La nueva gama Maserati estrena cabina con tres pantallas y head-up display en el GranTurismo y el GranCabrio. Los datos: 12,3 pulgadas en la pantalla central, 8,8 en la Comfort y 12,2 en el cuadro digital.
En la Plaza de Colón de Madrid ha tenido lugar la puesta de largo, en el marco de la cuarta edición del ADN FÓRUM, celebrada entre el 24 y el 27 de septiembre. Junto al SUV Grecale, la marca italiana ha desplegado el GranTurismo y el GranCabrio, con un habitáculo más refinado, acabados nuevos y una dotación digital que sube de nivel.
Qué estrena la cabina de la nueva gama Maserati
En los GranTurismo y GranCabrio, la tecnología de cabina se reparte entre cuatro superficies. La central de 12,3 pulgadas asume navegación, medios y ajustes del vehículo; la pantalla Comfort de 8,8 pulgadas se reserva para clima y asientos; el cuadro digital de 12,2 pulgadas sustituye a los indicadores analógicos y el head-up display (HUD) proyecta la información clave sobre el parabrisas, justo delante de los ojos del conductor. Su funcionamiento se explica con detalle en esta entrada de Wikipedia.
El Grecale introduce un volante de geometría octogonal, un reloj digital en el salpicadero y un selector de marchas PRND metálico con respuesta háptica capacitiva: el mando confirma cada pulsación sin desplazarse mecánicamente. En el exterior, el SUV estrena un frontal afilado en estilo shark nose y llantas de 20 y 21 pulgadas.
Tres pantallas, un HUD y un reloj digital: la cabina de la nueva gama Maserati se juega tanto en los píxeles como en el tacto de cada mando.
Los dos grandes turismos apuestan por un volante de competición, un reloj digital rediseñado y un selector PRND también metálico. La suma de pantallas y mandos convierte el salpicadero en una superficie operativa de primer nivel, más cerca de la cabina de un avión que del cuadro clásico de un GT italiano.
Lo que cambia para el conductor
Al volante, la arquitectura de tres pantallas se traduce en menos botones físicos y más información a la vista. El cuadro digital de 12,2 pulgadas concentra velocidad, revoluciones y los avisos del ADAS, el conjunto de sistemas de asistencia a la conducción que vigilan el entorno mediante radar y cámara. La pantalla central libera al conductor de tareas secundarias y la Comfort de 8,8 pulgadas permite ajustar clima y asientos sin entrar en menús anidados.
El head-up display es la pieza que más cambia la forma de conducir. Con la velocidad y las instrucciones de navegación proyectadas por delante del parabrisas, la mirada no baja al salpicadero y se mantiene el ritmo de reacción ante un imprevisto. En un GranTurismo o un GranCabrio, pensados para devorar kilómetros, ese gesto repetido cientos de veces acaba pesando más que cualquier cifra de potencia.
La conectividad y el multimedia del habitáculo se apoyan en esa misma interfaz, con el reloj digital rediseñado como contrapunto de diseño en un salpicadero cada vez más pantalla. Eso sí, conviene revisar en el concesionario cómo se organizan los menús: con tres superficies activas, la jerarquía de funciones marca la diferencia entre un sistema ágil y otro que obliga a apartar la vista del asfalto más de lo deseable.
Análisis: la cabina digital ya pesa en la decisión de compra
Hace una década, el salpicadero de un gran turismo italiano se resolvía con un reloj analógico de prestigio y una pantalla monócroma. La nueva gama Maserati responde ahora con 33,3 pulgadas repartidas en tres superficies, más el HUD. Los rivales del segmento premium han convertido esa combinación en un estándar de facto, así que la ventaja ya no está en tener más pantallas, sino en cómo se integran con la conducción.
El salto va más allá del tamaño. El volante octogonal del Grecale, el selector PRND con respuesta háptica y el reloj digital rediseñado apuntan a una idea concreta: que el conductor opere sin apartar la vista. Antes de firmar el pedido hay dos comprobaciones prácticas. La primera, la legibilidad del head-up display con gafas de sol polarizadas, porque algunos sistemas pierden intensidad. La segunda, el reflejo del cristal central bajo sol directo.
Merece un apartado la personalización, decisiva en esta categoría. El programa Fuoriserie de Maserati se articula en tres niveles: catálogo general con colores especiales, ediciones limitadas para conmemorar hitos y creaciones Bespoke o One-off. El responsable del área, Davide Baldini, resume la filosofía en una idea sencilla: el cliente de la marca busca elegancia, no ostentación, y por eso cada petición se adapta al lenguaje de diseño de la casa.
Las Officine de Módena combinan una zona de pintura robotizada con el trabajo manual de los operarios que aplican livreas y acabados. El catálogo de acabados y colores especiales está disponible en la web oficial de Maserati, el mismo escaparate donde se detallan las opciones de cada modelo.
El siguiente escalón de la cabina en el sector pasa por la conducción asistida de Nivel 3, en la que el sistema asume el control en condiciones definidas, y por las actualizaciones de software que llegan al coche sin pisar el taller. Maserati ha movido ficha en lo que el conductor ve y toca, que es justo donde se gana o se pierde una compra de este calibre.
🛠️ Tecnología a examen
- Dato a tener en cuenta: 12,3 pulgadas de pantalla central, 8,8 de pantalla Comfort y 12,2 de cuadro digital en el GranTurismo y el GranCabrio.
- Lo que equipa: tres pantallas, head-up display, reloj digital rediseñado, volante de competición o de geometría octogonal según modelo y selector PRND metálico con respuesta háptica capacitiva.
- Así te afecta como conductor: menos botones, información proyectada en la línea de visión y clima siempre a un toque, lo que reduce el tiempo con la mirada fuera de la carretera.

