Nueva tecnología casco moto: la FIM confirma menos fuerza rotacional en impacto real

El laboratorio oficial de la FIM ha medido la fuerza rotacional de un casco con el sistema RLS frente a otro sin él. La reducción es notable y abre la puerta a que la tecnología llegue a cascos de gama media.

La nueva tecnología de casco moto que reduce la fuerza rotacional ha pasado por el laboratorio oficial de la FIM. Y el resultado es una diferencia clara entre un casco con el sistema RLS y otro sin él, visible en los ensayos grabados.

Hablamos del Release Layer System, un sistema que llevaba años en el mundo del ciclismo y que ahora aterriza en las motos. Su objetivo no es aguantar mejor un golpe directo, sino gestionar el giro que sufre tu cabeza cuando el casco roza el asfalto en un impacto oblicuo. Ese giro es el que más daño hace al cerebro.

Qué ha medido exactamente el laboratorio

Los ensayos se han llevado a cabo en el laboratorio de Impacto del Instituto Universitario de Investigación en Ingeniería de Aragón, en la Universidad de Zaragoza. No es una sala cualquiera: es el laboratorio independiente que certifica el estándar FRHPhe-02, la norma más exigente que la FIM aplica hoy a los cascos de competición.

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Sobre un AGV Pista GP R3, los técnicos han realizado cuatro pruebas separadas de impacto oblicuo contra yunque, comparando la versión equipada con la capa externa de RLS con la versión de serie, según la prueba publicada por RideApart.

El contraste, en el vídeo, es notable.

Un dato que conviene tener fresco: según un estudio de la Comisión Europea citado por la propia RLS, la velocidad media de impacto en las conmociones cerebrales diagnosticadas fue de tan solo 43 km/h en el momento del golpe. No hace falta ir a 200 por hora para que tu cerebro sufra.

Un casco no se mide solo por lo que aguanta de frente, sino por cómo gestiona el giro que no ves venir.

Cómo funciona el sistema RLS, capa a capa

La tecnología no es una espuma nueva ni un forro distinto. Es una capa que se coloca por fuera del casco. En concreto, consiste en un conjunto de esferas de policarbonato de dos milímetros adheridas al casco exterior y cubiertas por un panel adicional.

Cuando se produce un impacto oblicuo, los anclajes y el adhesivo que sujetan ese panel se liberan. Entonces, las esferas empiezan a rodar y el panel se flexiona separándose del casco principal.

Ahí está la clave.

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Ese desacoplamiento dispersa buena parte de la energía rotacional antes de que llegue a la cabeza, mientras que el forro de EPS convencional sigue absorbiendo la parte lineal del golpe.

El detalle importante es que se trata de una empresa independiente: el sistema no tiene por qué quedarse encerrado en los cascos de carreras de gama alta. La hoja de ruta pasa por licenciarlo a otros fabricantes, igual que ocurrió con las pantallas antivaho tipo Pinlock, que hoy son estándar en casi toda la gama media.

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Qué significa esto para tu próximo casco

Hasta hoy, la seguridad de un casco se ha medido casi siempre en una sola dirección: cuánta energía lineal absorbe su forro en un golpe recto. La homologación ECE 22-06 ya introduce ensayos de impacto oblicuo, pero el margen de mejora en la construcción tradicional estaba prácticamente agotado.

El RLS ataca justo ese punto ciego. Y no lo hace añadiendo peso dentro del casco, sino trabajando fuera. Eso, en la práctica, es lo que permite integrarlo en cascos ya en el mercado sin rediseñar su estructura interna. La pregunta no es si funciona, sino cuánto tardaremos en verlo en un casco de 300 euros.

El debate está servido.

Conviene ser prudente. Los ensayos son independientes y sólidos, pero se han hecho sobre un único modelo de competición. Antes de cantar victoria, habrá que ver cómo se comporta el sistema en integrales de turismo, y en trail con visera, donde las condiciones de impacto son muy distintas.

El tiempo dirá.

Ficha técnica del sistema RLS

  • Tipo de sistema: capa externa desacoplable que se coloca sobre el casco, no sustituye el forro interior.
  • Composición: matriz de esferas de policarbonato de 2 mm adheridas al casco y cubiertas por un panel adicional.
  • Funcionamiento: en impacto oblicuo, los anclajes y el adhesivo se liberan, las esferas ruedan y el panel se flexiona.
  • Beneficio principal: dispersa parte de la energía rotacional antes de que alcance la cabeza del motorista.
  • Modelo ensayado: AGV Pista GP R3, en el laboratorio de la Universidad de Zaragoza.
  • Estado: tecnología patentada por una empresa independiente, en proceso de licencia a terceros fabricantes.

Score Motor16

Nota: 8/10. Reduce una fuerza medible en un laboratorio de referencia, con licencia abierta y sin tocar la estructura del casco. Paga el precio de estar todavía en fase temprana y limitada a un solo modelo de competición.

Tu Mecánico de Confianza

  • Vida útil del casco: aunque no veas daños, el forro de EPS pierde propiedades con el tiempo. La recomendación general es sustituirlo a los cinco años, o antes si ha recibido un golpe.
  • Homologación: comprueba que la etiqueta ECE 22-06 está cosida en el interior y que el número coincide con el modelo. Un casco sin esa etiqueta no es legal para circular.
  • Después de un golpe: si el casco ha recibido un impacto directo, sustitúyelo aunque no veas grietas. El EPS no recupera su forma y deja de absorber como el primer día.
  • Limpieza: nada de disolventes ni alcohol sobre el exterior. Agua tibia y jabón neutro. Los limpiadores agresivos pueden degradar los adhesivos del propio sistema.