El nombre Scrambler vuelve a cobrar protagonismo en el universo Jeep. Después de confirmar su intención de recuperar esta denominación histórica con un nuevo pick-up de dos puertas basado en el Wrangler, la firma estadounidense ha presentado en el SEMA de Las Vegas el Jeep Wrangler Scrambler SRT Concept. Un prototipo espectacular inspirado en el legendario CJ-8 Scrambler de los años 80 que anticipa una propuesta mucho más radical que una simple variante con caja de carga. Desarrollado por los especialistas de SRT, este proyecto apuesta por un vehículo concebido para disfrutar de la conducción off-road a gran velocidad, llevando las capacidades del conocido todoterreno americano a un nuevo nivel.
Uno de sus elementos más interesantes se encuentra bajo la carrocería. Aunque conserva el tradicional chasis de largueros y travesaños del Wrangler, incorpora por primera vez en esta familia una suspensión delantera independiente, desarrollada con la colaboración del campeón de competición todoterreno Casey Currie. El eje trasero también recibe una configuración específica inspirada en los pick-up de carreras, buscando mejorar la estabilidad y el control sobre terrenos irregulares a velocidades elevadas. La preparación se completa con llantas beadlock de color bronce y neumáticos off-road de grandes dimensiones. Pero si hay algo que realmente dispara las expectativas es su mecánica: Jeep ha confirmado la presencia de un motor V8, aunque todavía no ha comunicado sus especificaciones. Las apuestas apuntan al conocido HEMI Supercharged de 6,2 litros de los modelos Hellcat, una posibilidad que convertiría a este prototipo en una auténtica bestia del desierto.
En un par de años en Estados Unidos se podría estar vendiendo la versión de producción de este Scrambler
Estéticamente, el Scrambler SRT Concept combina referencias al CJ-8 original con soluciones propias de la competición. Su carrocería de dos puertas y techo desmontable luce un llamativo color naranja Punk’n, una parrilla de inspiración retro con diseño de nariz de tiburón y numerosos detalles específicos de SRT. La zona posterior mantiene los pilotos LED del Wrangler e incorpora un portón con la inscripción Scrambler, un robusto paragolpes y una caja de carga protegida mediante un revestimiento pulverizado y una jaula antivuelco estructural. Precisamente esta zona esconde otra de sus particularidades: unos asientos tipo banco que pueden girar 180 grados para viajar mirando hacia atrás o desmontarse por completo cuando se necesita más espacio para transportar equipaje. El habitáculo también recibe una decoración exclusiva con cuero grafito, costuras naranjas, inserciones en bronce y diferentes elementos identificativos de SRT.
Aunque la compañía americana todavía no ha confirmado una fecha de lanzamiento, este prototipo cobra especial importancia porque anticipa el regreso de un Scrambler de producción, un pick-up compacto de dos puertas que podría llegar al mercado estadounidense durante los próximos dos años. Su planteamiento no pretende sustituir al Jeep Gladiator de cuatro puertas, sino ofrecer una alternativa más corta, deportiva y especializada, especialmente atractiva para quienes buscan disfrutar de la conducción todoterreno a gran velocidad. Si la versión definitiva conserva buena parte de las soluciones técnicas y estéticas de este concept y finalmente incorpora un V8 de inspiración Hellcat, el regreso del Scrambler podría convertirse en uno de los lanzamientos más radicales e interesantes de Jeep.


