El mayor estudio de degradación batería coche eléctrico con 150.000 km: CLA conserva el 94 % frente al 90,3 % del Model Y

El informe independiente de Aviloo, con más de 500.000 pruebas de baterías usadas, sitúa al Mercedes-Benz CLA como el modelo que mejor conserva su capacidad a los 150.000 kilómetros. Los datos muestran que los mejores eléctricos pierden menos del 5% de autonomía en esa distancia.

El mayor estudio independiente sobre degradación de la batería del coche eléctrico ha analizado más de 500.000 pruebas reales de vehículos usados. La conclusión principal: los mejores modelos pierden menos del 5% de capacidad útil tras 150.000 kilómetros. Esa cifra desmonta uno de los miedos clásicos del comprador de un eléctrico.

El informe, publicado por la consultora Aviloo, se presenta como el mayor estudio independiente realizado hasta la fecha sobre baterías de coches eléctricos usados. Cubre 20 de los modelos más populares del mercado y sitúa al Mercedes-Benz CLA como el mejor de todos al conservar el 94% de su capacidad útil a los 150.000 km. El Tesla Model Y, en cambio, retiene el 90,3% en esa misma distancia.

Los datos no proceden de estimaciones de fábrica ni de pruebas de certificación: se obtienen de diagnósticos de baterías ya rodadas. Para el comprador de segunda mano, la lectura es inmediata: la duración real de una batería actual supera con holgura lo que hasta hace poco se asumía como riesgo.

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El dato que cambia la conversación: menos del 5% de pérdida

Con 50.000 km en el marcador, el Hyundai Ioniq 5 lidera la tabla con un 97,1% de salud. Le siguen muy de cerca el Mercedes-Benz CLA (96,6%), el Hyundai Kona EV (96,3%), el Audi Q8 e-tron (95,7%) y el BMW i4 (95,6%). Todos comparten una conclusión: la degradación temprana es mínima.

A los 150.000 km, la clasificación cambia ligeramente. El CLA se coloca primero con el 94%, por delante del Ioniq 5 (93,6%), el Kona EV (93%), el Volvo XC40 Recharge (92,8%) y, ya en el límite de la zona alta, el Ford Mustang Mach-E y el Polestar 2, ambos con el 92,5%.

Conservar más del 90% de capacidad a los 150.000 kilómetros convierte a la batería en un componente duradero, no en un consumible de alto riesgo.

Las claves técnicas

  • Qué es: un estudio independiente de Aviloo basado en más de 500.000 pruebas de baterías de vehículos eléctricos usados, que mide el estado de salud (SoH) de cada batería como porcentaje de su capacidad útil original.
  • Qué problema resuelve: aporta una referencia realista sobre cuánto dura la batería de un eléctrico más allá de los ciclos de laboratorio o de las estimaciones de homologación, y reduce la incertidumbre del comprador de segunda mano.
  • Dónde y cuándo llega: los datos corresponden a modelos ya comercializados y no dependen de ninguna tecnología futura; se pueden aplicar de forma inmediata a la compra de un eléctrico usado o seminuevo.

Comparativa técnica

Los datos de la tabla corresponden a la mediana publicada por Aviloo para cada modelo.

AspectoMercedes-Benz CLAHyundai Ioniq 5Tesla Model Y
Salud a 50.000 km96,6%97,1%94,4%
Salud a 150.000 km94,0%93,8%90,3%
Pérdida entre 50.000 y 150.000 km2,6 puntos3,3 puntos4,1 puntos

Por qué las baterías se desgastan menos de lo que creías

El dato técnico que explica este comportamiento está en la gestión de la carga y la temperatura. Las baterías actuales no pierden capacidad de forma lineal, sino que la química de celda y el software de control mantienen los niveles de degradación muy contenidos durante los primeros años. En los mejores modelos, la caída entre los 50.000 y los 150.000 km no llega a los tres puntos porcentuales.

Eso no significa que todos los ejemplares se comporten igual. El propio estudio advierte de que la variación entre unidades del mismo modelo puede alcanzar 13,5 puntos porcentuales. La mediana es una referencia estadística, no una promesa para cada unidad concreta.

Los registros más bajos a los 150.000 km corresponden a modelos con baterías relativamente pequeñas y una gestión térmica menos optimizada:

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  • Renault Zoe: 87,3% de salud.
  • Mini Cooper SE: 87,1%.
  • Nissan Leaf ZE1: 86,7%.

En el caso del Tesla Model 3, la mediana se queda en el 88,9%, un dato que lo aleja de los líderes de esta clasificación. Aun así, hablamos de retenciones muy alejadas de los valores que históricamente se temían para una batería con un cuarto de millón de kilómetros en el horizonte.

Qué significa para el conductor que compra un eléctrico

La primera gran lectura es que la autonomía de un eléctrico con 150.000 km no se degrada al ritmo que se creía. Un eléctrico que homologaba 400 km WLTP y conserva el 94% de su batería todavía ofrece una autonomía útil próxima a los 376 km en ciclo WLTP, aunque en uso real de autopista habrá que descontar el margen habitual.

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La segunda lectura tiene que ver con la compra de usados: el estado de salud de la batería se ha convertido en el dato más relevante, por delante de la antigüedad o del kilometraje. Si dos unidades del mismo modelo pueden variar hasta 13,5 puntos porcentuales, una revisión del SoH antes de firmar la operación tiene valor económico real.

Por último, el estudio confirma que las baterías de muchos eléctricos actuales pueden acompañar sin problema la vida útil media del vehículo. Para quien arrastra dudas sobre la sustitución temprana del paquete, los datos de Aviloo ofrecen una referencia clara: en los mejores casos, la pérdida de capacidad después de 150.000 km es inferior al 5%.