China ha dado el salto definitivo: transformar 100 millones de coches eléctricos en baterías móviles conectadas a su red eléctrica. El plan quinquenal 2026-2030 deja de considerar el Vehicle-to-Grid (V2G, del vehículo a la red) como un piloto.
El objetivo es estabilizar un sistema eléctrico que debe absorber más de 110 millones de vehículos eléctricos. La cifra central es de 50 gigavatios (GW) de capacidad flexible mediante V2G para 2030, cuatro veces la actual en cinco años, según los datos recogidos por la Agencia Internacional de Energía.
Un plan eléctrico de dimensión industrial
El decimoquinto plan quinquenal para el desarrollo de un nuevo sistema eléctrico (2026-2030) incluye una inversión anunciada en redes de más de 722.000 millones de dólares, equivalente a unos 650.000 millones de euros al cambio actual.
La red china sumará 40 millones de puntos de carga, de los que 300.000 serán de alta potencia. La integración V2G no es accesoria: busca integrar 50 GW de capacidad de carga flexible antes de 2030.
Las claves técnicas
- Qué es: la tecnología V2G permite que un coche eléctrico devuelva energía desde su batería a la red en horas de pico y se recargue en horas valle.
- Qué problema resuelve: convierte la batería en almacenamiento distribuido, alivia la demanda máxima y reduce la sobrecarga de la red.
- Dónde y cuándo llega: los pilotos arrancaron en 2024 en nueve ciudades; el despliegue nacional se acelera dentro del plan 2026-2030.
Cómo convierte China a los eléctricos en baterías móviles
La mecánica es conocida: los vehículos se cargan en periodos de baja demanda y descargan energía de vuelta a la red en los picos de consumo. Así, la batería del coche deja de ser un recurso pasivo y pasa a operar como almacenamiento distribuido.
Convertir 100 millones de coches en almacenamiento distribuido no elimina la red; la hace más flexible, siempre que el conductor tenga incentivos y carga bidireccional asequible.
Los pilotos arrancaron en 2024 con 30 programas V2G en nueve ciudades —Pekín, Shanghái y Shenzhen entre ellas—. El objetivo era doble: aliviar la presión de la red y explorar nuevos modelos de negocio para conductores y operadores de recarga.
Ahora, las marcas entran en juego. BYD ha completado las pruebas de compatibilidad y puede equipar toda su gama con V2G según demanda del mercado.
GAC Group opera una red de microrredes V2G en 213 ciudades y prevé superar 1,5 millones de kWh de descarga durante 2026. NIO ha integrado la función en sus estaciones de intercambio de quinta generación y ha lanzado proyectos piloto en Pekín, Shanghái, Shenzhen y Hefei.
Los obstáculos técnicos que condicionan el despliegue
El dato que frena al conductor no es la idea, sino el hardware. Los cargadores bidireccionales cuestan entre 1.950 y 2.600 euros, una barrera para el despliegue masivo.
La compatibilidad también es limitada: solo algunos modelos de BYD, NIO o GAC Aion soportan hoy la descarga a red. A esto se suma la degradación de la batería, identificada como una de las principales barreras en un informe de Fortune Business Insights.
La capa de comunicación tampoco es neutra. La norma ISO 15118-20, publicada en 2022 para la transferencia bidireccional con conectores CCS, fue modificada en años posteriores y aún no se aplica de manera uniforme. Las diferencias regionales en los códigos de red impiden que un coche V2G sea interoperable en cualquier país.
La interoperabilidad pendiente
La UNECE propone armonizar códigos de red y enlaces de comunicación para que vehículos, cargadores y agentes del mercado energético operen en cualquier región. De lograrlo, el V2G dejaría de ser una apuesta local china y se convertiría en una capa de estabilidad para redes con alta penetración renovable.
Lo que vigila el usuario avanzado
Para el conductor, la promesa es real: cargar en horas valle a precios bajos y vender electricidad en horas pico. Pero sin un coche compatible y sin un cargador bidireccional de unos 2.600 euros, el retorno tarda en llegar. La degradación sigue siendo la gran incógnita, y ni la ISO 15118-20 ni los códigos de red están resueltos del todo.

