Mazda Miata 35th Anniversary: Doug DeMuro analiza la edición limitada de 350 unidades a $43,000

Doug DeMuro conduce la edición limitada por los 35 años del roadster japonés, un homenaje a los M Edition de los 90 que apuesta por el equilibrio dinámico en lugar de la potencia bruta.

Hace exactamente una década, el Mazda MX-5 de cuarta generación aterrizaba en los concesionarios con la promesa de recuperar la esencia del roadster ligero. Hoy, en 2026, Doug DeMuro vuelve a ponerse al volante de un ND para celebrar sus 35 años, y lo hace con una edición limitada que, según él, encapsula todo lo bueno que sigue teniendo el Miata.

No es una renovación profunda. El modelo recibió un lavado de cara en 2024 —pantalla más grande, retoques en la suspensión y un diferencial mejorado—, pero la receta sigue siendo la misma: 184 caballos, tracción trasera y un peso que apenas roza los 1.100 kilogramos. Doug DeMuro lo deja claro desde el minuto uno: ‘Es mi Miata favorito de todos los tiempos‘, y conduce esta unidad especial para comprobar si un coche con un diseño de diez años puede seguir emocionando.

Una edición que mira al pasado con colores históricos

El Mazda Miata siempre ha sido aficionado a las series especiales, pero esta 35th Anniversary tiene un encanto retro intencionado. DeMuro explica que el rojo oscuro metalizado sobre una capota de lona beige y un interior en el mismo tono es un guiño directo a las famosas M Edition de los noventa. Solo 350 unidades llegarán a Estados Unidos, aunque la placa con el número de serie —en este coche era el 1790— desvela que la producción global será bastante mayor.

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Pero la edición no se queda en la cosmética. Todos los 35th Anniversary son manuales, algo raro en un segmento donde las versiones especiales suelen estar disponibles también con cambio automático. Además, incluyen de serie los amortiguadores Bilstein, la barra de torretas y el diferencial autoblocante, elementos que en un Miata normal solo se consiguen mediante el paquete Brembo BBS Recaro. ‘Es como un modelo de lujo‘, dice DeMuro, ‘pero con todas las mejoras deportivas’.

La ligereza como filosofía: menos de 2.500 libras sigue siendo la clave

Uno de los puntos que más celebra el presentador es que la firma japonesa haya resistido la tentación de sumar kilos y tecnología a raudales. El Miata mide solo 3,91 metros de largo —casi 76 centímetros menos que un Toyota Camry— y, a pesar de incorporar airbags, control de estabilidad y asistentes modernos, sigue siendo muy ligero. ‘Es increíble que en 2026 un coche de calle pese tan poco‘, repite DeMuro.

Ese compromiso con la ligereza se traduce en cifras de ventas que, sin ser masivas (entre 8.000 y 10.000 unidades anuales en EE. UU.), muestran una lealtad férrea. El Miata no ha dejado de venderse con fuerza durante toda la generación, y para DeMuro eso es la prueba de que el equilibrio dinámico sigue importando más que los caballos en la hoja de especificaciones.

‘Sería casi una pena que ganara mucha más potencia y se volviera más pesado. Eso no es lo que busco en un Miata’.

Doug DeMuro

El interior: rarezas prácticas y lujo concentrado

Doug DeMuro dedica su acostumbrada ronda de ‘quirks and features’ a un habitáculo que mezcla soluciones ingeniosas con alguna carencia. Los posavasos son móviles: saltan de su alojamiento entre los asientos a una ranura en el túnel del pasajero. No hay guantera al uso; en su lugar, un compartimento central con cerradura hace las veces de caja fuerte. La capota, pese a ser manual, se abre y cierra desde el asiento del conductor con un gesto sencillo, algo que DeMuro aplaude por su eficiencia y por ahorrar peso y complejidad.

En esta edición especial, la tapicería de cuero Napa es exclusiva y el emblema 35th Anniversary aparece en los reposacabezas y en las alfombrillas. También hay altavoces integrados en los asientos —otra tradición del Miata— y un climatizador automático que, junto con los faros y limpiaparabrisas automáticos, recuerdan que no se renuncia a todas las comodidades modernas. Eso sí, DeMuro lamenta que la pantalla central de infoentretenimiento, agrandada en 2024, siga controlándose por un mando giratorio y resulte sorprendentemente lenta para los estándares de 2026.

Al volante: equilibrio, no caballos

Saquemos el ND a carretera. Doug DeMuro no oculta que el motor 2.0 de 184 caballos no es rápido en línea recta, pero defiende que esa falta de potencia es parte del encanto. ‘En un mundo donde todos los coches persiguen más y más caballos, este va en busca del equilibrio‘, argumenta. La diversión llega al estirar cada marcha del pequeño cuatro cilindros, que incluso apurado sigue dando consumos de entre 11 y 13 km/l.

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El verdadero protagonista es la combinación de un embrague suave, una palanca de cambios de tacto exquisito y un chasis que permanece plano en las curvas. DeMuro confiesa que incluso en el tráfico denso disfruta del simple acto de cambiar de marcha. Esa sensación de control y conexión con la carretera es lo que, según él, convierte al ND en un automóvil de referencia. ‘Es el tipo de coche que te hace sentir mejor piloto de lo que realmente eres’, dice.

Veredicto y una puntuación que no cambia

Tras la prueba, el Doug Score se sitúa en 55 puntos sobre 100, el mismo número que obtuvo el Miata RF hace unos años. Las categorías de diversión al volante y factor ‘cool’ son las que mantienen alta la nota, mientras que practicidad y confort —previsibles en un biplaza minimalista— lastran la calificación final. Aun así, DeMuro insiste en que sigue siendo uno de sus deportivos favoritos a la venta.

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El precio también ayuda: el Miata de acceso arranca en unos 30.100 dólares y esta versión 35th Anniversary ronda los 36.000, una cifra que, subraya DeMuro, queda muy por debajo de lo que hoy cuesta un Honda Prelude nuevo (más de 43.000). Para quien busque un deportivo puro sin hipotecarse, la propuesta sigue pareciendo imbatible.

A la espera de saber si habrá una quinta generación o si Mazda alargará la vida del ND todavía más, la edición 35 Aniversario demuestra que el roadster japonés conserva intacta su capacidad de enamorar. No con tecnología abrumadora ni con cifras de aceleración, sino con una fórmula que, diez años después, nadie ha logrado replicar con tanto acierto.

Puedes ver el análisis completo de Doug DeMuro aquí: