Aunque se llevaba prácticamente un año hablando de este nuevo Porsche Cayenne Electric, no fue hasta el pasado mes de noviembre cuando la firma de Zuffenhasuen lo presentaba al mundo entero. Desde ese día ya se conocían prácticamente todos y cada uno de los pormenores de este imponente SUV que corta la respiración con las cifras que anuncia a todos los niveles. Pero se conocían sobre un papel, mientras que ahora ha tocado conocerlas en vivo, porque nos hemos puesto al volante de las dos primeras versiones que llegan a los concesionarios de la casa alemana, porque el también conocido Cayenne S Electric lo hará más adelante.
Mucho hemos hablado de la tecnología que encierra este nuevo Porsche Cayenne Electric tanto a nivel de motores, como de baterías, como de plataforma, como de pantallas… Por lo que vamos directamente a analizar cómo va esta impresionante criatura que en España ya te puedes comprar desde 108.296 euros (las primeras unidades se entregan este mismo verano). Esa es su versión ‘de acceso’, que ya cumple con las expectativas de la gran mayoría de los clientes Porsche.
El Porsche Cayenne Electric y su depurado coeficiente aerodinámico de 0,25

Nos subimos al Porsche Cayenne Electric ‘a secas’, una criatura que en estático disimula a las mil maravillas sus casi cinco metros de largo (para ser más exactos son 4.985 milímetros). No parece tan corpulento y sale a relucir todo el trabajo en aerodinámica que la firma alemana ha efectuado para acabar firmado un extraordinario Cx de apenas 0,25. Un valor realmente ajustado para un automóvil de su enfoque y tamaño y que deja en evidencia al del primer Porsche Cayenne Turbo S con su 0,39. Y es que hay unas lamas activas en la parrilla, un alerón que ajusta su ángulo en la zaga… Aunque el remate lo pone la versión Turbo con esos ‘aeroblades’ que emergen en los extremos del paragolpes trasero.
Se agradece el detalle de unas puertas sin marco, como los ilustres deportivos de la casa alemana, que nos dan paso a un interior donde el espacio es nota dominante. Las plazas traseras son propias de una berlina de representación por el hueco para las piernas o la anchura. Aquí incluso podemos optar por asientos con regulación eléctrica, calefacción, ventilación… La ‘creme de la creme’ para hacer los largos viajes lo más cómodo posible. Pero también es verdad que todo esto es posible si recurres a su casi infinita lista de opciones. Como detalles hay decir que el cliente de un Porsche Cayenne gasta de media alrededor de 20.000 euros en extras. Casi nada.
Espacio y tecnología a raudales para el interior de esta impresionante criatura

Delante tampoco hay problemas de espacio y lo que nos encontramos es el ADN en estado puro de la compañía alemana trasladada a un extraordinario SUV. Todo nos recuerda que estamos sentados en un Porsche, aunque hay que reconocer que los más puristas echarán en falta el poder introducir la llave a la izquierda del volante, donde hay un botón de arranque. Pero no se le puede poner un pero gracias una posición de conducción que recuerda de forma clara a la de un deportivo (asiento muy próximo al piso para llevar las piernas estiradas), unos relojes que nos mantienen informado hasta del más mínimo detalle (incluso te dice la potencia máxima a la que podría recargar la batería por temperatura), un volante con un tamaño y un aro ideales… Y redondo, lo que no es muy común en estos tiempos que corren.
Pero lo más sorprendente en el puesto de conducción de este nuevo Porsche Cayenne Electric sin duda alguna es la pantalla central curva. En la parte inferior de la misma se pueden visualizar los accesos directos y diferentes indicadores con total claridad y sin distorsión a pesar de estar casi en posición horizontal. Y lo mejor es que se llega fácilmente gracias a la base que hay por delante y en la que se puede colocar la mano. Junto a esta hay mandos físicos para controlar la climatización. Un detalle que se agradece y que la compañía alemana combina a la perfección con el universo digital del que presume este Porsche Cayenne Electric.
Comenzamos con el Porsche Cayenne Electric ‘a secas’: Equilibrio total
Sin embargo a la hora de hablar de ergonomía no hubiera estado de más que los mandos para regular los espejos retrovisores no estuvieran por detrás del asidero de la puerta, que las salidas de ventilación tuvieran mandos físicos para su regulación… Sin olvidarnos de que peca en algún que otro detalle de acabado y ajuste. Algo impropio en otros modelos de la firma de Zuffenhausen. Pero se lo perdonamos en cuanto ponemos en marcha su mecánica.
El Porsche Cayenne Electric ya ofrece unas sensacionales prestaciones gracias a los 300 kW (408 CV) que generan sus dos motores (325 kW o 442 CV gracias a la función Overboost), que también alcanzan los 835 Nm de par motor. Para que te hagas una idea, el primer Porsche Cayenne Turbo S de la historia presumía con sus 521 CV y con sus 720 Nm para acelerar de 0 a 100 km/h en 5,2 segundos, tiempo que este Electric ‘de acceso’ reduce hasta los 4,8 segundos. Eso sí, debe conformarse con una velocidad punta limitada a 230 km/h, cuando aquel Turbo S llegaba hasta los 270 km/h.
Un enorme y pesado SUV que se mueve con la agilidad de una berlina deportiva

