La inversión de Chery en baterías de estado sólido asciende a cerca de 1.300 millones de euros y arrancará en fase de pruebas a partir de 2027. El anuncio, realizado durante la Conferencia Mundial de Baterías de Sichuan, coloca en el radar de las flotas una celda que duplicaría la densidad energética de las actuales de iones de litio.
La ficha rápida para el profesional
- Por qué es importante: La tecnología de estado sólido duplica la densidad energética de las celdas actuales y puede reducir el peso de batería, lo que abre la puerta a más autonomía o más carga útil en la futura gama de furgonetas eléctricas del grupo.
- Ventajas e inconvenientes: A favor: doble densidad energética, mejores expectativas de seguridad y un equipo de 1.200 ingenieros dedicado al desarrollo. En contra: sin plazo de producción en serie; CATL sitúa la madurez de la tecnología hacia 2030; Chery no la montará salvo que demuestre seguridad total.
- Datos técnicos clave: inversión de 1.300 millones de euros; inicio de pruebas en 2027; densidad energética duplicada; 1.200 ingenieros asignados; sin fecha confirmada de mercado; electrolito sólido frente al electrolito líquido actual.
La hoja de ruta industrial de Chery
Yin Tongyue, presidente del grupo chino, vinculó el anuncio a 10.000 millones de yuanes, equivalentes a 1.280 millones de euros, y a un equipo de 1.200 ingenieros centrado en innovación de baterías, según la información publicada por Expansión desde Sichuan. El objetivo de la fase inicial no es comercial: las celdas de electrolito sólido entrarán en pruebas a partir de 2027, sin fecha confirmada para su producción en serie.

El grupo chino es conocido en España por ensamblar modelos de Ebro, Omoda y Jaecoo en la antigua fábrica de Nissan en Barcelona, una planta con vocación industrial europea. El anuncio no asigna una furgoneta concreta a esa instalación, pero traza el perímetro tecnológico: si la división de vehículos comerciales del grupo incorporara estas celdas, las plataformas de reparto tendrían menos masa de batería y más margen para homologar carga útil o ampliar autonomía.
Desde el punto de vista del gestor, la promesa química se traduce en dos variables operativas. Una misma capacidad de batería más ligera eleva la carga útil disponible; si se mantiene el peso, se amplía la autonomía. En una furgoneta de reparto paletizado, esa elección condiciona la rentabilidad por ruta. Hoy no hay cifras oficiales de Chery al respecto, pero la lógica técnica está implícita en el dato de duplicar la densidad energética.
Duplicar la densidad energética en una furgoneta equivale a elegir entre más kilómetros de ruta o más kilos de mercancía sin ampliar la huella de la batería.
Lo que el estado sólido cambia en una furgoneta
Las baterías de estado sólido sustituyen el electrolito líquido por un electrolito sólido para conducir iones entre electrodos. Según la fuente, esa química reduce el riesgo de sobrecalentamiento y promete mayores autonomías. El matiz a retener en flotas es que todavía no hay producción en masa: tan solo algunos modelos chinos prémium, como varios de Nio, utilizan celdas semisólidas que mezclan electrolito sólido con componentes líquidos.
La hoja de ruta de Chery no es, por tanto, un catálogo de producto. Es una advertencia de futuro. El grupo únicamente montará estas baterías si demuestran ser ‘totalmente seguras’, según Yin. Para un autónomo que firma renting hoy, el mensaje es claro: las furgonetas eléctricas de los próximos tres o cuatro años seguirán apoyándose en iones de litio, ya sea NMC o LFP, y la negociación de cuota o mantenimiento no cambia.
Esa prudencia aparece también en la industria. Robin Zeng, fundador y presidente de CATL, aseguró en junio que la tecnología de estado sólido está en un cuatro sobre diez de madurez y que la producción a gran escala no llegará hasta 2030. Ese calendario enfría la aplicación inmediata en vehículos comerciales, aunque no contradice el camino de Chery: primero pruebas, después industrializar.
Análisis profesional: qué tiene que vigilar el gestor de flota
El anuncio de Chery es relevante como señal de reposición futura, pero no es accionable en términos de flota. No hay pliego técnico homologado, ni precios, ni versiones de furgoneta confirmadas. Lo que sí hay es una apuesta industrial de 1.300 millones de euros y una condición de seguridad estricta. Ese filtro protege al profesional de ofertas prematuras.
Un gestor de flota con contratos de renting de 48 meses no enfrenta ninguna urgencia. Las celdas convencionales de iones de litio mantienen la previsibilidad de costes y mantenimiento. El estado sólido puede empezar a condicionar decisiones de renovación en el arranque de la década próxima, si los programas de pruebas confirman densidad, seguridad y disponibilidad de suministro en Europa. Para flotas de reparto urbano e interurbano, la variable más interesante no es la química en sí, sino la mayor carga útil por plataforma ligera.
El próximo hito que conviene anotar es 2027, cuando Chery comenzará las pruebas. A partir de ahí, la evolución de los acuerdos con CATL y la posible asignación de plataformas comerciales a Barcelona marcarán si el anuncio se convierte en producto de flota o se queda en maduración tecnológica. Ninguna convocatoria de ayuda ni circuito de homologación europeo depende todavía de esta celda.

