La factoría de Volkswagen Navarra ha arrancado la producción del ID.Cross, el primer coche eléctrico de la marca Volkswagen fabricado en España. La primera unidad que ha salido de la línea de Landaben es un acabado Life con motor de 155 kW (211 CV) y pintura Verde Nori, y su destino inmediato es Alemania.
El SUV urbano se comercializará en 34 países y su puesta en marcha cierra el proceso de electrificación de una planta que acumula más de diez millones de vehículos fabricados en 60 años de historia. La adaptación de la línea ha exigido más de 290.000 horas de formación para la plantilla, según los datos facilitados por la compañía.
Landaben, cuatro modelos y dos tecnologías en la misma línea
Landaben no fabrica solo eléctricos. De sus líneas salen hoy el Škoda Epiq, también con propulsión eléctrica, y los Volkswagen T-Cross y Taigo de combustión. Son cuatro modelos de dos marcas y dos tecnologías conviviendo en la misma instalación, algo que el CEO de Volkswagen y máximo responsable del Brand Group Core, Thomas Schäfer, resumió así durante el acto de arranque: ‘muy pocas plantas en el mundo pueden hacer esto’.
El ID.Cross forma parte de la familia de eléctricos urbanos del grupo, un proyecto que reúne cuatro modelos de tres marcas fabricados en España sobre la plataforma MEB+: los Volkswagen ID.Polo e ID.Cross, el Škoda Epiq y el Cupra Raval. El objetivo declarado es acercar la movilidad eléctrica al cliente europeo con producto de formato urbano y producción local.
Compartir plataforma y compartir planta persiguen el mismo objetivo: rebajar el coste por unidad para que el eléctrico urbano deje de ser un producto de nicho.
Ficha técnica esencial
- Modelo: Volkswagen ID.Cross, SUV urbano eléctrico sobre plataforma MEB+.
- Primera unidad producida: acabado Life, motor eléctrico de 155 kW (211 CV), color Verde Nori.
- Batería y autonomía: el anuncio de inicio de producción no detalla capacidad de batería ni autonomía WLTP homologada.
- Carga: sin cifras oficiales de potencia DC ni ventana de recarga en el comunicado del arranque de línea.
- Planta: Volkswagen Navarra, Landaben, con más de diez millones de vehículos fabricados en 60 años.
- Mercados: 34 países, con la primera unidad destinada a Alemania.
Qué cambia con la plataforma MEB+
La MEB+ es la evolución de la plataforma modular eléctrica del Grupo Volkswagen: una base común que comparten modelos de varias marcas y que reparte entre grandes volúmenes los costes de desarrollo y de componentes. En la práctica, es el mecanismo que permite fabricar un eléctrico urbano con un precio más contenido, la accesibilidad que Schäfer situó como prioridad del proyecto.
Compartir plataforma no equivale a compartir coche. Cada marca define carrocería, puesta a punto y equipamiento, pero la arquitectura de propulsión, la estructura de batería y buena parte del proceso industrial parten de la misma base. Esa es la razón por la que cuatro modelos de tres marcas pueden nacer dentro del mismo ciclo y en plantas españolas.
Para Landaben, el reto ha sido industrial antes que comercial: la línea debía admitir cadenas de tracción eléctricas sin renunciar a los motores de combustión que siguen saliendo de la factoría. La compañía sitúa la planta navarra entre las más flexibles y competitivas del consorcio alemán.
El próximo hito: un millón de unidades al año en la Península Ibérica
El arranque del ID.Cross no es un hito aislado. André Kleb, Chief Production Officer de la Península Ibérica, señaló durante el evento que la región avanza hacia convertirse en una zona altamente competitiva y flexible, y anticipó que las tres plantas peninsulares —Martorell, Pamplona y Palmela— superarán muy pronto el millón de unidades producidas al año.
Para el comprador, la consecuencia es doble. Por un lado, más modelos eléctricos urbanos con producción europea y, por tanto, menos expuestos a los costes logísticos y arancelarios de fabricar lejos. Por otro, una red de proveedores locales que gana carga de trabajo y que influye directamente en la capacidad de la marca para sostener ritmos de producción altos y precios estables.
Michael Hobusch, presidente de Volkswagen Navarra, lo enmarcó en clave interna: el arranque del nuevo modelo consolida la planta como referencia del grupo y refuerza su competitividad. La lectura industrial es que Landaben ha dejado de ser una fábrica de combustión en transición para convertirse en una instalación de doble tecnología.


