El Tesla Cybercab esconde en su pantalla táctil central un mando virtual capaz de controlar el gas, el freno y el claxon. Una unidad vista en Austin, Texas, dejó a un pasajero con la pantalla anclada en una vista de joystick táctil, pensada para intervenir manualmente sin volante ni pedales.
Qué esconde la pantalla central del robotaxi
La imagen que circula por redes muestra un control digital superpuesto en la pantalla multimedia. Incluye un círculo central con la palabra «hold» y se desplaza bajo el dedo, pero en la unidad observada no respondía: probablemente quedó congelado en un estado intermedio tras una recarga en un Supercargador.
El joystick virtual permite dirigir la dirección, avanzar y retroceder. Hay un botón de claxon y otro con la etiqueta «Stop», y la vuelta del mando al centro debería activar la frenada regenerativa. Todo apunta a una herramienta de apoyo, no a un control de conducción cotidiano.
Para qué sirve un mando sin volante
Este Cybercab es uno de los pocos vehículos desplegados sin volante físico ni pedales de acelerador o freno. Ese planteamiento obliga a pensar en maniobras técnicas: mover unidades por el depósito, supervisar la salida de línea de producción o permitir que los servicios de emergencia retiren el coche si queda mal estacionado.
Las cámaras laterales congeladas en la misma pantalla mostraban un banco de Supercargadores, lo que refuerza la teoría de que el último uso del mando fue para acercar el coche hasta el punto de carga. No se ha confirmado cuándo Tesla expondrá este control al público ni con qué perfil de usuario.
El mando virtual no devuelve el volante al conductor: sirve para mover el robotaxi en mantenimiento, flotas y emergencias.
No es la primera incursión de Tesla en mandos poco convencionales. El yoke de media luna debutó en el Model S y el Model X, y el Cybertruck solo se conduce con ese volante corto y dirección steer-by-wire (control electrónico sin columna mecánica). En los Model S y X actualizados, Tesla acabó ofreciendo un volante redondo sin coste, aunque mantuvo la ausencia de palancas: limpiaparabrisas por botón y cambio de marcha predictivo o por deslizador en pantalla.
El sector de la movilidad autónoma ya ha probado mandos ajenos al automóvil: los transbordadores NAVYA, operados por Beep y otras empresas, han utilizado mandos de consola Xbox para las tomas de control manual. El Cybercab lo integra todo en la pantalla, sin necesidad de hardware adicional.
Lo que cambia para el conductor y el pasajero
La existencia de este mando táctil no convierte al Cybercab en un coche de control manual. Más bien define un escalón intermedio de conducción autónoma: el sistema conduce en condiciones normales y el operador humano solo interviene en excepciones de mantenimiento o seguridad. La tecnología de dirección táctil sustituye al volante sin recuperar la experiencia de conducción tradicional.
Eso sí, la ausencia de mandos físicos coloca al Cybercab bajo la lupa de la NHTSA, la agencia de seguridad vial estadounidense. La investigación revisa la autocertificación de Tesla sobre el cumplimiento de las normas federales de seguridad en un vehículo sin controles humanos convencionales. La normativa para vehículos autónomos sigue en revisión y no está cerrada.
Para el pasajero, la promesa de un robotaxi sin volante cambia la percepción del viaje. No hay posibilidad de corregir la trayectoria desde el asiento, y la confianza se deposita en los sensores, el software y la redundancia del sistema. El mando virtual actúa como válvula de seguridad oculta, pero no como respaldo cotidiano.
El dato práctico para cualquier usuario es claro: si te subes a un robotaxi de este tipo, no habrá volante que girar ni pedal que pisar; la intervención manual quedará reservada a técnicos, personal de flota o emergencias. La conducción autónoma de Nivel 5 (el máximo grado de automatización, sin intervención humana) sigue sin un marco legal completo, así que conviene distinguir entre lo que el coche puede hacer y lo que la regulación permite.
🛠️ Tecnología a examen
- Dato a tener en cuenta: el Cybercab prescinde de volante físico y pedales; el mando virtual incluye control de dirección, gas, freno, regenerativo, claxon y un botón de parada.
- Lo que equipa: una pantalla central táctil con joystick digital integrado, cámaras laterales y conexión con el sistema de conducción autónoma del robotaxi.
- Así te afecta como conductor: si usas un robotaxi de este tipo, no tendrás que intervenir en condiciones normales; el mando queda reservado a mantenimiento, flotas y emergencias.

