La actualización OTA (over the air, sin cables ni paso por taller) de RivianOS 2 ya se despliega en todos los Rivian R1. Tanto el SUV R1S como la pick-up R1T reciben la interfaz que estrenó el R2, en la versión 2026.31, sin cambiar de coche. La actualización unifica la experiencia de cabina entre los distintos modelos y convierte el sistema operativo del coche en un elemento que se renueva de forma continua.
El despliegue por OTA recuerda al ciclo de software de un smartphone: los propietarios actuales no necesitan entregar su vehículo ni pagar un nuevo equipamiento para acceder a la nueva capa visual y funcional. Rivian había estrenado RivianOS 2 en el R2, y ahora traslada ese diseño al Rivian R1 de primera y segunda generación.
Qué trae RivianOS 2 a los R1
El salto afecta de lleno a la multimedia y a la conectividad de la cabina. La interfaz unificada introduce controles dinámicos que aparecen según la tarea activa, y permite recolocar algunos paneles para adaptar la pantalla central al uso de cada conductor. El rediseño también alcanza a los ajustes: la sección Settings 2 organiza los menús por contexto e incorpora un buscador para localizar una función sin navegar por submenús.
Las alertas de ruta en tiempo real llegan desde Google Maps e incluyen avisos colaborativos de radares y controles policiales. El asistente de voz con inteligencia artificial mejora en la nube para los R1 de primera generación; los modelos más recientes pueden combinar procesamiento conectado y local porque montan ordenadores más potentes.
La multimedia también suma una app meteorológica y la gestión de viaje en directo desde la aplicación de Rivian. Eso sí, estas dos funciones quedan reservadas a los propietarios que pagan la suscripción Connect+. El grueso de la actualización, incluida la nueva interfaz y las alertas de ruta, no tiene coste adicional.
Un R1 no se convierte en un R2 tras la OTA, pero hereda su misma lógica de uso y queda alineado con las próximas mejoras del sistema operativo.
Cómo se nota al volante
El cambio más inmediato es la coherencia visual. Quien se suba a un Rivian R1 verá la misma organización de menús, los mismos iconos y la misma lógica de pantalla que el R2. Eso facilita saltar de un modelo a otro y reduce la curva de aprendizaje dentro de la gama. En uso cotidiano, los controles dinámicos permiten menos pasos para cambiar la climatización, la navegación o el audio, porque el sistema anticipa qué ajustes son relevantes en cada momento.
Las alertas de Google Maps suman una capa de contexto en carretera: el conductor recibe avisos de velocidad, radares o presencia policial sin mirar el móvil. El buscador de ajustes también tiene lectura práctica, sobre todo en los primeros días con el sistema: en lugar de repasar menús, basta escribir lo que se busca para llegar a la opción.
Hay un matiz que conviene tener claro: los R1 de primera generación usan el asistente de voz basado en la nube, mientras que los R1 de segunda generación y el R2 pueden trabajar con una combinación de inteligencia artificial conectada y local. El R2, además, dispone de un chip de infoentretenimiento que permite ejecutar el asistente totalmente sin conexión. El R1 clásico recibe la mejora de voz, pero no la autonomía de la IA offline.
La letra pequeña: tres generaciones de hardware
La actualización respeta el rendimiento de cada vehículo, y por eso no hay un único RivianOS 2. La gama actual se divide en tres generaciones: R1 de primera hornada, R1 de segunda generación y R2. El R2 y los R1 más recientes mueven los gráficos con Unreal Engine 5, lo que permite representaciones tridimensionales del vehículo en la pantalla. Los R1 originales se quedan con Unreal Engine 4, menos vistoso pero pensado para mantener una respuesta ágil sobre un hardware de pantalla más antiguo.
El lenguaje de diseño y la disposición general son idénticos en todos los productos, de modo que la coherencia visual se mantiene. La diferencia está en la potencia gráfica, en la capacidad de inteligencia artificial y en los mandos del volante. Los primeros R1 emplean ruletas y botones separados, mientras que el R2 estrena las Haptic Halo Wheels: dos ruedas multifunción con respuesta háptica que también se pueden presionar, tirar o inclinar. Ese control más completo no llega a los R1 por software.
Para el conductor de un R1, esto se traduce en una mejora real de la interfaz y de la información disponible, pero no en una clonación del hardware del R2. Quien busque la experiencia completa en gráficos, voz offline y mandos hápticos seguirá teniendo motivos para dar el salto al modelo más pequeño. La buena noticia es que esta tecnología de unificación de software anticipa que las futuras mejoras de RivianOS 2 se apliquen de forma conjunta a las gamas R1 y R2, lo que prolonga la vida digital de los vehículos actuales.
Tecnología a examen
- Dato a tener en cuenta: la versión 2026.31 es la que despliega RivianOS 2 por OTA en todos los R1S y R1T, incluidos los de primera generación.
- Lo que equipa: interfaz unificada con el R2, controles dinámicos en la pantalla central, Settings 2 con buscador, alertas de Google Maps, asistente de voz mejorado y app meteorológica para suscriptores Connect+.
- Así te afecta como conductor: mantienes tu coche y estrenas la nueva interfaz por OTA; el hardware antiguo limita la potencia gráfica y la inteligencia artificial local.

