El speed offset del Tesla FSD permite circular hasta un 50% por encima del límite de velocidad. No es una interpretación sacada de contexto: la función aparece descrita en el propio manual del propietario y ahora la ha diseccionado el ETSC (Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte) en el informe que acaba de publicar. Su conclusión es contundente: incumple la normativa de la ONU que la UE aplica de forma obligatoria.
La decisión está ahora en manos del TCMV, el Comité Técnico de Vehículos de Motor de la Unión Europea, que se reúne el 6 de octubre. El organismo europeo pide a la Comisión y a los Estados miembros que rechacen esa función y que no lleven la aprobación del FSD a votación hasta que se cierre un debate público más amplio sobre el fondo del asunto.
Qué permite el speed offset y por qué choca con la norma de la ONU
El mecanismo es fácil de explicar. El conductor puede activar un margen permanente por encima de cada límite que el coche detecta, de hasta el 50%. Un tramo de 50 km/h se convierte en un techo de 75 km/h, y una zona de 30 km/h, en 45 km/h. El vehículo no olvida la norma: decide superarla por sistema.
Para el ETSC no hay margen de interpretación. El Reglamento nº 171 de la ONU, conocido como reglamento DCAS, prohíbe expresamente que el sistema permita al conductor fijar un margen por defecto por encima del límite. Lo hace en su apartado 5.3.7.4.9, y es de obligado cumplimiento en la UE. Tesla no incluyó esta función entre las cubiertas por la exención del artículo 39, el procedimiento que permite aprobar tecnologías que no encajan en las reglas vigentes. Es decir, se evaluó como si cumpliera la norma.
El riesgo no es teórico. El ETSC recuerda que la probabilidad de que un peatón muera atropellado por un turismo a 50 km/h multiplica por más de cinco la que existe a 30 km/h. Y el exceso de velocidad está detrás de cerca de un tercio de los siniestros mortales en las carreteras europeas.
Un margen del 50% no es un detalle de configuración: es la diferencia entre frenar a tiempo y no frenar en cada límite detectado.
Contextual max speed: cuando el coche copia al que corre
La segunda función bajo la lupa se llama contextual max speed. A diferencia de la anterior, el ETSC la ve con buenos ojos en su base: usar el trazado, las marcas viales o la infraestructura para afinar cuál es el límite real de la vía es una buena idea. El problema llega cuando el sistema también mira la velocidad de los demás vehículos para elevar su propio techo.
Ahí está la trampa. Si el tráfico que rodea al coche circula por encima del límite, el sistema puede interpretar que ese es el límite de verdad. El ETSC lo resume con una idea incómoda: permite que el vehículo tome la infracción ajena como justificación de la propia. Y como el exceso de velocidad está extendido por las carreteras europeas, la velocidad del de al lado no es una prueba fiable de nada.
Para el especialista en automatización del ETSC, Frank Mütze, no estamos ante detalles técnicos menores. Aprobar cualquiera de las dos funciones tal y como están, advierte, entregaría a todos los fabricantes una plantilla para ignorar los límites de velocidad en los coches del futuro.
La votación pendiente y lo que se juega el conductor español
Para entender el calendario hay que retroceder al 10 de abril de 2026. Ese día, la autoridad holandesa de homologación, la RDW, concedió al FSD Supervised una aprobación nacional provisional por la vía del artículo 39 de la normativa europea, pensada precisamente para tecnologías que no encajan en las reglas existentes. Esa luz verde solo se convierte en europea si la Comisión la autoriza, y para eso hace falta un voto favorable de los Estados en el TCMV.
La votación todavía no tiene fecha. Lo que sí hay es una reunión el 6 de octubre en la que continuarán las discusiones. Mientras tanto, seis países han reconocido la aprobación holandesa y permiten usar el sistema en sus carreteras: Bélgica, Chequia, Dinamarca, Estonia, Lituania y Eslovenia. España no aparece en esa lista.
Hay más presión sobre la mesa. Un informe de la organización belga johanna.be detectó durante sus pruebas que el FSD reconocía los carteles de zona de 30 km/h y después los ignoraba, además de intentar adelantar a ciclistas en calles reservadas para bicicletas, algo que es ilegal en Bélgica. El propio ETSC matiza que sus conclusiones sobre velocidad no están vinculadas a esas pruebas, porque en ellas no se utilizó ninguna de las dos funciones aquí analizadas.
Y el fondo del asunto va mucho más allá de Tesla. Lo que se vote —o lo que se decida no votar— marcará el rasero para el resto de fabricantes que preparan sistemas de conducción asistida. Por eso el ETSC reclama que la aprobación no llegue a votación hasta que haya un debate público sobre si las reglas deben ampliarse para permitir conducción sin manos y maniobras iniciadas por el sistema fuera de autovía.
Para el conductor español, de momento, la consecuencia es sencilla: la aprobación provisional holandesa no está reconocida aquí, así que esa función no tiene cobertura legal en nuestras carreteras. Y aunque llegara, la responsabilidad no se traslada al coche. En España, saltarse el límite se sigue pagando con multas de 100 a 600 euros y con la pérdida de 2 a 6 puntos del carnet, en función de cuánto te pases. Ningún asistente firma la sanción por ti.
Claves de la Normativa
- A quién afecta: a los fabricantes y a los conductores de coches con sistemas de asistencia que permiten configurar márgenes sobre el límite; la aprobación provisional holandesa del FSD Supervised solo se ha reconocido en seis países y España no está entre ellos.
- Cifras a tener en cuenta: margen de hasta el 50% sobre el límite (50 km/h pasa a 75 km/h; 30 km/h pasa a 45 km/h); apartado 5.3.7.4.9 del Reglamento nº 171 de la ONU; reunión del TCMV el 6 de octubre, con votación aún sin fecha; en España, de 100 a 600 euros y de 2 a 6 puntos por exceso de velocidad.
- Consejo para evitarlo: no des por hecho que el asistente conoce el límite real de la vía ni que asume tu responsabilidad legal; comprueba si la función está autorizada en España y, si conduces fuera, revisa qué ha reconocido cada país antes de activarla.


