Desde 2004, Škoda Auto acompaña al Tour de Francia como Socio Principal Oficial. Un evento que acaba de cerrar su 113 edición y el que París volvió a rendirse ante Tadej Pogačar. El ciclista esloveno cruzó la meta de los Campos Elíseos como vencedor absoluto del Tour de Francia por quinta vez en su carrera, confirmando su reinado sobre la prueba ciclista más exigente del calendario mundial. La etapa final, con su recorrido tradicional por el corazón de la capital francesa, puso el broche a tres semanas de competición y sirvió de escenario para la entrega de unos trofeos que este año llegaban con un diseño renovado.
Trofeos de cristal con la firma de Škoda Design

El departamento de diseño de Škoda creó para este Tour de Francia una nueva colección de trofeos de cristal inspirados en su lenguaje visual Modern Solid, destinados al ganador general, a los líderes de las clasificaciones de puntos y de montaña, y al mejor corredor joven.
El propio Klaus Zellmer, presidente del Consejo de Administración de Škoda Auto, subió al podio para entregar el trofeo verde al danés Mads Pedersen, vencedor de la clasificación por puntos. Zellmer destacó que la marca y la carrera comparten valores como la determinación, la innovación y la cercanía humana, un vínculo que se remonta a los orígenes de Škoda como fabricante de bicicletas en 1895. «Nos sentimos honrados y orgullosos de haber apoyado esta extraordinaria carrera como patrocinador principal oficial durante más de dos décadas. El evento de este año también nos brindó la oportunidad de presentar nuestro nuevo modelo insignia, el Škoda Peaq totalmente eléctrico, como uno de los vehículos oficiales del director de carrera». El directivo también aprovechó la ocasión para mirar hacia el próximo reto: el Tour de Francia Femmes avec Zwift.
Flota electrificada al servicio de la carrera

Más allá del podio, Škoda tuvo un papel logístico decisivo. La compañía puso a disposición de la organización y los equipos ciclistas 225 vehículos electrificados, entre modelos Enyaq y Superb iV. Dos de ellos, un Peaq totalmente eléctrico —de estreno absoluto en un evento público— y un Superb iV híbrido enchufable, actuaron como los históricos «Coches Rojos» del director de carrera, Christian Prudhomme, funcionando como auténticos centros de mando móviles desde los que se siguió cada etapa. Desde 2019, este puesto de control solo lo ocupan modelos electrificados de la marca.
El nuevo SUV urbano Epiq también vivió su presentación pública en el Tour, sumándose a la característica caravana publicitaria que cada año recorre las carreteras francesas junto a los ciclistas.
Una campaña que fue más allá del asfalto

Bajo el lema «Ooooh, that’s Epiq», la marca desplegó su presencia en la zona de aficionados, en los maillots del equipo y en una amplia gama de productos promocionales, con las formas y colores de su nueva identidad como protagonistas.
La marca completó su estrategia con concursos en la plataforma WeLoveCycling.com, que repartió bicicletas y maillots verdes oficiales entre los participantes. El premio estrella: la posibilidad de compartir una etapa especial junto a Chris Froome, cuatro veces ganador del Tour y embajador ciclista de la marca.
Un compromiso que se extiende hasta 2028
El acuerdo entre Škoda Auto y ASO, organizador del Tour de Francia, seguirá vigente hasta 2028. La marca checa mantiene además su vínculo con el Tour de France Femmes avec Zwift desde 2022 y, desde el año pasado, es socio oficial de grandes citas de la Unión Ciclista Internacional (UCI), entre ellas el Campeonato Mundial de Ciclismo de Montaña.


