Dave, el mecánico que firma el canal Car Wizard en YouTube, sube un Challenger Hellcat de 2018 al elevador y confirma algo que ya sospechaba: el fallo que ha llevado el coche al taller no tiene nada que ver con sus 707 caballos. Es la pantalla de la radio. Un panel que se está despegando de sí mismo en un vehículo con poco más de 10.000 millas.
Un Hellcat impecable con un defecto sonrojante
En su último análisis, Car Wizard describe lo que se ve al encender el coche: una franja más clara que cruza el panel de lado a lado, el rastro visible de la delaminación. Al principio el táctil responde a medias; con el tiempo, avisa, la pantalla puede acabar completamente muerta. Lo llamativo es el contraste. La pintura es un vino metalizado con franjas de competición, el interior conserva el cuero con el logotipo Hellcat grabado, los bajos impecables siguen con las marcas de fábrica y los neumáticos Michelin Pilot Sport llevan fecha de la semana 42 de 2025, es decir, apenas un año.
Debajo del capó, el presentador repasa la ficha técnica con admiración: un 6.2 sobrealimentado, 707 caballos y 650 libras-pie de par. Un coche que, en sus palabras, sigue siendo un monstruo y que además resulta sencillo de reparar comparado con según qué mecánicas europeas. Y, sin embargo, lo que lo tiene en el taller es una pantalla.
Catorce modelos con la misma pantalla de 8,4 pulgadas
El vídeo dedica un buen tramo a dimensionar el problema. La pantalla de 8,4 pulgadas, fabricada por Panasonic, se montó entre 2017 y 2022 en catorce modelos del grupo: Dodge Dart, Grand Caravan, Journey, Charger y Durango; Jeep Gladiator, Wrangler, Grand Cherokee, Cherokee, Compass y Renegade; y Chrysler 300 y Pacifica. La lista, cuenta, la encontró en la propia ficha del recambio en Amazon, por que ahí aparecen todos los modelos compatibles con el repuesto.
Car Wizard reconoce la lógica industrial detrás de esa decisión: compartir un componente entre toda la gama abarata costes. Lo que no le encaja es la consecuencia para el cliente. Quien paga por un Hellcat no espera encontrarse la radio de un Compass, y menos aún que esa radio falle con 10.000 millas.
La pantalla se delamina igual en un Hellcat de 707 CV que en un Jeep Compass: el fallo es barato, pero llegar hasta él obliga a desmontar media consola.
— Car Wizard
Delaminación: seis tornillos y dos cables
La parte práctica del vídeo es un tutorial en toda regla. Para sacar la radio hay que retirar el embellecedor del salpicadero y obrar con cuidado con los clips, algo que el mecánico subraya porque el coche está como nuevo. Una vez fuera la unidad, el panel va sujeto por seis tornillos y dos cables planos que se liberan con unas pestañas de plástico. Al abrirla aparece una sustancia pegajosa repartida por el interior, algo que, asegura, está en todas las unidades que ha abierto.
El presentador también desmonta un argumento habitual entre propietarios recelosos de las piezas de terceros: la pantalla original es un panel LG Display fabricado en China, igual que el recambio. Cambiarla lleva unos minutos si se protege la superficie con la lámina que incluye el repuesto, y el consejo más repetido del vídeo es usar guantes. El ahorro frente a una sustitución completa es la baza que ofrece el canal.
Lo que el vídeo dice del coche (y del taller)
Más allá de la avería, Car Wizard aprovecha para elogiar la caja ZF 8HP, a la que considera la mejor transmisión automática jamás fabricada. Explica que las versiones de alto par recurren a variantes como la 8HP90 y que el conjunto aguanta sin quejarse cientos de caballos, incluso cerca del millar. También sostiene, ya en terreno opinativo, que este Hellcat supera en potencia a muchos Lamborghini, McLaren y Porsche, y recoge el comentario de un compañero sobre la velocidad de los Tesla: los eléctricos son más rápidos, admite, pero carecen del sonido.
El vídeo arranca además con una nota personal. Ronnie Tron, el especialista en electrónica del taller, estará fuera de cámara entre seis y ocho semanas para someterse a una operación oncológica. Mientras se recupera, su hermano Clay se incorpora al equipo.
Un fallo conocido con recambio barato
La delaminación de pantallas táctiles no es un fenómeno exclusivo de este coche ni de esta marca. En los foros de propietarios de sistemas Uconnect lleva años documentándose el mismo patrón: capas que se separan por calor y por el deterioro del adhesivo óptico, con el táctil perdiendo precisión antes de morir del todo. También ocurre en otras marcas que compran paneles a los mismos fabricantes. Lo singular del caso es el contexto: un vehículo de altas prestaciones y precio elevado, con un historial de mantenimiento escrupuloso, detenido por un componente que cuesta menos que un juego de neumáticos.
La consecuencia práctica es que el recambio aftermarket se ha convertido en la vía más razonable para miles de propietarios fuera de garantía. No hay que reprogramar nada ni sustituir el módulo completo: se cambia el panel y se reutiliza el resto.
Qué significa para el propietario
La lectura editorial es incómoda para el fabricante y tranquilizadora para el dueño. Incómoda porque demuestra que la delaminación de pantallas no distingue entre un utilitario y un deportivo de 707 caballos: es un problema de proveedor y de adhesivos, no de gama. Tranquilizadora porque el diagnóstico es sencillo, el repuesto existe y el desmontaje, aunque laborioso, no exige herramientas especiales ni un taller oficial.
Queda la otra cara: el tiempo. Retirar el embellecedor de un salpicadero impecable implica un riesgo real de marcar plásticos o romper anclajes, y ahí es donde muchos propietarios preferirán pagar mano de obra. Para el comprador de segunda mano, el aviso es claro: si el Challenger, el Charger o el Durango que está mirando tiene una franja clara cruzando la pantalla, no es suciedad ni un reflejo. Es una avería en curso, y conviene negociarla antes de firmar.
Car Wizard cierra el vídeo con la misma mezcla de ironía y cariño con la que lo abrió. Un coche de 10.000 millas, cuidado hasta el detalle, frenos al 90% y una pantalla rota. La pregunta que deja flotando es sencilla y algo molesta: si el fallo es tan común y el arreglo tan barato, ¿por qué sigue llegando a los talleres?
Puedes ver el análisis completo en el vídeo original de Car Wizard en YouTube.



