Las ventas globales de coches eléctricos frenan su crecimiento al 0,9% en 2026; Norteamérica se desploma un 26%
El mercado global de vehículos electrificados ha entrado en un punto muerto. Según los datos de Benchmark Mineral Intelligence correspondientes a los primeros cinco meses de 2026, las ventas de eléctricos puros e híbridos enchufables apenas crecen un 0,9% interanual.
La cifra bruta —7,5 millones de unidades— esconde, sin embargo, una radiografía muy desigual. Mientras Europa avanza con fuerza, Norteamérica se desploma y China pierde fuelle. El crecimiento global se sostiene sobre un clavo ardiendo: los mercados emergentes del resto del mundo, que duplican sus volúmenes pero parten de bases muy bajas.
El dato mensual de mayo (1,8 millones de unidades, +3% interanual) maquilla el frenazo acumulado. La recuperación secuencial desde abril es real, pero no basta para compensar el retroceso de los meses previos. La pregunta no es si el mercado eléctrico está vivo, sino cuánto tiempo puede sobrevivir sin los estímulos que lo llevaron hasta aquí.
Un crecimiento plano que esconde grietas profundas
La lectura a cinco meses es incómoda. El avance del 0,9% en el acumulado de enero a mayo es el más bajo desde que se lleva registro. Hace apenas tres años parecía que el despegue de los BEV y PHEV era imparable; hoy los datos de Benchmark constatan que la demanda se ha estancado en el mismo escalón.
El mercado chino, que concentra más de la mitad de las ventas mundiales, ha visto caer sus registros un 15% hasta los 3,9 millones de unidades. Mayo apunta cierta mejoría (990.000 coches, un 11% más que en abril), pero la tendencia sigue siendo negativa. El gigante ha perdido tracción y las exportaciones récord —casi 450.000 NEV en mayo, lideradas por BYD, Chery y Geely— son, en buena medida, la válvula de escape de un mercado doméstico deprimido.
El crédito fiscal federal era la columna vertebral de la demanda eléctrica en Norteamérica; sin él, el mercado se desmorona en cuestión de meses.
Europa tira del carro con un 26% más, pero depende de China
Europa es la excepción que mantiene vivo el relato. En lo que va de 2026, las ventas de electrificados alcanzan los 2 millones de unidades, un 26% más que en el mismo período del año anterior. Mayo cerró con aproximadamente 420.000 matriculaciones y un alza interanual del 23%.
Los incentivos públicos siguen siendo el motor principal, junto con unos precios de los combustibles que castigan al cliente de combustión. Pero el dato relevante es otro: el 19% de las ventas europeas de eléctricos en 2025 fueron coches fabricados en China, una cuota que ha seguido subiendo en 2026 a pesar de los aranceles de la UE.
En el Reino Unido, los NEV chinos ya representan el 32% del mercado. En Alemania alcanzan el 14%, una cifra notable en un país donde las marcas locales dominan el imaginario del comprador. Francia, con un 10%, se queda algo rezagada. La paradoja es evidente: el crecimiento europeo se financia, en parte, con importaciones del país al que Bruselas quiere poner barreras.

Norteamérica: el desplome que ningún fabricante quiere mirar
Norteamérica se lleva la peor parte. Las ventas de electrificados en la región se redujeron a 120.000 unidades en mayo, un 26% menos que doce meses atrás. Entre enero y mayo, la caída acumulada es del 25%, con apenas 580.000 coches entregados.
El detonante no es un misterio: la supresión del crédito fiscal federal estadounidense en 2025 ha vaciado los concesionarios. Muchos fabricantes tradicionales, que habían recalibrado sus gamas al calor de aquella subvención, han retrocedido en sus planes de electrificación. El resultado es un mercado que se ha desangrado sin red de seguridad.
No hay datos desagregados por país, pero la lectura de Benchmark deja poco margen a la duda: la demanda eléctrica en EE.UU. y Canadá ha perdido uno de cada cuatro compradores en menos de un año. Un ritmo de sangría que ni los pequeños mercados emergentes pueden compensar.
Análisis de Impacto Motor16
- Dato de mercado: Las ventas globales de vehículos electrificados crecen solo un 0,9% interanual hasta mayo de 2026, según Benchmark Mineral Intelligence. Norteamérica cae un 25%, China un 15% y Europa sube un 26%.
- El rumor: En los despachos de algunos fabricantes europeos se respira inquietud: la dependencia de los eléctricos chinos para cumplir los objetivos de flota es cada vez mayor, mientras la Comisión Europea endurece su postura arancelaria. La hipótesis más repetida es que Bruselas acabará aprobando exenciones selectivas para evitar un frenazo en seco del mercado.
- Veredicto: El 0,9% de avance global no es una pausa, sino un aviso. La demanda eléctrica sigue siendo subsidiaria de la política y, sin estímulos, retrocede. Los fabricantes que han apostado todo al coche de batería sin un plan B térmico pueden encontrarse con una capacidad industrial sobredimensionada.


