Julio (39), gasolinero: «No es una leyenda, los combustibles renovables existen y funcionan de verdad»

Prometen ser la salvación de los motores de combustión, pero la falta de materia prima esconde una verdad incómoda sobre su viabilidad masiva.

Los combustibles renovables han pasado de ser una promesa de futuro a una realidad que ya puedes encontrar en algunas estaciones de servicio de España. Pero todavía hay muchas preguntas en el aire. ¿Son ecológicos de verdad? ¿Pueden romper el motor de un coche de combustión? ¿Es la solución definitiva para olvidarnos del coche eléctrico?

Vamos a ver qué hay de cierto y cuáles son los desafíos a los que se enfrenta el mercado de este tipo de producto.

¿Qué son los combustibles renovables?

combustibles renovables
Fuente propia/IA

Los combustibles renovables se obtienen del procesamiento de residuos orgánicos como el aceite de cocina usado, restos de poda o grasas animales que no se pueden destinar al consumo.

Publicidad

Lo más interesante de esta tecnología es que el resultado final es prácticamente idéntico al combustible fósil. Si tienes un coche de gasolina o diésel, podrías echarle este combustible renovable ahora mismo y tu motor no lo notaría. Funciona igual, rinde igual y suena igual. Por eso muchos conductores insisten en que no es una leyenda urbana. El líquido está ahí, sale por el boquerel y hace que tu coche se mueva con total normalidad.

Cuando hablamos de que estos combustibles son «limpios», hay que ser precisos para no llamarnos a engaño. Si te pones detrás del tubo de escape de un coche que usa gasolina renovable, seguirás viendo que sale algo de humo. Entonces, ¿dónde está la magia? La clave reside en lo que los expertos llaman el ciclo de vida o emisiones netas.

Piensa en una planta de maíz que se usa para fabricar este combustible. Mientras esa planta crecía, estuvo absorbiendo dióxido de carbono del aire para vivir. Cuando convertimos esa planta en combustible y la quemamos en el coche, estamos devolviendo a la atmósfera ese mismo dióxido de carbono que la planta ya había retirado. Es un círculo cerrado.

En cambio, cuando sacamos petróleo del subsuelo, estamos inyectando en la atmósfera un carbono que llevaba guardado millones de años, lo que aumenta el total de gases contaminantes. Con los combustibles renovables de última generación, se estima que se reducen las emisiones netas en más de un 70%. Es una mejora brutal, aunque no sea una solución de cero emisiones absolutas como podría ser el hidrógeno verde o un eléctrico cargado con placas solares.

La cruda realidad: no hay para todos

indicador deposito
Fuente: Agencias

Aunque la tecnología funciona de maravilla, nos enfrentamos a un muro: la falta de basura. Para fabricar estos combustibles necesitamos residuos, y la cantidad de basura orgánica que generamos como sociedad tiene un límite muy claro. No podemos fabricar más residuos solo para tener más gasolina.

En España tenemos ejemplos muy potentes. Repsol ya produce gasolina 100% renovable en su planta de Tarragona y Cepsa está levantando una instalación enorme en Huelva. Pero si miras los mapas de gasolineras, verás que solo están disponibles en unos pocos puntos estratégicos. Por ejemplo, la gasolina renovable apenas se encuentra en unas 30 estaciones en todo el país. No es que las petroleras no quieran venderla, es que no hay suficiente cantidad para llenar todos los depósitos de todos los coches que circulan por nuestras carreteras.

Publicidad

Para que te hagas una idea, una planta que cuesta más de mil millones de euros apenas alcanza para cubrir el 1,5% del consumo de un país como Reino Unido. Los números no salen si queremos que todos los coches del mundo sigan quemando algo.

Duelo entre el coche y los aviones

coches vs. aviones
Fuente: Bentley.

Además de la poca cantidad de este combustible, entra en juego un competidor más que tiene un consumo brutal: los aviones. La industria de la aviación no puede ponerle baterías a un avión que tiene que cruzar el Atlántico. El peso de las baterías sería tan grande que ni siquiera podría despegar. Por eso, para los aviones de largo recorrido, los combustibles renovables, conocidos como SAF en ese sector, son la única tabla de salvación para no contaminar.

Publicidad

Europa ya ha dictado normas muy estrictas. Las aerolíneas están obligadas por ley a usar cada vez más combustible renovable, y esto genera una competencia directa. Los mismos residuos que se usan para hacer la gasolina de tu coche son los que se necesitan para que vuele un avión. Y aquí la lógica es implacable: como tú tienes la alternativa de comprarte un coche eléctrico o usar el transporte público, mientras que un avión no tiene otra opción, el combustible renovable irá prioritariamente a los cielos. Tu coche está en el final de la lista de prioridades a la hora de repartir estos escasos recursos.

El papel de España en este nuevo mapa energético

refinería
Fuente: Pexels

Lo cierto es que España está muy bien posicionada en el sector de los combustibles renovables. Tenemos plantas punteras en varios lugares, y somos referentes europeos en la transformación de residuos en energía. Esto es una excelente noticia para nuestra economía y para sectores como el transporte pesado por carretera o los barcos, donde la electricidad todavía tiene mucho camino por recorrer.

Los combustibles renovables son una realidad impresionante. Funcionan tan bien que ni te enterarías si alguien los pusiera en tu depósito mañana. Pero su futuro no está en el coche particular de quien va al trabajo cada día, sino en los sectores donde no queda más remedio que quemar algo para moverse.