Nerea (38), psicóloga: «Hay una palabra que define a quienes pisan el acelerador cuando han sido adelantados en una carretera»

La reacción automática de pisar el acelerador cuando te están adelantando ahora tiene una explicación desde la psicología.

Circulas en autovía a 120 km/h por el carril derecho, te acercas a un coche que va a una velocidad más baja, señalizas, utilizas el carril izquierdo para adelantar y, cuando estás a su altura, el conductor pisa el acelerador. ¿Te suena? Todos nos hemos encontrado alguna vez con alguien así, y ahora la psicología nos explica el motivo.

Esta reacción, según explica una psicóloga especializada en comportamiento, no suele ocurrir por despiste, y tiene que ver con cómo se siente el conductor al volante. «Hay personas que interpretan que, si otro coche les adelanta, están perdiendo algo. No tanto velocidad, sino posición, control e incluso estatus«, explica Nerea.

Por qué algunos conductores pisan el acelerador cuando van a ser adelantados

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Fuente: propia

Por suerte, no todos los conductores reaccionan de la misma manera cuando otro coche les adelanta, y la mayoría suele mantener la misma velocidad a la que circulaba. Pero hay un pequeño grupo que de repente pisa el acelerador para que no les adelanten y aguantan varios metros en paralelo.

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«Hay conductores que viven la carretera como si fuera una competición y, cuando otro coche les adelanta, sienten que están perdiendo«, explica Nerea.

Esa necesidad de quedarse atrás suele aparecer en personas impulsivas, competitivas o con poca tolerancia a la frustración. Y lo más curioso es que no siempre lo hacen de manera consciente, sino que pisar el acelerador es la reacción natural y automática para ellos.

También avisa de que influye la idea de pensar que uno conduce mejor que los demás. Algunos estudios sobre psicología del conductor señalan que hay personas que tienden a sentirse más capaces, más rápidas o más hábiles que el resto, así que ser adelantados ‘choca’ con esa imagen que tienen de sí mismos.

La primera reacción suele ser pisar el acelerador más fuerte. También se pegan mucho al coche de delante, cambian de ritmo de manera brusca o intentan devolver el adelantamiento unos kilómetros después. Todo para no sentir que el otro conductor ‘les ha ganado’.

¿Nuestro comportamiento cambia cuando nos subimos al coche?

Rotundamente, sí. Dentro del coche, muchas personas se comportan de una forma diferente, más violenta y agresiva, aunque suelan ser personas tranquilas o amables. Es algo parecido a lo que ocurre en redes sociales (salvando las distancias), porque el anonimato cambia la forma de reaccionar.

«Dentro del coche hay personas que sienten que nadie les juzga, y eso hace que reaccionen peor ante situaciones que les molestan», explica Nerea.

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No es lo mismo cruzarte con alguien por la calle que ‘protegerte’ detrás del volante, porque en la mayoría de los casos no hay contacto directo con otros conductores y eso da sensación de protección que da lugar a conductas más impulsivas. Un conductor puede gritar, enfadarse, acelerar o hacer una maniobra brusca sin sentir la misma presión social que tendría en otro contexto.

Ojo también con el exceso de confianza. De hecho, es un riesgo para la seguridad vial, pues hay conductores (novatos y experimentados) que se creen que pueden controlar cualquier situación que ocurra en carretera y que no pasa nada por acelerar un poco más, adelantar con menos espacio o frenar en el último momento.

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Conducir no es ninguna ciencia exacta, y ese exceso de seguridad nos puede llevar a asumir riesgos innecesarios e incluso a que otro conductor no reaccione de la misma manera a una maniobra. Y dentro de este grupo están los que pisan el acelerador cuando les intentan adelantar, los que no respetan la distancia de seguridad o los que creen que el carril izquierdo es suyo. ¿Te suena?