Cosmobilis y Park Square Capital se convierten en el nuevo promotor WRC y Eric Boullier asume como CEO

El fondo Park Square Capital y la francesa Cosmobilis se hacen con los derechos comerciales del WRC y del ERC. La FIA lo define como el mayor acuerdo de la historia del campeonato y Boullier ya desliza cambios de formato sin recortar los rallies.

El WRC estrena dueño y, con Eric Boullier al mando, anticipa una revisión de formato más que un simple cambio de propiedad.

Quién gana y quién pierde con la operación

Cosmobilis y Park Square Capital han tomado el control de WRC Promoter GmbH, la sociedad que gestiona los derechos comerciales del Campeonato Mundial de Rally y del Europeo de Rally. La FIA ha descrito la venta como el mayor acuerdo en la historia de estos campeonatos, una etiqueta que sitúa la operación por encima de los ciclos anteriores de Red Bull Media House y de los promotores históricos del WRC.

El nuevo CEO, Eric Boullier, aterrizó en el Rally Paraguay con una ventaja poco habitual en este paddock: una mirada externa. Boullier, ex jefe de McLaren en Fórmula 1, no viene de la cultura del tramo y eso puede ser un activo o un riesgo. Según las declaraciones que recogió Motorsport.com durante la cita sudamericana, su prioridad no pasa por revolucionar la duración de los rallies, sino por hacerlos empaquetables para una audiencia que hoy no se acerca al campeonato.

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El plan Boullier: no acortar, empaquetar mejor

El concepto que el nuevo responsable quiere impulsar es el Super Sunday de una sola etapa con dos pasadas, el formato que ya se probó en Estonia y Finlandia. Boullier razona desde la televisión: un domingo con una única especialidad repetida es más fácil de producir, de narrar y de llenar con público. La lógica es la de un evento urbano, no la de una epopeya de montaña.

En paralelo, el plan incluye abrir el acceso a los tramos de forma gratuita siempre que sea posible. Es un giro comercial relevante. La mayoría de los rallies tradicionales sigue dependiendo de entradas y paquetes VIP, algo que limita el volumen de aficionado ocasional. Estonia ya ensayó un formato de tres días y 48 horas que, según Boullier, ahorró tiempo y dinero a los equipos. No todos los rallies admiten el mismo molde.

El WRC no discute ahora si acorta sus rallies, sino si es capaz de venderlos como espectáculo televisivo sin romper su identidad de resistencia.

El calendario de 2027 se cerrará en los próximos dos meses y asoma con tres eventos nuevos: Escocia, Estados Unidos, y Roma completan la lista de candidatos para este año. Mientras, el futuro del Safari Rally Kenya sigue en el aire, con una fecha límite del 15 de septiembre para asegurar la financiación que garantice su lugar en el calendario. Dejémoslo en un ‘ya veremos’.

El precedente que debería preocupar a los puristas

La llegada de un gestor ajeno a la cultura del WRC no es un fenómeno nuevo: en la Fórmula 1, la entrada de Liberty Media en 2017 transformó un deporte de ingeniería en un producto de entretenimiento global. Las carreras al sprint, los formatos televisivos más cerrados y la expansión urbana fueron primero anatema y después rutina. El WRC se enfrenta a una tensión parecida, con una diferencia: su singularidad no se apoya en la parrilla, sino en el terreno. Kenia, Suecia, Finlandia o Japón son propuestas deportivas distintas entre sí.

Ese es el punto exacto donde la promesa de Boullier se juega su credibilidad. Mantener la diversidad de superficies y, al mismo tiempo, estandarizar el domingo para la televisión obliga a una cuadratura del círculo. La ventaja es obvia: si el producto se entiende en una franja de dos horas, patrocinadores y televisiones encuentran una puerta de entrada. El riesgo es que la simplificación degrade el ADN de los rallies, un deporte que históricamente se ha contado en horas y en desgaste, no en cortes de directo.

La FIA ha bendecido la operación con la retórica del hito histórico. Pero el precedente de otras categorías muestra que los fondos de inversión miden la paciencia en ciclos de cinco años. Boullier tendrá que demostrar que el nuevo promotor puede crecer en audiencia sin vaciar de sentido lo que ocurre entre el primer y el último tramo. La próxima gran prueba será el cierre del calendario 2027: ahí se verá si el campeonato opta por mercados televisivos o por citas con tradición.

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Análisis de Impacto Motor16

  • Dato de mercado: La operación convierte al WRC y al ERC en activos gestionados por un fondo de crédito privado, una estructura financiera que exige retornos medibles a medio plazo y que suele presionar por formatos más televisivos.
  • El rumor que circula: El Super Sunday de Estonia y Finlandia se perfila como el experimento piloto para exportar a otras citas, con el acceso gratuito como palanca para ensanchar la base de aficionados.
  • Veredicto Motor16: No habrá recorte brusco de los rallies en el corto plazo, pero el calendario de 2027 será la primera gran decisión estratégica del nuevo propietario. Si Roma, Escocia y Estados Unidos entran a cambio de sacrificar Kenia, el mensaje quedará claro.