Además de presumir de prestaciones, este Porsche Cayenne Electric saca a relucir su elevado confort de marcha gracias a su aislamiento acústico y gracias a sus suspensiones neumáticas, que filtran a las mil maravillas aún con las llantas de 22 pulgadas que utilizaba la unidad probada (con neumáticos 275/40 delante y 315/35 detrás) y hasta si seleccionamos el programa Sport Plus, gracias al cual saca a relucir su lado deportivo, cómo no podía ser de otra manera al hablar de un modelo de la casa alemana. Aunque este pese 2,6 toneladas.
Es prácticamente ilógico lo que los ingenieros de la compañía alemana han realizado a la hora de poner a punto la dinámica de este nuevo Porsche Cayenne Electric, porque debe ser complicadísimo de explicar la manera de hacer que semejante ‘mole’ se comporte prácticamente como un deportivo que pesa 1.000 kilos menos y que mide 1,35 metros de altura. Se mueve de una manera asombrosa entre curva y curva, por la que pasa como si nada hubiera ocurrido con un único y preciso toque de volante. Sobre todo si viene equipado con dirección en el eje trasero, que debería ser de serie en una criatura con más de tres metros de batalla, pero por la que te cobran 1.730 euros. También se agradece el sutil tacto de su pedal de freno, pero particularmente le encuentro un ‘pero’ al carecer de levas con las que poder variar la potencia de retención.
El Porsche Cayenne Electric ofrece versiones con hasta 642 kilómetros de autonomía media

A este ritmo el consumo energético se irá por encima de los 30 kWh/100 km, pero que eso sirva de excusa para poder conducirlo más adelante en escenarios más cotidianos en los que poder exprimir su batería con 113 kWh de capacidad y gracias a la cual esta versión firma una autonomía media de 642 kilómetros. Una cifra a tener en cuenta y que queda respaldada por una potencia de carga de hasta 400 kW gracias a su arquitectura eléctrica con 800 voltios. De ahí que en cuestión de 10 minutos acumule energía para recorrer 325 kilómetros.
Esta misma batería es la que utiliza la segunda versión con la que inicialmente se comercializará este Porsche Cayenne Electric. Hablamos de la Turbo, que reduce la autonomía media hasta unos también brillantes 623 kilómetros. Pero ya te digo que ni en broma conseguirás alcanzar esos kilómetros. No porque su tecnología o su eficiencia no se lo permita, sino porque tu pie derecho jamás se va a comportar de una manera racional. Esta criatura parece sacada de otro planeta en lo que a dinámica y a prestaciones se refiere.
La versión Turbo sorprende por su dinámica, sobre todo si no escatimas en opciones
Por las mismas curvas trazadas con el Porsche Cayenne Electric con precisión milimétrica, pasamos ahora con esta versión Turbo, pero a un ritmo mucho más endiablado. Si la versión ‘civilizada’ se comporta como una rápida berlina deportiva, este Turbo roza la dinámica de un deportivo con todas las de la ley ayudado además por unos portentosos frenos donde no faltan discos de material carbocerámico (no son de serie y cuestan 9.450 euros), que ayudan a detener con total contundencia sus 2.720 kilos de peso. Pero el resto del conjunto brilla al mismo nivel, destacando las suspensiones Porsche Active Ride que mantienen estabilizada la carrocería al neutralizar las fuerzas laterales y longitudinales. Una auténtica gozada que ayuda a que el límite lo pongan sus neumáticos Pirelli P Zero, en esta ocasión sobre llantas de 22 pulgadas (de serie en el Turbo son de 21) y en la misma medida antes mencionada.
En este Porsche Cayenne Turbo Electric todavía echamos aún más en falta las levas para poder variar la intensidad de la retención. Sobre todo en carreteras viradas, porque al dejar de acelerar prácticamente no hay retención alguna (si que puedes seleccionar una posición en la que retiene ligeramente y que es la que elegimos) y en el impasse de cambiar del acelerador al freno hay cierta sensación de no querer detenerse al llegar a la curva. Cosa que puedes hacer a una velocidad realmente endiablada.
1.156 CV que convierten al Porsche Cayenne Turbo Electric en un auténtico dragster

