¿Qué seguro contratar para un coche de segunda mano?: a terceros o a todo riesgo según valor y años

La media de los turismos usados transferidos en España se sitúa en 12 años y 169.128 kilómetros, y el 56% arrastra algún factor de riesgo en su historial. La modalidad que compensa depende del valor de tasación y de los años del vehículo.

El seguro de un coche de segunda mano se decide con dos números: el valor de tasación y los años del vehículo. En el primer semestre de 2026 se vendieron en España 1.069.372 coches de ocasión, un 5% más según Ganvam.

El turismo usado que cambia de manos tiene de media 12 años y 169.128 kilómetros, según el análisis de Carfax sobre 1.343.965 transferencias registradas entre enero y julio de 2026. El 56% de esos coches arrastra al menos un factor de riesgo en su historial, cinco puntos por encima del 51% del parque nacional, y el 39% acumula antecedentes de daños.

Por qué el valor manda más que la antigüedad

La lógica del seguro no atiende al año de matriculación, sino a la relación entre lo que cuesta reparar el coche y lo que cuesta asegurarlo. En un vehículo de más de 12 años y menos de 5.000 euros de valor de mercado, compensa el seguro a terceros; el todo riesgo rara vez encaja.

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En el tramo intermedio, entre 8.000 y 15.000 euros de valor, la decisión se juega en la franquicia, la parte del siniestro que asume el usuario antes de que la aseguradora pague. Un todo riesgo con franquicia alta puede acercarse al precio de un terceros ampliado y mantener cubiertos los daños propios.

Las compañías que operan en España —entre ellas Mapfre, Línea Directa y Mutua Madrileña— comercializan las tres modalidades. Lo que cambia no es el catálogo, sino el precio según el modelo, la provincia y el historial del conductor.

Cuando el valor de tasación se acerca al coste de dos años de prima, el todo riesgo deja de ser un lujo y pasa a ser una cuenta.

Coberturas comparadas

ModalidadQué cubrePrecio orientativo
A tercerosResponsabilidad civil obligatoria: daños a terceros y ocupantes. No cubre los daños del propio coche.La opción más económica.
Terceros con lunasAñade rotura de lunas y, según la póliza, robo e incendio.Incremento moderado sobre la básica.
Todo riesgo con franquiciaIncluye daños propios; el usuario asume una franquicia pactada.La más alta; la franquicia marca el precio.

A terceros o todo riesgo según el coche que compres

El perfil del coche ayuda a decidir. El Volkswagen Golf concentra el 3% de las transferencias y sus unidades tienen 16 años, 218.000 kilómetros y algún factor de riesgo en el 72% de los casos. El Seat León, con 13 años y 219.000 kilómetros, llega al 65%.

Con esos historiales, el todo riesgo sin franquicia rara vez encaja: la aseguradora valora el coche por su valor de mercado actual, no por lo que costó nuevo. La vía razonable es un terceros ampliado con lunas, robo e incendio.

El otro número que decide es el precio. Según estimaciones del sector pendientes de confirmación, la diferencia anual entre ambas modalidades puede superar los 300 euros en un turismo de una década, y sube si el conductor es novel o acumula partes.

Qué revisar antes de firmar y qué cambia después

La desconfianza del comprador de ocasión aparece en los datos de la encuesta: el 43% descartó una compra tras revisar el coche a fondo, y en el 45% de esos casos pesó un historial deficiente o información falsa del vendedor. Un 39% pide el historial del vehículo antes de pagar.

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En materia de seguro, la recomendación es práctica: pedir tres ofertas con la misma modalidad, comparar la franquicia y el valor de tasación declarado, y consultar el bonus malus —el sistema que descuenta al conductor sin siniestros y encarece la prima al que los tiene— en su entrada de Wikipedia antes de cambiar de compañía. El historial del coche y el del conductor son cosas distintas: unos daños previos no encarecen la póliza, pero reducen el valor de tasación.

El mercado seguirá creciendo: por cada turismo nuevo vendido en el primer semestre de 2026 se transfirieron 1,8 usados. Revisar la prima una vez al año y ajustar la modalidad al valor real del coche sigue siendo la forma más simple de no pagar de más.

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