202 kilogramos en orden de marcha. Esa es la cifra que coloca a la Kove 800X Pro como la trail media más ligera del mercado, por delante de pesos pesados como la Yamaha Ténéré 700 o la Honda XL750 Transalp. Una diferencia de entre diez y veinte kilos que, sobre el papel, ya anticipa un comportamiento radicalmente distinto lejos del asfalto.
La publicación argentina La Moto lo ha confirmado con báscula en mano: en su última guía de compras, la Kove registró 202 kg en condiciones reales de uso, dejando atrás a la Aprilia Tuareg 660 (212 kg), la Ténéré 700 (212,4 kg), la Transalp (222,7 kg) y a las más pesadas CFMoto 800 MT-X (229,5 kg) y Voge DS800X Rally (242,7 kg). Ninguna otra trail del segmento medio se acerca a una cifra tan contenida, y la elección de materiales y la obsesión por aligerar cada componente han sido los pilares del proyecto.
El veredicto de la balanza: 202 kg reales
La marca declara 190 kilos en seco, pero el dato que realmente importa es el de orden de marcha, con todos los líquidos y el 90 % de combustible. La Kove 800X Pro marcó 202 kg exactos en la prueba de campo, y ese valor la convierte en la referencia indiscutible de la categoría para quienes valoran cada gramo.
Diez kilos menos que la Tuareg, veinte menos que la Transalp… en conducción off-road la diferencia se traduce en menos inercia, cambios de dirección más rápidos y menor fatiga cuando toca vadear, levantar la moto o negociar trialeras lentas. Eso sí, el peso no lo es todo: la distribución de masas y la puesta a punto de las suspensiones juegan un papel igual de importante, y ahí Kove también ha afinado.
Un motor vivo y una parte ciclo para el off-road
El propulsor bicilíndrico DOHC de 799 cc, refrigerado por agua y con inyección Bosch, entrega 95 CV y 80 Nm de par máximo a 7.500 rpm. Se asocia a una transmisión de seis velocidades con quickshifter bidireccional y cinco modos de conducción. La entrega es contundente desde abajo y el tacto del cambio rápido sorprende por su suavidad en reducciones.
La horquilla delantera totalmente regulable ofrece 252,5 mm de recorrido, y el monoamortiguador trasero con separación gas/aceite completa un esquema que pide pistas sin asfaltar. Depósito de 20 litros, llanta delantera de 21” y trasera de 18”, frenos de doble disco delantero con ABS de doble canal y una altura de asiento contenida de 845 mm redondean el conjunto.
Análisis: cuando restar peso es más importante que sumar caballos
La versión 2026 de la Kove 800X Pro llega con un paquete de mejoras sugeridas directamente por los usuarios, lo que demuestra una capacidad de evolución rápida poco habitual en marcas de este perfil. Kove ha apostado por una filosofía que prima la ligereza sobre el equipamiento superfluo, y el resultado es una moto que se siente especialmente viva en escenarios off-road exigentes.
Frente a la Ténéré 700, ofrece una relación peso-potencia netamente superior (2,13 kg/CV frente a los 2,36 kg/CV de la Yamaha) y un tacto de suspensiones más orientado al uso campero. Respecto a la Honda Transalp, la ventaja en peso se amplía a más de 20 kg, lo que puede ser decisivo en rutas de larga distancia con tramos rotos.
En su mercado de origen se comercializa a un precio muy competitivo que, al cambio, rondaría los 20.000 euros, aunque la marca aún no ha confirmado tarifa para España. Si logra mantener una posición agresiva en precio, la Kove tiene papeletas para arañar ventas a las japonesas entre los motoristas que buscan una trail de verdad, no un SUV de dos ruedas.
En un segmento donde cada kilo cuenta, la Kove demuestra que quitar lastre es tan importante como sumar caballos.


