Los cambios de tráfico que entran en vigor el 1 de octubre sitúan a los usuarios vulnerables en el centro de la norma. Peatones, ciclistas, usuarios de patinetes, ciclomotores y motos pasan a tener protección específica en el Reglamento de Circulación.
Qué cambia exactamente el 1 de octubre
La reforma del Reglamento General de Circulación llega tras veinte años de trámite y cambia el foco: de la carretera y el vehículo a la ciudad y a los usuarios vulnerables. La DGT lo resume como un cambio de paradigma que pone la protección de los más débiles en el centro, como detalla la web oficial del organismo.
El texto reconoce por primera vez a los usuarios vulnerables y los define. Bajo esa etiqueta entran los peatones, los ciclistas, los usuarios de patinetes, los ciclomotores y las motocicletas, además de los mayores y los niños, por su fragilidad física o su edad. No es un club cerrado: cualquiera puede serlo hoy y todos lo seremos con el tiempo.
Los datos empujan en esa dirección. Desde principios de la década, los fallecidos entre usuarios vulnerables superan a los que viajaban en un vehículo de cuatro o más ruedas. Fueron el 50,8% de las víctimas mortales en 2024, frente al 44,5% de diez años antes. Y más de cuatro de cada diez de esos muertos vulnerables pierden la vida en ciudad, donde más de la mitad son peatones.
La norma no protege a un colectivo ajeno: protege a cualquiera que camine, pedalee o vaya en moto, hoy o dentro de veinte años.
La fotografía demográfica refuerza el argumento. Según el INE, el 21,1% de la población española tiene hoy 65 años o más, unos diez millones de personas. En 2050 esa proporción rozará el 30%. El colectivo al que ahora se protege no deja de crecer.
Las medidas que ya llegan
El grueso del paquete entra en vigor ese mismo día, sin periodo de adaptación. Entre las medidas que el usuario notará antes en su día a día urbano destacan varias:
- Los caminos escolares seguros reciben reconocimiento jurídico.
- El casco pasa a ser obligatorio para los usuarios de VMP, es decir, para los patinetes eléctricos.
- Las aceras quedan reservadas en exclusiva para los peatones.
- Se revisan los semáforos conflictivos para evitar atropellos.
- En carretera, al adelantar a un ciclista habrá que bajar al menos 20 km/h por debajo del límite de la vía.
La medida del adelantamiento es la que más división genera. Para la Fundación Línea Directa es adecuada, porque mejora la convivencia entre coche y bici. Para Automovilistas Europeos Asociados y para la plataforma DVuelta puede ser más peligrosa, porque obliga a pasar más tiempo en el carril contrario. La DGT insiste en que la maniobra también exige colaboración por parte del ciclista.
Lo que se aplaza hasta 2027
No todo arranca a la vez. Dos medidas se quedan en el cajón hasta dentro de un año, previsiblemente hasta octubre de 2027. Son el alumbrado obligatorio de los VMP y el uso de cascos homologados para motoristas y usuarios de ciclomotores. El resto del paquete entra en vigor en la fecha prevista.

Mucho poder en manos de las ciudades
La reforma deja a cada ayuntamiento buena parte de las decisiones: cómo se aplican las normas de bicis y patinetes, cómo se gestiona la calzada compartida o dónde se reserva el estacionamiento. La DGT lo plantea casi como un cheque en blanco a los consistorios, y eso admite dos lecturas.
El primer aviso llega desde la Federación Española de Municipios y Provincias, que recuerda que esas nuevas responsabilidades exigen medios técnicos y personal que los municipios pequeños no siempre tienen. El segundo es el riesgo de un mosaico normativo: la misma maniobra puede estar permitida en una ciudad y sancionada en la vecina.
Ignacio Fernández, director de la Fundación RACE, reclama mayor homogeneización de la movilidad urbana y pide que la transición no se haga solo con restricciones al coche privado, sino ofreciendo alternativas. Mario Arnaldo, de Automovilistas Europeos Asociados, habla de un posible ‘Reino de Taifas’ vial que descoloque al conductor. Casi todos los expertos coinciden en una petición: campañas de información sólidas que expliquen los cambios antes de sancionarlos.
En la práctica, el usuario tendrá que informarse municipio a municipio. Las asociaciones de víctimas, como Stop Accidentes, recuerdan que las normas que dependen de los ayuntamientos no siempre se cumplen. Y hay otro frente abierto: la patronal de las autoescuelas ha pedido que los usuarios de VMP acrediten un mínimo de conocimientos, ya que pueden circular a 25 km/h compartiendo calzada con los coches.
Queda por ver cómo aterrizan estas medidas en cada consistorio. El primer hito llega el 1 de octubre, con la entrada en vigor del grueso de la reforma. El segundo, en octubre de 2027, con lo que ahora se retrasa. Hasta entonces, conviene tener a mano la norma de tu ciudad: cada una va a su ritmo.

