México se ha consolidado desde hace tiempo como uno de los grandes centros de producción automovilística a nivel mundial, albergando instalaciones de algunos de los constructores más potentes del planeta. Sin embargo, la proyección internacional de firmas locales ha sido históricamente casi anecdótica. El recién presentado Olinia Uno llega con la firme intención de romper esta inercia. Como modelo de debut de la primera marca de vehículos eléctricos originaria de este país, el modelo carga sobre sus hombros con la responsabilidad de revolucionar por completo el panorama de la movilidad urbana nacional.
El Olinia Uno se define como un modelo compacto con capacidad para seis ocupantes, cuyo diseño y desarrollo se han llevado a cabo íntegramente en México. Además, el proyecto cuenta con el respaldo directo del gobierno del país para su producción local. A diferencia de otros lanzamientos eléctricos recientes, este vehículo no busca competir en el mercado de consumo convencional, ni tampoco rivalizar con los turismos tradicionales. Su estrategia comercial es muy diferente: postularse como una alternativa directa, segura y eficiente frente a las motocicletas y los mototaxis de tres ruedas que actualmente saturan las vías de comunicación de las principales urbes mexicanas.
Una sencilla mecánica 100% eléctrica impulsa a este particular Olinia Uno
Por lo tanto, su planteamiento descarta los desplazamientos de larga distancia o los viajes por carretera, enfocándose decididamente hacia los servicios de transporte de pasajeros de tipo ‘última milla’. Para cumplir con este cometido, el Olinia Uno incorpora un esquema mecánico muy modesto. De ahí que cuente con una batería de fosfato de hierro y litio (LFP) con una capacidad de apenas 14,7 kWh (menos de lo que ofrecen actuales híbridos enchufables como el Volkswagen Golf eHybrid con sus 19,7 kWh útiles y 143 kilómetros de autonomía eléctrica), encargada de alimentar un único motor eléctrico que desarrolla una potencia de tan solo 13 kW (17,7 CV). Con estas especificaciones, las prestaciones son puramente urbanas, homologando una velocidad máxima limitada a tan solo 50 km/h.
El verdadero argumento de venta de este microcoche radica en su economía de uso y adquisición. El precio de salida se sitúa en los 150.000 pesos, una cifra que al cambio actual se queda ligeramente por debajo de los 8.000 euros. Según los datos facilitados por la propia compañía, los costes operativos marcan una diferencia sustancial frente a las alternativas existentes en el mercado. Mientras que un taxi convencional con motor de combustión interna genera un gasto de hasta 2,4 pesos (0,14 euros) por kilómetro y un mototaxi alcanza los 1,18 pesos (0,07 euros), el Olinia Uno reduce esa tarifa operativa a apenas 0,50 pesos (0,03 euros) por kilómetro recorrido. A la hora de repostar, el vehículo se puede conectar a una toma doméstica estándar de 220 voltios, necesitando unas cuatro horas para completar la carga, un proceso idóneo para realizarse en horario nocturno. La autonomía total por carga está fijada en 100 kilómetros.
Unos costes de adquisición y de uso que lo hacen realmente interesante

Desde Olinia señalan que la configuración del habitáculo está pensada al milímetro para trayectos cortos en grupo con paradas muy frecuentes, facilitando el acceso continuo de pasajeros, equipajes, niños o personas de la tercera edad. Para garantizar la ergonomía, la carrocería incorpora numerosos asideros tanto en la zona exterior como en el habitáculo. Además, gracias a un sistema de puertas traseras de apertura inversa (tipo suicida), el vehículo permite el acceso directo de usuarios en silla de ruedas sin que sea necesario realizar ningún tipo de reforma o adaptación técnica en el chasis.
La puesta de largo del modelo tuvo un marcado carácter institucional, contando con la presencia de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, quien exhibió una unidad de desarrollo en el escenario durante la presentación mundial celebrada en la base militar de Santa Lucía. Aunque su estética de líneas funcionales no busque conquistar por el plano emocional, cumple fielmente con las exigencias de practicidad que demanda su cometido.
5 puntos clave de este Olinia Uno
- Proyecto estatal: El Olinia Uno es el primer modelo de la primera firma de coches eléctricos de México, diseñada localmente y respaldada por el gobierno federal.
- Enfoque profesional: No está destinado al comprador particular común, sino a sustituir de forma segura a los mototaxis de tres ruedas en trayectos de última milla.
- Mecánica urbana: Emplea una batería LFP de 14,7 kWh y un motor de 17 CV que le permiten alcanzar una velocidad punta de 50 km/h.
- Costes mínimos: Promete un gasto operativo de solo 0,50 pesos por kilómetro y un precio de venta inferior a los 8.000 euros (150,000 pesos).
- Habitabilidad y acceso: Dispone de espacio para seis ocupantes y equipa puertas traseras de apertura inversa que facilitan el acceso de sillas de ruedas sin modificaciones.
Fotos: Olinia














