Hay automóviles que nacen especiales y otros que, directamente, parecen haber sido diseñados para convertirse en leyendas. Dentro del universo de la firma de Woking, el McLaren P1 ya juega en esa liga, pero hay un ejemplar que se sitúa un paso por encima del resto: el McLaren P1 GT construido por los maestros de Lanzante, una interpretación extrema y profundamente emocional del superdeportivo británico. Esta criatura es mucho más que una versión ‘rara’; porque nació como un homenaje directo al legendario F1 GTR Longtail, aquella máquina que escribió su nombre en la historia del automovilismo con la victoria en las 24 Horas de Le Mans en 1997.
Ahora bien, conviene poner las cartas sobre la mesa. El McLaren F1 GTR Longtail se ganó su prestigio dentro de la pista, evolucionando desde un vehículo de calle hasta convertirse en un arma de resistencia. El P1 GT, en cambio, nace desde otra perspectiva: es una pieza creada para celebrar aquella hazaña, pero sin recorrer el mismo camino. Algunos lo ven como una maniobra comercial, y quizá lo sea, pero también es cierto que Lanzante ha logrado algo que pocos talleres pueden presumir de hacer: reinterpretar un icono sin traicionar su espíritu.
Las cuatro máquinas fabricadas por Lanzante nacen de la versión GTR del McLaren P1

El punto de partida ya es especial. El McLaren P1 GT no deriva del P1 de producción, sino del P1 GTR, la salvaje variante que los de Woking confeccionaron para usar dentro de un circuito. A partir de ahí, Lanzante lo transforma en un vehículo apto para carreteras abiertas, sin perder ni un ápice de su carácter. Puede que no alcance la sofisticación técnica del Longtail original, pero su magnetismo es indiscutible. Y eso, en el mundo de los superdeportivos, pesa tanto como los tiempos por vuelta.
Es por ello que no nos sorprende que los especialistas de RM Sotheby’s esperen alcanzar una cifra contundente cuando este ejemplar salga a subasta en la Semana del Automóvil de Monterey en el mes de agosto. Y es que estiman que cambiará de manos por entre 3 y 3,5 millones de dólares (entre 2,6 y 3,0 millones de euros).
Una obra de arte con 1.000 CV de potencia y apenas 8.800 kilómetros

Se cree que solo existen cuatro unidades del McLaren P1 GT. La número #3, la protagonista de esta historia, luce un sobrio acabado negro que contrasta con las llantas plateadas de cinco radios e inspiradas en las de aquel F1 GTR Longtail, así como con la gran cantidad de la fibra de carbono expuesta. Por su parte, el habitáculo pone cierta nota de color con las inserciones en gamuza roja que encontramos en su volante o en sus impresionantes asientos, equipados además con los pertinentes arneses de seguridad.
Aunque la base para dar vida a los McLaren P1 GT es un automóvil de circuito, Lanzante lo equipó con comodidades que mejoran su experiencia de uso en el día a día. Y es que esta maravilla de la ingeniería cuenta con aire acondicionado, elevalunas eléctricos, un sistema de infoentretenimiento, alfombrillas… Pero conviene no engañarse. Bajo esa apariencia ‘civilizada’ sigue latiendo una impresionante mecánica híbrida donde la voz cantante recae en un extraordinario 4.0 V8 Biturbo para generar una potencia combinada de 1.000 CV.
RM Sotheby’s señala que esta unidad acumula tan solo 5.484 millas (8.825 km) en su haber y que cuenta con documentación estadounidense y un informe Carfax impecable. No será nunca el F1 GTR Longtail que lo inspira, ni falta que le hace. Dentro de la familia P1, este GT ocupa su propio espacio: el de las rarezas que se convierten en joyas.
Cinco claves del McLaren P1 GT
- Herencia Longtail reinterpretada por Lanzante.
- Producción mínima con solo cuatro ejemplares conocidos.
- Diseño de cola larga que lo distingue del P1 estándar.
- Comodidades añadidas para hacerlo apto para carretera.
- Motor con 1.000 CV que mantiene su esencia de coche de circuito.
Fotos: RM Sotheby’s





