Porque las prestaciones de este nuevo Porsche Cayenne Turbo Electric rozan lo ilógico en un automóvil de su corpulencia y peso. Acelera de 0 a 100 km/h en sólo 2,5 segundos y llega a los 200 km/h en apenas 7,4 segundos. Esto son solo dos décimas más de lo que necesitaba el primer Porsche Cayenne S para alcanzar los 100 km/h desde parado cuando estaba equipado con el cambio Tiptronic. Impresionante. Además, su velocidad máxima ha sido limitada a 260 km/h.
Para conseguir estas espeluznantes prestaciones, los ingenieros de la compañía alemana han tirado la casa por la ventana y han heredado directamente tecnología del mundo de la Fórmula E. Ahí ha nacido precisamente el motor trasero de este Porsche Cayenne Turbo Electric, que se acompaña de otro delantero para proporcionar un total de 630 kW de potencia (857 CV). Ahora bien, pulsando el botón Sport Response de su volante, durante 10 segundos nos inyecta 130 kW (176 CV) adicionales, mientras que con la función Overboost, sus dos máquinas son capaces de entregar la friolera de 850 kW de potencia (1.156 CV) y 1.500 Nm de par motor. De ahí que no nos debería extrañar la contundencia con la que el cuerpo se pega al tapizado de sus asientos como si este fuera de velcro.
Un extraordinario SUV que en España arranca en los 108.296 euros

Es toda una bestia que hay que llevar con los cinco sentidos, porque la capacidad que tiene para ganar velocidad es propia de un cohete espacial o del capítulo de Barrio Sésamo, donde Coco te explica la diferencia entre cerca y lejos. En un parpadeo pasas de estar aquí a estar allí. Y no hay que despistarse ni un solo segundo, sobre todo en carreteras de doble sentido donde este Porsche Cayene Turbo Electric nos deja cristalino el volumen que ocupa sobre el asfalto.
Por lo demás es semejante a la versión más civilizada en materia de espacio, funcionalidad, tecnología… Todo con ese ADN que transmiten los modelos de la firma de Zuffenhausen. Sin embargo, habrá que esperar a la variante intermedia que hay confirmada y conocida como Cayenne S Electric, porque parece tener un equilibro envidiable (ofrecerá 666 CV y 1.080 Nm para acelerar de 0 a 100 km/h en 3,8 segundos y llegar a los 250 km/h por 130.154 euros) entre estos dos que ya hemos tenido la oportunidad de conducir y cuyo precio arranca en esos 108.296 euros antes mencionados. Mientras que el Cayenne Turbo Electric lo hace en 169.124 euros. Caro, pero cuando experimentas su nivel de prestaciones y todo lo que conlleva, te parecerán un auténtico regalo.
Fotos: Porsche
































































