronado en la ciudad entra sin distintivo y otro idéntico, con matrícula de un pueblo cercano, se lleva la sanción.
La multa tipo por incumplir las restricciones de una ZBE es de 200 euros, sin pérdida de puntos, y en la mayoría de los municipios se queda en 100 si se abona dentro de los 20 días siguientes, lo que se conoce como pronto pago. Es la cifra que la Ley de Tráfico reserva para quien no respeta las restricciones de circulación.
Que una ciudad deje de multar no significa que la ZBE desaparezca: las señales siguen en pie y el perímetro, también.
En Burgos, la información publicada no detalla si la medida es temporal ni si el Consistorio piensa modificar la ordenanza. Lo que está claro es el efecto: los conductores de fuera dejan de recibir expedientes en el buzón.
La sentencia de Málaga que abrió la puerta
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía anuló la regulación de la ZBE de Málaga por considerar discriminatorio el trato distinto entre los vehículos domiciliados en la capital y los llegados de otros municipios. El Ayuntamiento decidió no recurrir y acatar el fallo.
Desde el miércoles 14 de octubre de 2026 no se tramitan multas por acceder al área delimitada, tenga o no etiqueta el vehículo. La ZBE malagueña abarca más de 400 hectáreas en el entorno del centro, con un perímetro que arranca en el Paseo Marítimo Antonio Machado y llega hasta la Alameda de Capuchinos.
Queda un cabo suelto importante: las 46.562 sanciones acumuladas desde que arrancó el régimen sancionador. El Consistorio no ha aclarado si devolverá el dinero de las ya pagadas ni cómo piensa resolver los expedientes abiertos. Antes de reactivar las multas tendrá que adaptar la ordenanza a lo que dice la sentencia.
Cómo te afecta si llegas de fuera
Si tu coche está domiciliado en otro municipio, hoy puedes entrar en la ZBE de Málaga y en la de Burgos sin multa por este motivo. Da igual la etiqueta que lleves. En la práctica, eso significa que no te van a sancionar por acceder al perímetro, no que puedas circular por donde quieras.
Siguen vigentes el resto de restricciones: calles peatonales, zonas de acceso reservado, aparcamiento regulado y las limitaciones de tráfico que nada tienen que ver con las emisiones. Tampoco cambia nada para los residentes, que ya tenían su propio régimen.
- En el resto de España, las multas de las ZBE siguen llegando con normalidad; el criterio del padrón solo ha caído donde ha habido sentencia o decisión municipal.
- La etiqueta ambiental continúa siendo necesaria para aparcar en zonas reguladas y para entrar en otras muchas ciudades.
- Si ya tienes una sanción de ZBE en Málaga, puedes presentar alegaciones; la devolución del dinero aún no está confirmada.
Lo que queda por decidir
El criterio del padrón se coló en las primeras ordenanzas de bajas emisiones, redactadas con prisa después de que la Ley de Cambio Climático obligara a los municipios de más de 50.000 habitantes a tener una ZBE. Muchos ayuntamientos copiaron plantillas sin pensar en el trato que daban a los forasteros. Ese es el flanco que los tribunales están aprovechando.
El resultado es un mapa desigual. Lo que hoy no se sanciona en Málaga puede ser multa firme a 200 kilómetros de distancia, porque cada ordenanza tiene su texto y cada juzgado su criterio. Mientras no exista una doctrina común, el conductor que viaja tiene que mirar la norma municipal antes de entrar en una ciudad que no conoce.
El próximo hito está en Málaga: el Ayuntamiento debe reescribir su normativa antes de volver a multar y todavía no hay plazo. En Burgos, la duda es si la suspensión se queda en el cajón o si acaba en una modificación formal de la ordenanza. Mientras tanto, las señales que marcan el inicio de la ZBE siguen en la calle.

