Adiós al litio: Las nuevas baterías de sodio que van a bajar el precio de los coches un 30%

Un material abundante y barato. Una tecnología que ya es real. Y coches eléctricos mucho más accesibles gracias al sodio.

Durante más de una década, el litio ha sido el rey indiscutible en el mundo de las baterías. Desde smartphones hasta coches eléctricos, todo gira en torno a este mineral. Sin embargo, su protagonismo empieza a tambalearse. La razón no es otra que la aparición de una alternativa que promete revolucionarlo todo: las baterías de sodio.

El sodio, un elemento mucho más abundante y barato, se perfila como el nuevo protagonista en la electrificación del automóvil. Y no es una promesa lejana. Fabricantes y empresas tecnológicas ya están trabajando en su implementación real. El objetivo es claro: reducir costes, aumentar la sostenibilidad y, sobre todo, abaratar el precio final de los coches eléctricos.

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Por qué el sodio puede cambiarlo todo

El estudio demuestra que la degradación real de las baterías es baja, predecible y muy inferior a lo que se cree comúnmente. Foto: Arval.

El gran punto fuerte del sodio frente al litio es su abundancia. Mientras que el litio es un recurso limitado y geográficamente concentrado, el sodio está prácticamente en todas partes: desde la sal común hasta numerosos compuestos minerales.

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Esto tiene una consecuencia directa: el coste de las materias primas es mucho menor. De hecho, las baterías basadas en sodio pueden ser entre un 40% y un 45% más baratas que las de litio, lo que supone un cambio radical en la industria. Además, este elemento elimina la dependencia de materiales críticos como el cobalto o el níquel, lo que reduce tanto los costes como la exposición a tensiones geopolíticas.

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