Durante más de una década, el litio ha sido el rey indiscutible en el mundo de las baterías. Desde smartphones hasta coches eléctricos, todo gira en torno a este mineral. Sin embargo, su protagonismo empieza a tambalearse. La razón no es otra que la aparición de una alternativa que promete revolucionarlo todo: las baterías de sodio.
El sodio, un elemento mucho más abundante y barato, se perfila como el nuevo protagonista en la electrificación del automóvil. Y no es una promesa lejana. Fabricantes y empresas tecnológicas ya están trabajando en su implementación real. El objetivo es claro: reducir costes, aumentar la sostenibilidad y, sobre todo, abaratar el precio final de los coches eléctricos.
2Cómo funcionan estas nuevas baterías
Aunque su nombre pueda sonar revolucionario, el funcionamiento de las baterías de sodio es bastante similar al de las actuales baterías de litio. La diferencia está en el material que transporta la carga: en lugar de iones de litio, utilizan iones de sodio. Empresas como Northvolt ya han desarrollado baterías con una densidad energética de más de 160 Wh/kg, una cifra que empieza a acercarse a tecnologías actuales como las LFP.
Estas baterías utilizan materiales como hierro y sodio, junto con tecnologías innovadoras como el “Prussian White”, lo que permite mantener un buen rendimiento sin recurrir a elementos caros o escasos.

