Mercedes deja a CATL y elige a Samsung SDI para sus baterías

El fabricante alemán entrega a Samsung SDI las celdas NMC de la próxima generación de eléctricos sobre plataformas MMA y AMG.EA. El movimiento llega tras año y medio de presión arancelaria europea sobre proveedores chinos y sigue el patrón ya iniciado por BMW.

Mercedes rompe la dependencia de CATL y entrega a Samsung SDI el suministro de celdas para su próxima generación de eléctricos a partir de 2028, en un movimiento que reordena el mapa de proveedores de baterías en Alemania.

El fabricante de Stuttgart ha cerrado con el grupo coreano un acuerdo para celdas de química NMC (níquel-manganeso-cobalto) destinadas a la siguiente ola de modelos sobre las plataformas MMA y AMG.EA, según ha avanzado Carscoops esta semana. La operación supone, en la práctica, sacar a CATL del rol dominante que ha tenido en los últimos ciclos de producto del grupo y repartir la mochila entre proveedores con menor exposición geopolítica.

Por qué Mercedes saca a CATL de la ecuación principal

La decisión no se entiende sin el ruido regulatorio de los últimos dieciocho meses. Bruselas aprobó en 2024 los aranceles a vehículos eléctricos chinos y desde entonces los fabricantes europeos llevan revisando uno por uno sus contratos de celdas con suministradores asiáticos, no por la celda en sí, sino por el riesgo de que la próxima vuelta de tuerca alcance también a los componentes críticos. CATL sigue siendo el mayor fabricante mundial de baterías para automoción —cerca del 37% de cuota global en 2025 según los datos de SNE Research—, pero esa misma posición lo convierte en objetivo regulatorio.

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A ese dato le falta un matiz: Mercedes no rompe del todo con CATL. El proveedor chino seguirá presente en modelos en curso y, según fuentes del sector, mantiene contratos para variantes específicas. Lo que cambia es quién manda en la próxima generación. Y ahí Samsung SDI gana terreno frente a un rival que hasta ahora se daba por intocable.

La elección coreana tiene lectura industrial. Samsung SDI ya suministra a BMW, Stellantis y Rivian, y opera plantas en Hungría dentro del perímetro arancelario europeo, lo que blinda a Mercedes ante futuros movimientos de Bruselas sobre origen de componentes. Hungría se está convirtiendo, casi por defecto, en el hub europeo de la celda asiática que esquiva los aranceles.

Quién pierde y quién gana en el reparto

El gran damnificado es CATL, que ve cómo uno de sus clientes premium europeos diversifica deliberadamente. No es el primero: Volkswagen lleva año y medio empujando su propia PowerCo, Stellantis amplió contratos con LG Energy Solution en otoño y BMW reforzó la línea con EVE Energy y Samsung SDI. La señal industrial es clara: el cliente europeo de gama alta no quiere depender de un único proveedor chino para la próxima década.

El ganador evidente es Samsung SDI, que entra en la cuenta de un fabricante con margen alto y volúmenes predecibles. Para el grupo coreano, Mercedes es el sello de calidad que faltaba para reposicionarse frente a LG y CATL en el segmento premium. Y le permite amortizar mejor las inversiones en química NMC de alta densidad, justo cuando la industria empieza a mirar también a LFP y a las celdas de estado sólido para mediados de la próxima década.

Mercedes CATL acuerdo

¿Qué se juega Mercedes en concreto? Margen y narrativa. Margen, porque el coste de celda es el mayor componente variable de un eléctrico —entre el 30% y el 40% del coste de fabricación según los análisis de BloombergNEF— y diversificar proveedores es la única forma de mantener poder de negociación. Narrativa, porque el discurso europeo sobre soberanía industrial ya no se sostiene si tu coche eléctrico premium lleva celda china en cada variante.

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Lo que este movimiento dice del mapa europeo de baterías hasta 2028

Esta redacción interpreta el acuerdo como parte de un patrón más amplio que conviene leer con perspectiva. En 2021, cuando Mercedes presentó la plataforma EVA y arrancó el EQS, el discurso interno era exactamente el contrario: contratos largos con proveedores asiáticos, plantas conjuntas en China y dependencia asumida del ecosistema CATL. Cinco años después, la hoja de ruta es la opuesta. ¿Qué ha cambiado? Tres cosas a la vez: los aranceles europeos, la presión política sobre la cadena de suministro y la constatación de que CATL no abarata sus celdas al ritmo previsto.

El precedente útil aquí es el de BMW, que ya en 2022 firmó con EVE Energy y reforzó con Samsung SDI antes de que el resto del sector se moviera. El grupo bávaro lleva una ventaja de cerca de dos años en diversificación, y se nota en los costes unitarios reportados en sus últimos resultados. Mercedes llega tarde a esa diversificación, pero llega: lo importante es que el acuerdo con Samsung SDI fija condiciones para el ciclo 2028-2032, justo la ventana en la que se va a librar la batalla por la cuota del eléctrico premium frente a Tesla, BYD y los chinos en su salto a Europa.

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Eso sí, queda un frente abierto que ningún acuerdo de celdas resuelve: el cátodo. Tanto Samsung SDI como CATL dependen de materiales procesados mayoritariamente en China, y ahí Mercedes —como toda la industria europea— sigue expuesta. Diversificar al fabricante de celda es un primer paso, no la solución completa. El próximo hito a vigilar es la presentación de resultados del primer semestre de Mercedes, prevista para julio, donde la compañía suele actualizar la hoja de ruta de baterías y previsiblemente detallará el reparto exacto entre proveedores para los modelos MMA.

Análisis de Impacto Motor16

  • Dato de mercado: Mercedes-Benz mantiene una cuota de en torno al 5,3% en el mercado europeo de turismos en 2025 según ACEA, con cerca del 19% de sus matriculaciones ya electrificadas (BEV+PHEV). Samsung SDI cerró 2025 con un 9% de cuota global en celdas de automoción, según SNE Research.
  • El rumor: En foros de análisis industrial se comenta que el acuerdo con Samsung SDI va acompañado de una opción de codesarrollo para celdas de estado sólido a partir de 2030, aunque ninguna de las dos compañías lo ha confirmado oficialmente. También se apunta a que CATL conservará contratos para versiones LFP de modelos de acceso, sin que esto se haya hecho público.
  • Veredicto: Movimiento táctico bien calibrado, no revolución. Mercedes no inventa la diversificación —BMW lleva dos años haciéndolo— pero corrige a tiempo una dependencia que se había vuelto incómoda. La verdadera prueba llegará cuando se vea si Samsung SDI cumple en coste por kWh lo que CATL ofrecía sin discusión.