La Rieju NKD 125 ha vuelto a levantar ampollas por un motivo que poco tiene que ver con su mecánica: su estética de naked afilada recuerda demasiado a la KTM 125 Duke.
Los parecidos que cantan
Según el análisis de RideApart, el chasis multitubular visto y la silueta del depósito hablan un idioma muy parecido al de la Duke. El tratamiento del faro LED, la postura mini-streetfighter y las aristas completan la sensación de déjà vu.
Rieju define la moto como una naked de estética radical y mucha personalidad. Y no le falta actitud: faro anguloso, aletas laterales junto al depósito, cúpula mínima, colín corto y aristas por todas partes. El problema es que ya la has visto antes.
No es una copia mecánica, ni mucho menos. Pero, puesta al lado de la KTM 125 Duke, la comparación visual se vuelve incómoda. No digo que Rieju fotocopiara los deberes de KTM. Solo digo que entendería que en Mattighofen empezaran a mirar el nombre escrito en la parte superior de la hoja.
Una mecánica que no copia a KTM
La NKD 125 monta un monocilíndrico refrigerado por líquido y con inyección electrónica, asociado a una caja de seis marchas. El chasis tubular, la horquilla invertida y la pinza Nissin completan una ficha técnica solvente: disco de 320 mm, ABS, control de tracción y una altura de asiento de 780 mm.
KTM responde con una 125 Duke que utiliza un motor de 124,99 cc y unos 15 CV, chasis multitubular de acero con subchasis de aluminio, horquilla WP Apex de 43 mm, pinza radial de cuatro pistones y ABS en curva con modo Supermoto.
El parecido se juzga con los ojos, pero la ficha técnica de la Rieju NKD 125 juega la partida por su cuenta.
La NKD 125 declara un peso en seco de 150 kilos, algo más que la Duke. Sobre el papel, es una naked de iniciación muy solvente, con argumentos de sobra para el carnet A1.

Y luego está el precio: 3.149 euros, una tarifa que queda muy por debajo de los 4.491 que pide la KTM 125 Duke en Europa. El ahorro de más de 1.300 euros es un argumento que habla solo para un conductor novel.
Análisis: la herencia de Rieju daba para más
RideApart recuerda que Rieju no es una marca cualquiera. Nació en 1934 de la mano de Luis Riera y Jaime Juanola, y en los años 80 ganó nueve campeonatos de España de enduro en las categorías de 74 y 80 cc con sus Marathon. Puedes consultar más sobre la historia de Rieju.
La propia Rieju lleva años fabricando naked 125: la NKD original llegó en 2005 y la RS3 NKD en 2012. Por eso sorprende que, con 90 años de historia, la nueva NKD 125 se parezca tanto a la Duke en lugar de buscar una identidad propia.
La publicación apunta a que la moto se fabrica con un socio en China, algo que no es necesariamente malo para contener el precio. Pero da la sensación de que la papeleta del diseño se resolvió demasiado rápido.
Si el comportamiento dinámico acompaña y el precio se mantiene, la NKD 125 puede funcionar. Lo que falta es la chispa visual que convierta a Rieju en una alternativa propia, no en una segunda opción que recuerda a KTM.
La pelota queda en el tejado de Rieju: tiene historia, experiencia y credenciales para firmar una naked 125 con personalidad. Solo falta que la próxima generación lo demuestre.
Tu Mecánico de Confianza
Esta es la ficha técnica y lo que deberías comprobar antes de comprar la Rieju NKD 125:
- Motor y transmisión: monocilíndrico refrigerado por líquido, inyección electrónica y caja de seis marchas.
- Peso y ergonomía: 150 kg en seco y un asiento a 780 mm del suelo.
- Frenos y electrónica: ABS, control de tracción, horquilla invertida de 41 mm y pinza Nissin.
- Precio: 3.149 euros, frente a los 4.491 euros de la KTM 125 Duke.
- Consejo de taller: consulta con tu servicio oficial la procedencia exacta del motor y la cobertura de garantía en España antes de firmar.
No es una moto para comerse un circuito, pero si el motor responde con suavidad y los acabados aguantan, la NKD 125 puede ser una compra muy razonable. Prueba una antes de decidir.

