BYD ha cerrado un acuerdo con EasyPark para que sus futuros modelos europeos paguen el estacionamiento desde la pantalla del infoentretenimiento. La integración de ParkPay, prevista para 2027, elimina el paso por el parquímetro y reduce al mínimo la dependencia del teléfono móvil en los aparcamientos compatibles.
Cómo funciona el pago automático desde el salpicadero
El sistema se apoya en la infraestructura digital del grupo Arrive, que reúne a EasyPark, RingGo y Parkopedia. Desde la conectividad embarcada del vehículo, ParkPay localiza plazas disponibles, registra la entrada en el aparcamiento, mide el tiempo de estacionamiento y ejecuta la transacción sin que el conductor manipule una app externa.
ParkPay no es una simple aplicación proyectada en la pantalla. Es una integración nativa en el multimedia del coche, pensada para que la búsqueda de plaza, el cobro y la confirmación del tiempo se resuelvan en segundo plano. El usuario solo ve el resultado: la opción de estacionar y el desglose del importe antes de salir.
En el caso de EasyPark, la experiencia acumulada en el pago por móvil le permite aplicar un modelo de cobro por minutos o por franjas adaptado a cada ciudad. La integración traslada esa lógica al coche, con el mismo perfil del conductor como nexo entre el vehículo, el parking y el método de pago.
El registro de entrada, la lectura del tiempo de uso y la transacción económica quedan unificados en la propia tecnología embarcada. La cobertura arrancará con miles de instalaciones vinculadas a la red de Arrive y aumentará de forma gradual a medida que nuevos aparcamientos públicos y privados se adhieran al sistema.
El despliegue no será idéntico en toda Europa. España se sitúa entre los primeros mercados en dar el salto, impulsada por la rápida implantación de las plataformas digitales de pago de estacionamiento. BYD incluirá la función en sus gamas conectadas y en su marca premium DENZA, con la mirada puesta en un panel único para recarga, rutas y aparcamiento.
El avance no está solo en prescindir del móvil: el coche asume la gestión completa del estacionamiento, desde la localización de la plaza hasta el pago al salir.
Qué cambia para el conductor y cuándo llega
La llegada de ParkPay a los BYD elimina el ritual de validar ticket o abrir una aplicación al llegar. En un aparcamiento compatible, la pantalla del coche se convierte en la única interfaz necesaria para estacionar. El conductor gana tiempo y evita el riesgo de olvidar el tique físico o de quedarse sin batería en el móvil a la hora de pagar.
La experiencia en un parking cerrado se parece a la de un peaje sin barrera: el conductor entra, aparca y sale; el sistema cierra la operación. En zonas reguladas en superficie, el coche podrá iniciar y detener el contador con una orden desde la pantalla, sin tener que recordar la zona horaria ni ampliar el tiempo antes de que expire.
La implantación progresiva desde 2027 dependerá de la red de aparcamientos adheridos. Eso significa que la experiencia completa no estará disponible en todos los parkings desde el primer día, sino que se ampliará conforme los operadores se integren en la plataforma. Para el conductor, la utilidad real será mayor en entornos urbanos con alta rotación y en zonas de estacionamiento regulado, donde el pago móvil ya es habitual.
La curva de adopción dependerá de dos factores: cuántos parkings se integren y cuántos conductores activen la función en su perfil. No basta con tener un BYD compatible en 2027; hará falta vincular una tarjeta o un método de pago y autorizar el uso de los datos de estacionamiento. Una vez configurado, el sistema deja de pedir pasos intermedios.
La cabina como centro de pagos: el siguiente paso
Este movimiento encaja en una transformación más amplia del multimedia embarcado. La pantalla del coche deja de ser solo un panel de navegación y climatización para convertirse en una pasarela de servicios cotidianos. Con ParkPay integrado, el vehículo interactúa con la infraestructura urbana sin acciones manuales repetidas, algo que la industria persigue para unificar pagos de peajes, recargas y aparcamiento en un mismo entorno.
La tracción comercial de BYD en España convierte esta integración en un banco de pruebas masivo. Cuando un fabricante de su volumen estrena una pasarela de pago nativa, los operadores de parking tienen incentivos para conectarse a la red, porque el parque de coches capaces de usarlo crece. Ese efecto debería acelerar la adopción en ciudades donde el pago por app ya ha desplazado al parquímetro.
El acuerdo no inaugura el pago de servicios desde el coche, pero sí acelera su integración nativa en el sistema de infoentretenimiento, sin necesidad de un teléfono intermedio. Para quien conduzca un BYD en 2027, el estacionamiento pasará a ser un dato más del viaje: se resuelve en la pantalla, con el tiempo justo y el cargo asociado al método de pago configurado.
🛠️ Tecnología a examen
- Dato a tener en cuenta: 2027, fecha de integración de ParkPay en los BYD europeos, con España entre los primeros mercados.
- Lo que equipa: integración nativa de ParkPay en el infoentretenimiento, conectividad con la red de aparcamientos de Arrive y acceso a miles de instalaciones compatibles.
- Así te afecta como conductor: podrás abonar el estacionamiento desde la pantalla del coche sin parquímetro ni móvil, con el tiempo real de uso y el cargo automático al salir.

