La Toyota Hilux 2027 ya tiene precios en España: 36.848,18 euros sin IVA en diésel y 42.894,77 euros en eléctrica.
La ficha rápida para el profesional
- Por qué es importante: la pick-up de referencia del segmento renueva gama en España y estrena una versión eléctrica a la venta, pensada para flotas de servicio técnico y obra con restricciones de acceso urbano.
- Ventajas e inconvenientes: A favor: más de 1.000 kg de carga útil y 3.500 kg de remolque en diésel; doble cabina y tracción total en toda la gama. En contra: la eléctrica homologa 257 kilómetros con el ciclo sin desglosar, y la marca no publica su carga útil ni cuotas de renting.
- Datos técnicos clave: carga útil superior a 1.000 kg y remolque de 3.500 kg en diésel; 700 mm de vadeo; 2.8D microhíbrido de 204 CV y 500 Nm, o batería de 59 kWh con 257 km homologados; desde 36.848,18 euros sin IVA (44.586,30 euros con IVA).
Las configuraciones que conviene mirar
| Versión | Carga útil / volumen | Motorización / autonomía |
|---|---|---|
| GX Cab Doble 2.8 diésel Hybrid 48V | Más de 1.000 kg de carga útil; remolque de 3.500 kg | 2.8D de 204 CV y 500 Nm; 9,9 l/100 km WLTP; 36.848,18 euros sin IVA |
| GX Cab Doble eléctrica | Sin dato publicado por el fabricante | Batería de 59 kWh; 257 km homologados; 42.894,77 euros sin IVA |
| VX Cab Doble eléctrica | Sin dato publicado por el fabricante | Batería de 59 kWh; 255 km homologados; 49.287,33 euros sin IVA |
| Invincible Cab Doble 2.8 diésel Hybrid 48V | Más de 1.000 kg de carga útil; remolque de 3.500 kg | 2.8D de 204 CV; 10 l/100 km WLTP; 47.633,30 euros sin IVA |
Qué cambia entre la diésel microhíbrida y la eléctrica
Toyota ha abierto el configurador español con la gama ya cerrada: por primera vez se puede elegir entre mecánica diésel microhíbrida y propulsión eléctrica desde el acabado de acceso. Todas las versiones publicadas son de doble cabina y tracción a las cuatro ruedas, según los datos de la web oficial de Toyota.
Los precios sin IVA van de los 36.848,18 euros de la GX diésel a los 49.287,33 euros de la VX eléctrica. A igualdad de acabado, escoger la propulsión eléctrica supone pagar 6.046,59 euros más en la GX y 6.116,84 euros más en la VX.
La Invincible, disponible de momento solo con el 2.8 diésel microhíbrido, arranca en 47.633,30 euros sin IVA y concentra el equipamiento más orientado al fuera de asfalto, con el Monitor Multi Terrain y el bloqueo del diferencial trasero. Es la versión más capaz en campo y la que declara el consumo más alto.
Escoger la eléctrica cuesta 6.000 euros más que la diésel, un sobrecoste que solo compensa en ciclos de trabajo con restricciones de emisiones.
En el apartado mecánico, la diésel mantiene el 2.8 de cuatro cilindros con cambio automático de seis velocidades. El configurador la etiqueta como 2.8D de 220 CV, aunque la cifra real declarada es de 204 CV y 500 Nm. El sistema microhíbrido de 48V recupera energía en las deceleraciones y suaviza los arranques, pero no permite circular en modo totalmente eléctrico.
El consumo homologado WLTP (el ciclo europeo de homologación de consumos y emisiones) se queda en 9,9 l/100 km en las GX y VX y sube a 10 l/100 km en la Invincible. Son cifras razonables para una pick-up de tracción total con 700 mm de vadeo. La alternativa eléctrica pasa por una batería de 59 kWh que homologa 257 kilómetros en la GX y 255 kilómetros en la VX, con transmisión automática y sin ciclo de homologación detallado por la marca.
Para qué uso encaja cada versión y cuánto cuesta
La Hilux diésel sigue siendo la opción lógica para obra, campo, servicio técnico y transporte ligero con remolque. Los más de 1.000 kg de carga útil y los 3.500 kg de remolque la sitúan en el rango alto del segmento, y el vadeo de 700 mm permite trabajar en accesos complicados. Para un autónomo que remolca maquinaria o un servicio técnico que carga material a diario, la GX de acceso cubre el uso con margen.
El precio final con IVA incluido de la GX diésel es de 44.586,30 euros, una cifra que el profesional con derecho a deducción debe leer sin IVA: 36.848,18 euros. Ahí está buena parte del argumento de la pick-up frente a un todoterreno tradicional: se queda casi 22.000 euros por debajo del Land Cruiser de acceso, que arranca en torno a 66.500 euros.
Antes de cerrar la configuración conviene comprobar tres cosas:
- La carga útil de la versión eléctrica, que el fabricante no publica en la información de gama.
- El ciclo de homologación de los 257 y 255 kilómetros declarados, dato imprescindible para estimar la autonomía real en un ciclo de reparto o de servicio.
- Las condiciones de renting y financiación profesional, ya que la marca no publica cuotas cerradas y cada operador aplica kilometraje, duración y servicios distintos.
Veredicto profesional: para quién tiene sentido cada versión
La Hilux mantiene su posición de referencia en el segmento y la renovación no altera el concepto: sigue siendo una pick-up de trabajo con bastidor, tracción total y capacidades por encima de la media. Para uso intensivo con remolque, obra y campo, la diésel microhíbrida es la elección sin reservas: 204 CV y 500 Nm, más de 1.000 kg de carga útil y consumos por debajo de los 10 l/100 km. La GX de acceso ofrece la mejor relación entre precio y capacidad; la Invincible solo se justifica si el trabajo es realmente fuera de asfalto.
Distinto es el caso de la eléctrica. Con 59 kWh y 257 kilómetros homologados encaja en flotas de servicio técnico, mantenimiento e instalaciones con base de recarga propia y recorridos ajustados a una jornada por carga. Los 6.046,59 euros de sobrecoste frente a la diésel tienen sentido si el vehículo accede a zonas de bajas emisiones o si el coste por kilómetro sale favorable. Lo que no conviene es decidir sin datos: ni la carga útil de la eléctrica ni el ciclo de homologación de la autonomía están publicados, y la marca no ofrece cuotas de renting cerradas.
Queda por confirmar el plazo de entrega de cada versión y el desglose técnico completo de la eléctrica. El configurador español ya está operativo, así que la comparación entre ambas mecánicas se puede hacer hoy con precios reales; la decisión de compra pide esperar a la ficha definitiva.

