La Ley de Movilidad Sostenible entró en vigor a finales de 2025 para regular la forma en la que las administraciones, empresas y servicios de transporte se desplazan. Lógicamente, y de acuerdo con el propio nombre de la norma, la ley llega para conectar aún más la movilidad con los objetivos ambientales que vienen de la Unión Europea.
¿Sabes cuál será su impacto en tu día a día? Esta nueva ley regula cuestiones relacionadas con el transporte para llegar al trabajo o el sistema de distintivos medioambientales de la Dirección General de Tráfico (DGT).
3La DGT revisará también las etiquetas ambientales
La ley no es una norma de tráfico en sentido estricto, pero sí que tiene un aspecto que involucra a la DGT al revisar el sistema de etiquetas ambientales. El Gobierno lleva trabajando desde que se aprobó la ley en diciembre de 2025 para actualizar la clasificación de los vehículos en base a las emisiones reales de CO₂ y no al año de fabricación.
Por tanto, esto abre la puerta a la manera de asignar las etiquetas ECO y Cero Emisiones. Afectará, sobre todo, a microhíbridos e híbridos ligeros que ahora mismo tienen etiqueta ECO, cuando la mayor parte del tiempo circulan con el motor de combustión. Eso sí, esta reclasificación de las etiquetas a raíz de la Ley de Movilidad Sostenible no tendría carácter retroactivo y no quitaría a nadie el distintivo ambiental que posee.
Otros cambios de la ley, aunque menos visibles y discutidos que todo lo anterior, pasan por impulsar la digitalización del sistema de transporte, crear espacios de pruebas para innovación regulatoria y mejorar la gestión de datos abiertos en la movilidad. También reforzar la planificación de infraestructuras, la eficiencia energética en estaciones, talleres y nodos de transporte y medidas para mejorar la competitividad del transporte de mercancías.


