Goodwood Festival of Speed 2026 desvela el Gunther Werks F-26, el Kimera K39 y el McLaren 788HS

El certamen británico, que se celebra hasta el 12 de julio, reúne a las últimas creaciones de firmas como Gunther Werks, Kimera y McLaren. La edición de 2026 consolida a Goodwood como el gran escaparate de los superdeportivos de producción limitada.

La 33ª edición del Festival of Speed de Goodwood, que arrancó el pasado 9 de julio en los jardines de la mansión de West Sussex, ha concentrado en sus primeras horas tres de los debuts más esperados por los coleccionistas: el radical Gunther Werks F-26, el primer modelo propio de Kimera, el K39, y la despedida de la saga de los McLaren Super Series, el 788HS. Los tres compartirán protagonismo durante los próximos días con una nutrida representación de hiperdeportivos híbridos y eléctricos que dibujan el nuevo paisaje de la automoción de altas prestaciones.

Las claves de esta historia

  • Lo más importante: El festival británico se consolida como el escenario predilecto para las presentaciones de superdeportivos de producción limitada, atrayendo a firmas emergentes y a leyendas consolidadas.
  • No te lo puedes perder: El Gunther Werks F-26, con 1.082 CV y una carrocería Slantnose reimaginada, aspira a dominar la subida a la colina en la categoría de producción.
  • Cifras y cotización: El McLaren 788HS se despide con una tirada de 200 unidades —100 coupés y 100 spiders—, mientras que el Kimera K39 monta un motor Koenigsegg V8 de 1.000 CV y aspira a producirse en series muy reducidas.

Los tres nombres que acaparan los focos

El Gunther Werks F-26 es una reinterpretación radical del Porsche 911 «Slantnose» de la generación 993, llevada al extremo con 1.082 CV (1.067 bhp) extraídos de un motor biturbo. La firma californiana no se limita a un ejercicio de estilo: la aerodinámica activa y la configuración específica para la subida a la colina de Goodwood sitúan a este restomod en competición directa con los mejores tiempos de la categoría de producción. Según el programa oficial del festival, el F-26 buscará arañar unos segundos al crono frente a rivales de la talla del McMurtry Spéirling Pure.

El Kimera K39 es el primer modelo desarrollado íntegramente por la casa italiana, que hasta ahora se había labrado un nombre con sus evocadoras recreaciones del Lancia 037. Aquí no hay rastro del Grupo B: el K39 adopta un motor Koenigsegg V8 que entrega 1.000 CV (986 bhp) y emplea una construcción ligera que apunta a una relación peso/potencia cercana a los 1,5 kg/CV. Su presencia en Goodwood supone un salto cualitativo para la marca, que aspira a codearse con los fabricantes de hiperdeportivos en lugar de quedarse en el nicho del restomod.

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El McLaren 788HS es el canto del cisne de la saga inaugurada por el 720S. La edición especial, limitada a 200 unidades repartidas a partes iguales entre coupé y spider, añade un paquete aerodinámico agresivo y eleva la potencia a 788 CV (777 bhp). La retirada del superdeportivo con motor V8 biturbo central cierra un ciclo para McLaren, que ya ha anunciado que su próximo modelo de calle será un híbrido enchufable de altas prestaciones. Verlo subir la colina por última vez como novedad convierte a esta edición del Festival of Speed en una cita con la historia.

De los V8 a la electrificación: lo que esconde la edición de 2026

Detrás de los tres focos mencionados, el certamen de este año expone una transformación profunda. El Audi Nuvolari (un híbrido de 987 CV, tirada de 499 unidades) y el Aston Martin Valhalla (1.064 CV combinados) demuestran que la hibridación enchufable ya es el estándar entre las berlinas extremas. El Red Bull RB17, con su motor V10 Cosworth, y el Nichols N1A, con un V8 Chevrolet atmosférico, mantienen viva la llama del motor de combustión pura, pero son ya ejercicios de nicho.

La apuesta de firmas como Kimera o Gunther Werks por mecánicas biturbo muy potentes, sin hibridación, responde a un segmento del coleccionista que busca la visceralidad perdida en los propulsores electrificados. Mientras los grandes fabricantes como Aston Martin o Audi se pliegan a las normativas, los pequeños artesanos se convierten en los guardianes de una experiencia de conducción analógica. El mercado lo sabe: las series limitadas de estos restomods y superdeportivos sin complejos alcanzan precios que a menudo duplican su coste de desarrollo, alimentadas por coleccionistas que ven en ellos la última oportunidad de poseer un motor de combustión sin concesiones.

Las series limitadas de estos artesanos se han convertido en activos de colección que revalorizan la combustión pura en un entorno cada vez más híbrido.

El Goodwood Festival of Speed 2026 no es solo un escaparate de lanzamientos: es un termómetro del coleccionismo. Los restomods de última generación y las ediciones de despedida de los superdeportivos con motor central señalan hacia un futuro en el que la pasión por la mecánica clásica y la innovación técnica se dan la mano. Queda por ver si los eléctricos puros que también suben la colina, como el Renault 5 Turbo 3E, conquistarán a los mismos coleccionistas que hoy aplauden el aullido de un V8.