En ocasiones la realidad es tozuda. Me explico. Hasta hace nada los SUV europeos vivían plácidamente. Ya no. En muy poco tiempo ha llegado una auténtica avalancha desde China que pone en aprietos a modelos como el Volkswagen Tayron, heredero natural del anterior Tiguan Allspace y, por tanto, con una gran experiencia en el segmento D-SUV.
La paz se acabó porque se añaden rivales como el EBRO s800, que lo borda en muchos sentidos, sobre todo en electrificación y precio. Y eso está haciendo daño no solo a alternativas generalistas como la que nos ocupa en este duelo; también hace mella, incluso, en opciones premium de Audi, Mercedes o Lexus. Quién lo iba a decir.
Más para elegir en el Volkswagen Tayron

El Volkswagen Tayron ganará algún adepto extra sencillamente porque ofrece una gama de motorizaciones más amplia y variada. Dispone de un total de seis motores repartidos entre gasolina (prueba del 1.5 e-TSI 150 CV), mild hybrid, híbrido enchufable y diésel. Su rival no llega a tanto: a nuestra variante PHEV añade otra de gasolina sin electrificación con 147 CV (aquí su prueba). Dicho esto comenzamos este pulso entre Oriente y Occidente.
Con la tecnología híbrida enchufable que portan disfrutaremos de un eléctrico en el día a día y, a la vez, podremos llegar al fin del mundo sin depender de un enchufe. El Tayron es más largo, pero comienza cediendo terreno. El motivo es que esta mecánica no le permite ofrecer un interior con 7 plazas, que sí contempla el resto de la gama. En su rival son de serie.
El modelo de la marca alemana ofrece dos alternativas PHEV, con 204 CV o, como es el caso, los 272 de nuestra unidad. Combina un bloque de gasolina de 1.5 litros y 177 CV con un generador eléctrico que añade otros 115 CV. Ambos se ubican en la parte delantera y trabajando en conjunto suman los mencionados 272 CV. Mueven las ruedas delanteras. Si necesitas tracción total, solo la disfrutarás con la opción diésel 2.0 TDI con 193 CV.
El cambio es automático con doble embrague DSG, más rápido y menos refinado que el de su rival. Presenta un programa deportivo y opción de cambiar secuencialmente en las levas del volante. El s800 no difiere demasiado. Bloque térmico 1.5 con idéntica cilindrada que rinde 143 CV y dos motores eléctricos, con 82 CV que actúa como generador, y 204 CV, que sirve para impulsar el vehículo. La potencia total del sistema es de 279 CV. El cambio automático presenta dos relaciones y actúa como un convertidor de marchas CVT. La tracción también es exclusivamente delantera.
Más autonomía eléctrica en el alemán

La batería del modelo chino tiene una capacidad de 18,3 kWh, aspecto que le permite homologar una autonomía exclusivamente eléctrica de 90 kilómetros. En el Tayron es de 25,7 kWh y eso le permite recorrer hasta 116 kilómetros sin paradas.
Se igualan las cosas a la hora de cargar sus respectivas pilas. El alemán contempla reposiciones en carga continua de hasta 40 kW, los mismos que su rival. Los tiempos de carga son muy similares y siempre por debajo de la media hora.
En corriente alterna el Tayron cobra algo de ventaja con su cargador de 11 kW, por los 6,6 de su rival. Este último añade un práctico detalle como es la función bidireccional V2L, que permite alimentar elementos exteriores, como portátiles, bicicletas, cafeteras… El VW no lo tiene.
Suspensión adaptativa en el Tayron

