No sale de la línea de montaje de Fremont ni es un prototipo oficial: es un Tesla Model 3 descapotable, encargado por un particular y transformado en California, que hoy se alquila en pleno Hollywood Boulevard. Automoto dedica su último vídeo a este fenómeno de la personalización Tesla, y la imagen que deja no puede ser más reveladora: en la meca del cine, un coche tan radical supera en demanda a los Ferrari y Lamborghini de la misma empresa de alquiler.
Un Model 3 descapotable más deseado que un Ferrari
El coche no es una pieza de museo. Según detalla el canal francés, se trata de un encargo de un taller especializado de Los Ángeles, y la empresa que lo tiene en alquiler en Hollywood Boulevard confirma que recibe más solicitudes que los deportivos italianos que también figuran en su catálogo. En California, explica Automoto, el estatus importa, y pocas cosas distinguen mas que llevar un Model 3 descapotable.
El vehículo resume una lógica que gana terreno: si quieres llamar la atención, no basta con un coche caro. Cualquiera puede ver un Ferrari en Sunset. Un Model 3 sin techo, en cambio, no se cruza todos los días.
Bogdan, el artesano ucraniano que busca dar alma a Tesla
Detrás de gran parte de estas transformaciones está Bogdan, un preparador nacido en Ucrania que instaló su taller junto a la propia fábrica de Tesla en California. Automoto lo presenta como la nueva figura de los amantes de los Tesla mutantes. Su método combina bocetos a mano e impresión 3D para modelar piezas únicas, y el resultado son coches a menudo irreconocibles, como un Tesla Cyber 3 construido sobre un Model 3 Performance.
Bogdan no se limita a cambiar paneles. Según expone en el vídeo, su misión es aportar algo que, a su juicio, falta en la marca: emoción. Tesla, sostiene, es una compañía centrada en los números, no en las sensaciones.
Tesla es una compañía que no se preocupa por las emociones, solo por los números. Nosotros intentamos que estos coches, ya muy bien concebidos, transmitan algo.
— Bogdan, preparador de Tesla, recogido por Automoto
Un nicho de 4.000 millones que crece a doble dígito
El trabajo de talleres como el de Bogdan se apoya en un negocio que, según datos citados por Automoto, crece entre un 15 y un 20 % cada año en Estados Unidos y alcanza un volumen cercano a los 4.000 millones de dólares. La oferta no tiene límites aparentes: hay altavoces que imitan el sonido de un motor de combustión y hasta motores reales de gasolina para instalar dentro de un Tesla.
Automoto muestra en pantalla un ejemplo extremo: una unidad modificada con un motor de Chevrolet Camaro. Los propios presentadores se preguntan, con cierta ironía, dónde está el sentido de una conversión así. La respuesta, apunta el vídeo, probablemente está en la cultura Tesla: transformar lo eléctrico en algo visceral, aunque sea al precio de contradecir la lógica original del vehículo.
El reverso de la moneda: el nuevo Model Y y sus recortes
En la segunda mitad del vídeo, Automoto cambia de registro y analiza un Tesla de serie, concretamente el nuevo Model Y. El contraste es considerable: si los talleres de personalización se esfuerzan por añadir carácter, la propia Tesla parece moverse en dirección opuesta. Los presentadores, entre ellos Jérôme, repasan una lista de simplificaciones que ha llegado con este rediseño.
Desaparece, por ejemplo, la banda luminosa que cruzaba la parte delantera, y los faros Matrix dejan paso a una óptica más básica que recuerda a modelos antiguos. Las llantas son de 18 pulgadas, con un diseño de cerco que los conductores del fabricante no recordaban desde hace tiempo. En el interior, la consola central se elimina para ganar espacio de almacenamiento, pero el habitáculo queda, en palabras de los propios presentadores, despojado.
Los pasajeros traseros son quienes más notan la tijera: adiós a los asientos calefactados, adiós a la consola específica y altavoces que pasan de nueve a siete. Aun así, Automoto reconoce que Tesla mantiene algunas virtudes: el motor sigue acelerando de 0 a 100 km/h en 7,2 segundos, los asientos delanteros conservan calefacción y ajuste eléctrico, y la pantalla central conserva todo el ecosistema de la marca.
Personalización y recortes: las dos caras de la misma cultura Tesla
Lo que Automoto retrata en apenas diez minutos es una paradoja curiosa. Por un lado, el ecosistema de personalización Tesla crece impulsado por propietarios que quieren diferenciarse y dotar de alma a sus coches eléctricos. Por otro, la propia Tesla reduce costes eliminando elementos que, hasta hace poco, formaban parte de su identidad: el techo de cristal interior, la iluminación ambiental, la consola central.
Para un comprador, esto plantea una pregunta incómoda. ¿Tiene sentido gastar miles de euros en accesorios para compensar lo que la marca no ofrece de serie, o estamos asistiendo a la normalización del automóvil eléctrico como producto funcional, donde lo emocional pasa a ser un lujo aparte? El descapotable de Hollywood Boulevard es la cara visible de ese deseo. El nuevo Model Y, con sus recortes, es el recordatorio de que no todos los Tesla están pensados para emocionar.
Quizá la escena final del vídeo lo resume todo: un Tesla convertido en descapotable aparcado en Hollywood Boulevard, mientras los turistas se fotografían con él antes que con un Ferrari. El culto a la personalización ya no es un nicho. Es una industria. Y Bogdan, desde su taller pegado a la fábrica, parece dispuesto a recordárselo a Elon Musk durante mucho tiempo.
Puedes ver el análisis completo en el vídeo original de Automoto en YouTube.

