El sector de la distribución de automóviles reclama un plan Renove «cuanto antes» para reactivar el mercado español de turismos. La petición, lanzada por la presidenta de la patronal que agrupa a los concesionarios oficiales, pone el foco en la necesidad de rejuvenecer un parque que supera los 14 años de antigüedad media y que frena la renovación del mercado. Marta Blázquez, reelegida para un segundo mandato al frente de la organización, insiste en que este tipo de ayudas directas a la compra son clave para impulsar las matriculaciones.
Un plan Renove para acelerar el achatarramiento
La principal demanda es la puesta en marcha inmediata de un plan Renove que combine incentivos económicos con la obligación de entregar un vehículo antiguo para achatarrar. «Hay que actuar cuanto antes», señaló Blázquez en una entrevista recogida por ABC, en la que subrayó la urgencia de dinamizar las ventas después de unos meses de retroceso en el canal particular. Un Renove, además de mover el mercado, retiraría de la circulación los coches más contaminantes y menos seguros.
Los concesionarios llevan tiempo reclamando esta medida, que en otras ocasiones se ha mostrado eficaz para dar un empujón temporal a las matriculaciones. Ahora, con un contexto de costes de financiación altos y una demanda contenida, la necesidad es aún mayor.
El plan Auto+, una ayuda que no acaba de llegar
Blázquez también expresó su preocupación por el retraso en la aplicación del plan Auto+, un programa de ayudas a vehículos electrificados que, aunque anunciado, no termina de concretarse. Mientras los compradores esperan, muchos optan por retrasar sus decisiones o por desviarse hacia modelos de combustión, justo lo contrario de lo que busca la política de descarbonización. La responsable de la distribución advirtió de que esta demora genera incertidumbre y resta competitividad al sector.
En el escenario actual, el canal de empresa y el rent‑a‑car sostienen buena parte de las ventas, pero el particular sigue débil. Sin estímulos claros, los hogares posponen la compra, lo que agrava el envejecimiento del parque.
Un mercado tirando de inercia, pero sin gas
Los datos del sector publicados este año dibujan un mercado que crece en términos interanuales, aunque el ritmo se modera. Las matriculaciones de turismos acumulan varios meses con tasas positivas, pero las cifras absolutas quedan lejos de los registros prepandemia. El canal de particulares, que debería ser el motor de una demanda sana, apenas alcanza el 40 % del total de ventas, mientras que el resto se concentra en empresas y alquiladoras.
Esta estructura refleja un comprador final que no da el paso sin ayudas. El precio medio de los vehículos ha subido, y las condiciones de financiación no son tan favorables como hace dos años. Por eso, desde las asociaciones de concesionarios se insiste en que un plan Renove, aunque no resuelva los problemas estructurales, puede ser el revulsivo que evite un estancamiento.

Un plan Renove con ayudas directas es la palanca más rápida para reactivar el mercado particular y retirar los coches más viejos de las carreteras.
Perspectivas y próximos pasos
El sector confía en que el Gobierno recoja el guante y concrete un paquete de incentivos que complemente al Auto+. De lo contrario, advierten las patronales, 2026 podría cerrar con un volumen de ventas estancado y un parque que siga envejeciendo. La petición de Blázquez es clara: combinar la electrificación con un plan de transición que no deje fuera a los compradores de menor poder adquisitivo, porque la renovación del parque no puede depender solo de los eléctricos.
En la práctica, para el potencial comprador esto significa estar atento a las próximas semanas. Si se materializa el Renove, las ayudas podrían abaratar varios miles de euros la factura, sobre todo en modelos de combustión con etiqueta ECO o C. Mientras tanto, conviene revisar las convocatorias autonómicas del Moves, que siguen activas en varias comunidades, y consultar las promociones de kilómetro cero que los concesionarios ya están lanzando para animar el mercado.
La pelota está en el tejado administrativo. El sector ya ha hecho los deberes: plantea una solución concreta y con plazos. Ahora falta que las administraciones muevan ficha antes de que el verano deje paso a un otoño demasiado frío para las matriculaciones.