En marcha los dos ofrecen un confort muy elevado. A partir de ahí, según incrementemos el ritmo nos sentiremos mejor al volante del alemán. El chasis tiene una puesta dinámica más ágil y va más asentado y equilibrado, en parte gracias a la suspensión adaptativa DCC que monta de serie. Además también convence más y mejor el tacto de la dirección, bastante más directa y comunicativa, y el del pedal del freno. Y añade levas en el volante para sentirte más protagonista si lo deseas.
El s800 PHEV va como la seda, pero si se le exige va más forzado. Al girar el volante todo resulta más asistido, ideal en ciudad, pero pierde ‘feeling’ en zonas sinuosas. Y los movimientos de la carrocería son más ostensibles debido a un tarado de la suspensión más suave en el que prima el confort por encima de todo.
En los dos vehículos podemos forzar el impulso exclusivamente eléctrico o el modo híbrido. Da más juego con el primero el Tayron, debido a la mayor capacidad de la batería. En el peor de los escenarios, en autovía o vías rápidas, da para cubrir 90 kilómetros reales, 35 más que su rival, que tiene un consumo EV, además, bastante más elevado.
Híbridos en serie o en paralelo

Si activamos el modo híbrido los motores pueden funcionar por separado o la vez en función de las circunstancias. Si hay energía en la batería la tendencia en los dos es siempre a desplazarse de manera eléctrica. Cuando se agota pasa a funcionar de manera híbrida y hay una tercera variante en la que el motor de gasolina actúa como generador para cargar la pila en marcha. En el modelo alemán se puede, además, reservar un porcentaje de la batería al gusto en marcha.
Parece complicado, pero toda esa gestión de funcionamiento la realizan los vehículos. El conductor siempre tendrá la oportunidad de activar los modos de conducción Eco, Normal y Sport en los dos vehículos, más una opción Individual que añade solo el germano.
Corren, pero esa no es su guerra

Si analizamos el rendimiento la balanza caer claramente del lado del Tayron. Con una potencia muy similar, la razón hay que buscarla en el cambio DSG, bastante más rápido. Por eso la ‘patada’ al hundir el pie en el acelerador es más contundente y sale con más brío. Incluso contempla la función ‘Launch Control’ para no perder motricidad desde parado. Los datos hablan por sí mismos: gana en todas la mediciones, aunque las diferencias son mínimas en muchos casos. En cualquier caso corren, pero esa no es su guerra. Les preocupa más el confort y mimar a sus ocupantes.
El tacto del freno nos convence algo más en el Tayron, pero las distancias de frenado son muy similares, aunque el EBRO logra alguna ligera ventaja a alta velocidad.
Consumos durante la prueba

¿Y el consumo? Pues a la carta. En el escenario más favorable, con carga en la batería, ambos se mueven en torno a los 6,0 litros de media; si se agota ya es más normal irse a los 7,5 litros sin hacer grandes alardes.
Pero la gran baza de ambos es moverse de manera exclusivamente eléctrica en el día a día, y ahí el Volkswagen sí que registra un radio de acción bastante más generoso, por capacidad de batería y consumo: 14,0 kWh frente a los 22,2 de su rival.
Analicemos el interior. Son amplios de verdad, con sendas presentaciones digitales, mejores resoluciones de pantallas en el Tayron, un puesto de conducción más ergonómico y unas butacas delanteras más trabajadas y con mejor sujeción también en el caso del alemán.
El EBRO s800 se remata con una calidad percibida muy elevada, la consola central es flotante, suma un asiento del copiloto con extensión para las piernas y apenas encontramos mandos físicos. Incluso la regulación de los retrovisores se realiza desde la pantalla táctil y el volante. Detrás ambos apuestan por una banqueta deslizable por partes. El alemán ofrece algún centímetro extra en esa zona, pero la plaza central del EBRO es más aprovechable por el piso plano.
Tercera fila solo en el EBRO s800 PHEV

La gran ventaja de este último es que contempla de serie una tercera fila. El acceso no es sencillo y una vez sentados el espacio hasta el techo es algo justo. Bien para niños, regular para adultos. Si se utilizan nos quedaremos todavía con 117 litros de maletero.

