En el escaparate de Auto China 2026, GWM ha dejado clara su hoja de ruta: avanzar hacia una movilidad dominada por la inteligencia artificial, la electrificación flexible y una experiencia de usuario cada vez más integrada. Su presencia en la cita asiática no se ha limitado a mostrar nuevos modelos, sino que ha servido para escenificar una estrategia industrial y tecnológica que aspira a posicionar a la compañía como uno de los actores globales más influyentes en la próxima década.
GWM WEY V9X

El despliegue ha sido amplio y variado. Desde SUV de gran tamaño hasta propuestas híbridas eficientes, pasando por vehículos todoterreno extremos, pickups electrificadas y una motocicleta de alta gama, el stand de GWM funcionó como un mapa de su ecosistema. En el centro de ese universo destacó el WEY V9X, un modelo que resume la ambición de la marca: lujo, conectividad avanzada y նորas formas de interacción entre conductor y máquina.
Este SUV de seis plazas no solo introduce una nueva plataforma, sino también una manera distinta de entender el automóvil. Su sistema de asistencia, apoyado en inteligencia artificial, permite una comunicación fluida entre los ocupantes y el vehículo, difuminando las fronteras entre conducción y experiencia digital. A ello se suma un sistema híbrido de última generación que combina potencia y eficiencia, junto a soluciones como la dirección en las cuatro ruedas, que mejoran tanto la maniobrabilidad urbana como la estabilidad a alta velocidad. Con una batería de 80 kWh, ofrece una autonomía eléctrica de 470 kilómetros en ciclo CLTC.
ORA 5 Hybrid
Pero el V9X no está solo en esta ofensiva. El ORA 5 Hybrid representa el enfoque práctico de la electrificación inteligente. Pensado para el día a día, este modelo apuesta por reducir consumos sin renunciar a prestaciones, gracias a un sistema híbrido capaz de gestionar automáticamente distintas fuentes de energía. El resultado es un coche que prioriza la eficiencia sin sacrificar la respuesta inmediata que el conductor espera, acercándose en sensaciones a un eléctrico puro.
Con una potencia combinada total del sistema de 164 kW (223 CV), acelera de 0 a 50 km/h en tan solo 3,2 segundos y de 0 a 100 km/h en 7,7 segundos, mientras que el consumo medio es de solo 5,1 litros cada 100 kilómetros (más sobre este modelo en su versión eléctrica).
TANK 700

En el otro extremo del espectro aparece el TANK 700, una propuesta que mezcla lujo y capacidades todoterreno. Inspirado en elementos culturales orientales, este SUV busca diferenciarse tanto por su diseño como por su versatilidad. Sus distintas opciones mecánicas y su arquitectura robusta le permiten adaptarse a escenarios muy diversos, desde el uso cotidiano hasta expediciones fuera del asfalto. La idea es clara: ofrecer un vehículo capaz de responder a cualquier contexto sin comprometer el confort. En sus entrañas porta dos motores insignia: el 3.0T Hi4-T y el 2.0T Hi4-Z.
Poderío pick-up

La estrategia de GWM también refuerza un segmento clave en muchos mercados: las pick-up. El modelo P300 Hi4-T introduce una solución híbrida que no solo mejora la eficiencia, sino que amplía las posibilidades de uso. Su capacidad para suministrar energía externa, junto a su autonomía eléctrica de casi 100 kilómetros gracias a su batería de 33,1 kWh, la convierten en una herramienta tanto para el trabajo como para el ocio. Es un ejemplo de cómo la electrificación puede integrarse en vehículos tradicionalmente asociados a tareas exigentes.
Por su parte, el HAVAL H7 PLUS mide 4912 milímetros de longitud y apunta directamente al público familiar que busca tecnología y espacio sin renunciar a cierta capacidad off-road. Cuenta con un diferencial trasero mecánico de embrague unidireccional con bloqueo electrónico. Este SUV combina un diseño moderno con un interior orientado al confort, donde la digitalización y los sistemas de asistencia juegan un papel central. Su planteamiento híbrido le permite recorrer hasta 255 kilómetros en ciclo CLTC y su equilibrio entre prestaciones y eficiencia lo posicionan como una opción versátil dentro de la gama.
Una moto con ocho cilindros

Quizá una de las sorpresas más llamativas ha sido la incursión en el mundo de las dos ruedas con la SOUO S2000. Esta motocicleta premium traslada al universo biker parte del conocimiento tecnológico desarrollado en automoción. Apuesta por un motor de ocho cilindros opuestos horizontalmente de 2000 cc que rinde 113 kW (154 CV) y un par máximo de 190 Nm. Se trata del propulsor de moto de serie con más cilindros del mundo. El enfoque está claro hacia el confort y la conectividad, la S2000 busca atraer a un público que valora tanto el rendimiento como la experiencia de conducción refinada.
Más allá de los modelos, el verdadero hilo conductor de la propuesta de GWM es su nueva plataforma tecnológica. Esta arquitectura, concebida para integrar múltiples sistemas de propulsión, desde híbridos hasta eléctricos o incluso soluciones basadas en hidrógeno, refleja un enfoque flexible frente a un mercado en constante transformación. La clave está en su diseño modular y en la integración nativa de inteligencia artificial, que permite adaptar el vehículo a diferentes necesidades y escenarios.
Vehículos que aprenden
Este planteamiento rompe con las limitaciones de las plataformas tradicionales, al permitir que distintos modelos compartan componentes y evolucionen de forma más ágil. Además, introduce una capa de software que transforma el coche en un sistema dinámico, capaz de aprender y mejorar con el tiempo. En ese sentido, GWM no solo está desarrollando vehículos, sino también un ecosistema tecnológico en el que hardware y software evolucionan de manera conjunta.
La apuesta por la inteligencia artificial, visible tanto en los sistemas de conducción como en la gestión energética o la interacción con el usuario, marca un cambio de paradigma. El automóvil deja de ser una máquina aislada para convertirse en un dispositivo conectado, capaz de anticipar necesidades y adaptarse al entorno.
Con esta ofensiva presentada en Auto China 2026, la firma china no solo muestra nuevos productos, sino que define una visión. Una en la que el lujo, la eficiencia y la tecnología convergen para dar forma a una movilidad más inteligente, versátil y global. El desafío ahora será trasladar esta propuesta a los mercados internacionales y convencer a un público cada vez más exigente de que el futuro del automóvil también se escribe desde China.
Fotos: GWM.
























