Aston Martin retrasa su primer eléctrico a 2033-2035: el V12 sobrevive hasta 2035

El consejero delegado descarta 2031 y deja el lanzamiento en una horquilla de tres años, con la tecnología eléctrica de Lucid como base. Los motores V8 y V12 seguirán en producción hasta 2035.

El primer Aston Martin eléctrico no llegará antes de 2033 y podría estirarse hasta 2035. El consejero delegado de la marca, Adrian Hallmark, ha fijado esa ventana y ha descartado 2031 como posible fecha de lanzamiento.

La horquilla supone un giro respecto a lo que la compañía venía defendiendo. Bajo la dirección anterior, la firma de Gaydon apuntaba a 2027 para su primer modelo a batería; el propio Hallmark habló de 2030 cuando llegó procedente de Bentley, en septiembre de 2024.

Hay un matiz intencionado en el discurso: Aston Martin se describe como una compañía que retrasa el eléctrico, no que lo niega. El proyecto sigue vivo; lo que se ha movido es el calendario y, con él, el volumen de inversión destinado a industrializarlo.

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El retraso: de 2027 a una ventana que arranca en 2033

Hallmark no ha querido comprometerse con un año exacto. Su argumento es que cualquier cifra cerrada sería imprecisa en un contexto donde demanda de cliente, tecnología de baterías y motores, mercados regionales y legislación se mueven a la vez, y no siempre en la misma dirección. La horquilla, en cualquier caso, es amplia: tres años de margen entre el escenario más optimista y el más conservador.

La compañía, según su máximo responsable, está sometiendo a stress test distintos escenarios para decidir cómo encaja un modelo eléctrico en cada mercado, en lugar de comprometerse con un lanzamiento global único. La inversión actual en electrificación se describe como de bajo nivel, centrada en investigación y estudio antes que en utillaje de producción.

Retrasar el lanzamiento no es abandonarlo: Aston Martin compra tiempo para que la tecnología que reciba sea mejor que la que firmó.

Ahí entra Lucid. El acuerdo con el fabricante estadounidense da a la marca británica acceso a tecnología de propulsión eléctrica, y Hallmark sostiene que el aplazamiento juega a su favor: cuando se active el contrato, lo que reciban será sustancialmente distinto a lo que se firmó en su día.

Las claves técnicas

  • Qué es: una estrategia de electrificación aplazada. El primer modelo eléctrico de Aston Martin se sitúa entre 2033 y 2035, sin año cerrado.
  • Qué problema resuelve: permite sostener la conformidad regulatoria con V8 y V12 hasta 2035 sin industrializar un BEV antes de que la tecnología y la demanda estén maduras.
  • Dónde y cuándo llega: la base técnica procederá del acuerdo con Lucid; los motores V8 de origen Mercedes-AMG y los V12 siguen en producción hasta 2035.

Por qué el V8 y el V12 aguantan hasta 2035

Aston Martin EV 2035

La hoja de ruta de combustión no se toca. Aston Martin mantendrá sus motores de ocho y doce cilindros en producción hasta 2035 y trabaja en mantenerlos conformes con la normativa. La hibridación forma parte de ese plan, aunque con un matiz relevante: la electrificación enchufable probablemente no. Un sistema híbrido suave o convencional sostiene la conformidad sin arrastrar el peso extra de un paquete de baterías grande ni la infraestructura de recarga que exige un híbrido enchufable.

El calendario regulatorio explica el resto. En la Unión Europea, las reglas de CO2 apuntan a una reducción del 100% en las flotas de turismos nuevos en 2035 respecto a los niveles de 2021, con una vía específica para fabricantes de bajo volumen que utilicen combustibles sintéticos neutros en CO2 más allá de esa fecha. En el Reino Unido, el plan permite híbridos nuevos hasta 2035 y exige después emisiones cero en el tubo de escape.

Para el comprador de un Aston Martin, la lectura práctica es que un V8 o un V12 seguirá teniendo recorrido comercial durante buena parte de la próxima década. La marca no abandona las arquitecturas eléctricas y electrónicas que hoy toma de Mercedes-Benz para varios modelos, ni el desarrollo de su propia plataforma de deportivos de nueva generación.

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Lo que este aplazamiento revela del lujo eléctrico

El nuevo DBX GT funciona como confirmación de esa tesis: un SUV de lujo construido alrededor de un V8 biturbo, con un precio de partida en torno a 240.000 euros, los 260.000 dólares que maneja la compañía. Hallmark espera que la combustión siga siendo dominante en Aston Martin hasta 2035.

Ese es el punto que conviene retener. Para una firma de volúmenes bajos, la rentabilidad no depende de llegar antes que nadie al eléctrico, sino de no quemar capital en un producto que su cliente objetivo todavía no pide al precio que la marca necesita. La consecuencia es que la electrificación llegará madura, pero tarde: cuando el BEV esté listo, la ventana comercial para amortizarlo será más corta y el peso de las emisiones cero recaerá sobre un único modelo.

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El próximo hito será el primer vehículo que active esa arquitectura eléctrica, en algún punto entre 2033 y 2035. Hasta entonces, la compañía seguirá vendiendo una gama de combustión apoyada en proveedores externos y en su propia plataforma de deportivos. El eléctrico, eso sí, ya no es una duda: es una fecha.