Por último, examinemos el equipamiento que ofrecen y el precio. El EBRO s800 lleva todo de serie y su dotación es supergenerosa en términos de confort, seguridad e infoentretenimiento. El Volkswagen Tayron se desmarca con detalles como faros matriciales o la mencionada suspensión DCC, pero la factura se dispara hasta los 65.645 euros (53.980 con todos los beneficios posibles aplicados). Su rival se queda en 38.545 y 31.990 euros, respectivamente. La diferencia da vértigo.

En definitiva, dos magníficas opciones para disfrutar en familia por confort de marcha y eficiencia gracias a sus respectivos sistemas híbridos enchufables. El Tayron ofrece más autonomía eléctrica, goza de un tacto general más preciso y de una dinámica algo más asentada. Su rival contraataca con argumentos como las siete plazas y una dotación de serie muy completa. Quizás sea más coche el alemán, pero la diferencia de precio es abismal a favor del hispano-chino.
Ficha técnica Volkswagen Tayron 1.5 eHybrid 272 CV
| Motor térmico | 1.5 TFSI |
| Disposición | Delantero transversal |
| Nº de cilindros/válvulas | 4, en línea |
| Cilindrada (c.c.) | 1.498 |
| Alimentación | Inyección directa de gasolina, turbo e intercooler |
| Potencia máxima/rpm | 177 CV / 5.500 |
| Par máximo/rpm | 250 Nm / 1.500 – 4.000 |
| Motor eléctrico | |
| Potencia máxima | 85 kW (115 CV) |
| Par máximo | 330 Nm |
| Autonomía máxima modo eléctrico | 116 km (138 en ciudad) |
| Batería | |
| Tipo – Capacidad | Iones de litio- 25,7 kWh |
| Sistema híbrido | |
| Potencia conjunta / Par máximo | 272 CV / 400 Nm |
| Transmisión | |
| Tracción | Delantera |
| Caja de cambios | Automática DSG 6 vel. |
| Dirección y frenos | |
| Dirección | De cremallera, asistencia eléctrica |
| Vueltas de volante (entre topes) | 2,1 |
| Diámetro de giro (m) | 12,1 |
| Frenos. Sistema (Del./Tras.) | Discos ventilados |
| Suspensión | |
| Delantera: | McPherson |
| Trasera: | Multibrazo |
| Ruedas | |
| Neumáticos – Llantas | 255/45 R19 – 8,5 x19’’ |
| Marca | Pirelli |
| Dimensiones y capacidades | |
| Peso en orden de marcha (kg) | 1.948 |
| Largo/Ancho/Alto (mm) | 4.792 / 1.866 / 1.666 |
| Capacidad del maletero (l) | 705-1.915 |
| Capacidad del depósito (l) | 45 |
Ficha técnica EBRO s800 PHEV
| Motor térmico | 1.5 T |
| Disposición | Delantero transversal |
| Nº de cilindros/válvulas | 4, en línea |
| Cilindrada (c.c.) | 1.498 |
| Alimentación | Inyección directa de gasolina, turbo e intercooler |
| Potencia máxima/rpm | 143 CV / 5.200 |
| Par máximo/rpm | 215 Nm / 2.500 |
| Motores eléctricos | |
| Potencia máxima | 82 CV / 204 CV |
| Par máximo | n.d. / 310 Nm |
| Autonomía máxima modo eléctrico | 90 km (127 en ciudad) |
| Batería | |
| Tipo – Capacidad | LFP- 18,3 kWh |
| Sistema híbrido | |
| Potencia conjunta / Par máximo | 279 CV / 365 Nm |
| Transmisión | |
| Tracción | Delantera |
| Caja de cambios | Automática, 2 vel. |
| Dirección y frenos | |
| Dirección | De cremallera, asistencia eléctrica |
| Vueltas de volante (entre topes) | 2,6 |
| Diámetro de giro (m) | 11,2 |
| Frenos. Sistema (Del./Tras.) | Discos ventil. / Discos |
| Suspensión | |
| Delantera: | McPherson |
| Trasera: | Multibrazo |
| Ruedas | |
| Neumáticos – Llantas | 235/50 R19 – 7,0 x19’’ |
| Marca | Kumho |
| Dimensiones y capacidades | |
| Peso en orden de marcha (kg) | 1.991 |
| Largo/Ancho/Alto (mm) | 4.725 / 1.860/ 1.705 |
| Capacidad del maletero (l) | 117-494-889-1.930 |
| Capacidad del depósito (l) | 51 |
Prestaciones durante la prueba del Volkswagen Tayron 1.5 eHybrid 272 CV
| Velocidad máxima | 215 km/h |
| Aceleración (en segundos) | |
| 400 metros salida parada | 15,39 |
| 1.000 metros salida parada | 27,10 |
| De 0 a 50 km/h | 3,52 |
| De 0 a 100 km/h (oficial) | 7,39 (7,3) |
| Recorriendo (metros) | 106,5 |
| Recuperación (en segundos) | |
| 400 metros desde 40 km/h en D | 12,94 |
| 1.000 metros desde 40 km/h en D | 24,64 |
| De 80 a 120 km/h en D | 4,15 |
| Recorriendo (metros) | 117,1 |
| Error de velocímetro a 100 km/h | + 2% |
| Frenadas (en metros) | |
| Desde 60 / 100 / 120 km/h | 13,9 / 38,7 / 56,1 |
| Sonoridad (en decibelios) | |
| A 60 km/h / A 100 km/h / A 120 km/h | 57,9 / 62,5 / 65,6 |
Prestaciones durante la prueba del EBRO s800 PHEV
| Velocidad máxima | 180 km/h |
| Aceleración (en segundos) | |
| 400 metros salida parada | 15,69 |
| 1.000 metros salida parada | 27,98 |
| De 0 a 50 km/h | 3,89 |
| De 0 a 100 km/h (oficial | 8,11 (8,5) |
| Recorriendo (metros) | 122,2 |
| Recuperación (en segundos) | |
| 400 metros desde 40 km/h en D | 13,17 |
| 1.000 metros desde 40 km/h en D | 25,55 |
| De 80 a 120 km/h en D | 4,51 |
| Recorriendo (metros) | 128,1 |
| Error de velocímetro a 100 km/h | + 2% |
| Frenadas (en metros) | |
| Desde 60 / 100 / 120 km/h | 14, 0 / 37,7 / 53,6 |
| Sonoridad (en decibelios) | |
| A 60 km/h / A 100 km/h / A 120 km/h | 55,8 / 60,6 / 64,5 |
Consumos en la prueba del Volkswagen Tayron 1.5 eHybrid 272 CV
| Consumos | l/100 km |
| Ciudad a 23 km/h de promedio | 4,3 |
| Carretera a 90 km/h de crucero | 5,7 |
| Autopista a 120 km/h de crucero | 7,0 |
| Consumo medio (Porcentaje de uso 30% urbano; 50% autovía; 20% carretera) | 6,0 |
| Autonomía media | |
| Kilómetros recorridos | 750 |
| Consumos oficiales | |
| Ciclo ponderado | 1,7 |
Consumos en la prueba del EBRO s800 PHEV
| Consumos | l/100 km |
| Ciudad a 25 km/h de promedio | 4,5 |
| Carretera a 90 km/h de crucero | 6,0 |
| Autopista a 120 km/h de crucero | 7,5 |
| Consumo medio (Porcentaje de uso 30% urbano; 50% autovía; 20% carretera) | 6,3 |
| Autonomía media | |
| Kilómetros recorridos | 809 |
| Consumos oficiales | |
| Ciclo ponderado / combinado | 2,5 / 6,0 |
Fotos comparativa VW Tayron 1.5 eHybrid-EBRO s800 PHEV










Fotos Volkswagen Tayron 1.5 eHybrid 272 CV



























Fotos EBRO s800 PHEV





























